Barcelona es una ciudad increíble. Por algo llegué hace 15 años por unos meses y luego no conseguí salir: el Eixample con sus amplias aceras, sus callejuelas del centro en las que casi no ves un coche, sus edificios modernistas, sus plazas y bares llenos de vida, su clima mediterráneo, la playa que, aunque no sea la mejor del mundo, siempre te espera…

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Sin embargo el crecimiento del turismo en Barcelona ha sido bastante precipitado y caótico -hoy es la ciudad más visitada de España- y limitar una visita con niños a la ruta de imprescindibles de una guía convencional puede resultar una experiencia decepcionante. En cambio, si vas más allá de las recomendaciones típicas, encontrarás rincones maravillosos y alejados de esas aglomeraciones que han hecho invivibles algunas zonas de la ciudad. Lugares perfectos para disfrutar de unas vacaciones slow y alternativas en familia, y sacarle a la ciudad condal lo mejor de sí.

Antes de nada comentarte que la mejor manea de moverte por Barcelona durante unos días en transporte público pudiendo acceder a un montón de atracciones turísticas en familia es Barcelona Smart Moving

1. Alquiler de bicicletas

Mejor en bici. La mejor forma de recorrer Barcelona -con niños y sin ellos- es en bicicleta: más de 140 km de carriles de bici en una ciudad bastante plana y de magnífico clima. Alquila bicis para toda tu estadía, que encontrarás infinidad de servicios.

En Happy Rental Bikes y en El Ciclo encontrarás soluciones para la familia como bicis para niños, sillitas para bebés, tandems, remolques para niños (sólo en la primera) y, si te gustan las “aventuras extremas”, cargo bikes (en Happy Rental incluso eléctricas).

2. Un paseo del Clot al Poble Nou

Uno de los mejores secretos de Barcelona es el barrio de El Clot, así que por favor, no digas a nadie. Un barrio auténtico, vivo y con un buen circuito peatonal casi 100% libre de palos-selfie. Puedes llegar en metro a las estaciones de Camp del Arpa (línea 5) y El Clot (líneas 1 y 2). Recorre el Paseo Rogent (donde encontrarás comercios de toda clase), llega al Mercado del Clot (que bien vale la pena visitar) y acaba en el Parque de El Clot, con cuatro zonas infantiles además de jardines y pistas para patinar o, simplemente correr.

Podréis seguir hasta la Gran Vía de Les Corts Catalanes, girar a la izquierda y, al llegar a la Rambla del Poblenou, disfrutar de la Rambla más encantadora y vibrante de la ciudad y, finalmente, acabar en la playa. Un día redondo, con una amplísima oferta de lugares para comer o hacer compras para improvisar un buen picnic. Puedes hacerlo perfectamente en bicicleta.

3. Otro desde el Parc del Guinardó al Turó de la Rovira

Parc del Guinardó y Turó de la Rovira: Aunque no sea la ciudad más verde del mundo, Barcelona esconde hermosos parques. Algunos, como el Parc del Guinardó, tan grandes que podrían hacerte olvidar que estás en la urbe, de no ser porque ésta se rinde a tus pies mientras lo recorres. Se encuentra en el distrito de Horta-Guinardó y une parques infantiles (en su primera parte), con zonas históricas y un parque forestal. Una agradable caminata pendiente arriba, perfectamente apta para realizar con los niños, te lleva hasta el Turó de la Rovira, donde podréis conocer la historia de la antigua batería antiaérea que ahí se alojaba y tener la mejor vista posible de la ciudad. Desde el Turó de la Rovira puedes conectar con el Parc Güell y la Creueta del Coll (con un lago-piscina ideal para niños que vale oro en verano). Es una caminata más amplia pero, desde luego, memorable.

4. Menuda historia!

Poblado Ibérico de Puig Castellar: Te invito a traspasar las fronteras de la ciudad, que vale la pena: realizarás un viaje a tiempos muy remotos. Y de nuevo, a través de una buena caminata llenita de verde. La ruta que te propongo parte de Santa Coloma de Gramenet, al cruzar el Río Besòs.  Puedes llegar en coche, en el bus B-81, o en bicicleta: Recorrerás un camino de montaña precioso, te cruzarás con una vieja ermita y finalmente llegarás al recinto arqueológico de Puig Castellar, fundado en el V-IV AC. Te sorprenderán su estado y las vistas espectaculares, no sólo a Barcelona sino también a las montañas de La Mola y Montserrat.

5. Un centro social abierto y en movimiento

Can Masdeu Todo un símbolo de proyección internacional del colectivismo y vida alternativa. Establecido sobre una antigua masia ocupada hace unos 13 años, hoy es sede de una activa comunidad casi íntegramente autogestionada y autosuficiente. Está en la puerta de entrada a Collserola y se puede llegar en transporte público, caminando 10 minutos desde la estación Canyelles (L3). Celebran “Días abiertos” en los que son bienvenidas las familias, visitas guiadas y comidas populares, talleres, charlas, proyecciones y actuaciones. Si quieres ir a visitarlos, te recomiendo que consultes su web poco antes porque normalmente publican con poca antelación la programación del fin de semana.

