En estas estas navidades un recuerdo para las familias que huyen
Hace unos XXI siglos (siglo arriba siglo abajo) comenzaron a aparecer noticias extrañas en Oriente Próximo. Decían que había nacido el hijo de Dios. Las buenas nuevas corrieron como la pólvora (como se suele decir).Contaban que el hijo de Dios era diferente a todo lo que había pasado hasta entonces, que predicaba una cosa insólita: todos los seres humanos eran iguales-las mujeres y todo, increíble-. Que todas las personas eran importantes…
“Sois la sal de la tierra, la luz del mundo” sentenciaba aquel hombre desde una montaña. Eran palabras que resonaban con fuerza y llenaban de autoestima a todos aquellos que nunca habían sido tenidos en cuenta. Tuvo tanto éxito el nuevo discurso, que el poder decidió que lo mejor que podía hacer era apropiárselo y consiguió que el cristianismo fuera la religión oficial en el Imperio Romano y, claro, la cosa se desvirtuó bastante. Hasta hoy. Podemos discutir largamente si fué el hijo de Dios, hasta sobre la misma existencia de Dios, lo que me parece digno de tener en cuenta, es que las cosas que se dijeron entonces cambiaron para siempre nuestra historia y es importante recordarlas.
¿Pero como llegó ese hombre ha decir lo que dijo? ¿De dónde venía?
Parece ser que nació por estas fechas, en un pequeño establo y casi desde el primer momento fue un bebé en movimiento. Hijo de una familia en ruta. Para ser más exactos, hijo de una familia que huía. El primer destino fue Egipto. Solos los tres, con una mujer recién parida y un niño de pocos días, se fueron rumbo a lo desconocido. Tenemos multitud de representaciones de los artistas más diversos ilustrando ese fatigoso viaje. Es la llamada huída a Egipto.
En ellas estos artistas nos transmiten el miedo, la soledad y la tristeza de una familia que debe irse de casa.
Viéndolas he recordado de qué va todo esto de la fuga. Es, simplemente, la historia de la humanidad. Tantas familias que van, que huyen, que vuelven. Nos movemos sin cesar, las personas.
Quisiera dedicar un recuerdo, unas palabras, estos días tan familiares, a todas aquellas familias que en todos los rincones del mundo, por motivos políticos y económicos (que para mí son también políticos) tienen que estar fuera de casa contra su voluntad, en lugares fríos y desconocidos.
Un abrazo a todas ellas.
Cira Crespo, doctora en historia. Autora del blog fentdemama.blospot.com y maternalias.blogspot.com
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