Triunfa lo vintage. A nuevos tiempos retornan propuestas del pasado que muchos echaban de menos. La tendencia de origen francés de las caravanas plegables vuelve renovada al mercado de la mano de la marca española Destinity con factoría situada en Alicante y exposición directa en la localidad de Viladecans (Barcelona).

Divertidas a rabiar y pequeñas pero matonas, este tipo de caravanas se monta en 5 minutos, son ligeras (peso a partir de 750 kg), máximamente itinerantes  y su trasporte económico pues su altura en modo plegada de 1,40 metros y su longitud de 3,39 metros no ofrecen apenas resistencia al viento. Además ocupan poco espacio lo cual facilita su guardado.

Basada en la idea de que no hace falta tanto para disfrutar de los viajes y de que en definitiva la ruta es bella, las relucientes Destiny fueron una de las sensaciones del pasado Salón Internacional de Caravaning del Barcelona. Cuentan con un techo en fibra de vidrio antigranizo vienen con 5 años de garantía directa del fabricante y facilidades para su financiación. La empresa ofrece que el comprador puede seguir el proceso de fabricación de cada pieza y personalizar nuestro modelo a nuestro gusto. Existen ocho diferentes distribuciones de serie entre las 3 y las 4 plazas.

Su precio oscila entre los 12.100 y los 13.050 euros iva incluido a los que hay que sumar 300 por su traslado a cualquier punto de la península.

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Destiny Caravan