6. Un espacio-tiempo para la tribu

Espacio familiar L’Ombeliqo: Ha pasado de manos dos veces, pero el espíritu que le mueve no cambia: acompañar a las familias en la maternidad y la crianza. Si estás de paso por la ciudad y te apetece pasar una tarde tranquila con tu retoño en un lugar apacible y en buena compañía, puedes apuntarte al Espacio de Juegos en Familia (primer sábado del mes), al espacio Juegos y Café (lunes, jueves y sábados) e incluso a una sesión puntual de yoga en familia (primer y tercer sábado del mes). Además de estas actividades periódicas, puede que coincidas con algún buen taller.

7. Propuestas de cine y teatro de calidad

Barcelona tiene estupendas salas de cine con una oferta alternativa y familiar, sobre todo durante el fin de semana. Te recomiendo mirar las carteleras de Verdi Kids -los cines Verdi son mis preferidos, sin dudas-, Cinemes Girona -un apuesta personal por el cine de calidad y multicultural-, el Phenomena -que siempre tiene un espacio para los clásicos y otros reestrenos-, o la Filmoteca de Catalunya -de lo más económico que hay. Y si tienes un bebé, las sesiones Maldanins de cines Maldà te harán saltar lágrimas de alegría: sesiones matinales de cine “adulto”, para que vayas con tu peque en brazos.

8. Libros y juegos al alcance de todos

Bibliotecas para niños y jóvenes: Siempre con una buena temperatura, tranquilas, cómodas, bonitas y con infinidad de buenos libros para niños. ¿Qué mejor refugio cuando deseas bajar el ritmo del viaje? Hay muchas, y te recomiendo buscar la más cercana y comprobar su programación

Mis predilectas están en la Biblioteca Esquerra de l’Eixample Agustí Centelles, que además tiene un buen parque; la Biblioteca Popular Josep Pons, que forma parte de uno de los espacios vecinales autogestionados más ejemplares de la ciudad: Can Batlló (barrio de Sants),; la Biblioteca de la Sagrada Família – Josep M. Ainaud de Lasarte, en la que destacamos su fondo  multiculturalista y la colección de capgrossos (cabezones), gegants (gigantes) y bèsties (bestias) del barrio, una muestra de de la imaginería popular catalana que se encuentra en la entrada del recinto; y la Biblioteca Joan Miró, ubicada junto al parque del mismo nombre -que por sí mismo es todo un mundo-, muy cerca de Plaza España.

9. Librerías familiares con solera

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En Barcelona hay algunas que son joyas y, además de libros, ofrecen lindas actividades. Te recomiendo especialmente dos: La librería-cooperativa Pebre Negre, especializada en cocina y libro infantil: es tan acogedora, que tan sólo con pasar la puerta ya te sentirás en casa y tienen una sección infantil muy cuidada y responsable, y además de actividades para toda la familia. Ya en pleno Raval, en la librería Abracadabra encontrarás libros infantiles increíbles, escogidos entre las mejores editoriales de todas partes del mundo, además de  juguetes de ensueño.

10. Escalada, fitness, yoga y…un bar cafetería

Escalada en Sharma Climbing Bcn: Sí, del propio Chris Sharma. Si te gusta la escalada, amarás este lugar inaugurado a finales del 2015. Con un rocódromo capaz de hacer salir al escalador que hay dentro de todo niño -o adulto-, una sala Fitness en la que podrás disfrutar de clases de yoga, pilates y Trx si no te apetece treparte por las paredes,, un bar-cafetería y una tienda para los más apasionados. Puedes comprar pases de un día y alquilar el material que necesites, y las familias tienen tarifa reducida. Algo especial: ¡las mascotas también son bienvenidas!

11. La Barcelona más dulce

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La librería-cafetería La Nena es todo un clásico del barrio de Gracia. Un negocio familiar, de platos sencillos preparados con productos de calidad, proximidad y muchas veces ecológicos. Es el lugar perfecto para desayunar, merendar o para comer algo ligero, y tiene unos postres para morirse. La sala del fondo es ideal para familias: el ruido no es un problema y hay una gran variedad de juegos y juguetes a la disposición de los comensales.

12. Así da gusto comer con niños

Tonka Bar: Saludable cocina casera y de fusión con sello personal, productos de primera y una cocina inclusiva: vegetarianos, no vegetarianos, veganos así como personas con intolerancias y alergias encontrarán una opción en este restaurante donde, desde luego, los niños siempre son bienvenidos. Son míticos sus brunch de los domingos y la pastelería de este restaurante del barrio de Sant Antoni, donde conseguirás menú infantil y, además, un espacio especial para los niños cada domingo de 10 a 17h.

13. Un referente gastronómico solidario único en el Born

Espai Mescladís: Una peculiar cafetería ecofriendly emplazada en la terraza con más personalidad del Born. Forma parte de un proyecto social que impulsa la inserción social y laboral de personas en riesgo de exclusión en un barrio tan variopinto como el Pou de la Figuera, que usa la cocina como herramienta de cambio y el arte como vehículo de comunicación. Un proyecto muy premiado que, de todo corazón, no debes perderte.

14. Un bar cultural en el Clot lleno de encanto

Bar Cultural El Taller i vuit espai Si aceptas mi invitación a visitar El Clot y os pilla la hora de comer, en este bar cultural conseguirás comida sorprendente y sencilla, ligera y variada y, sobre todo, un ambiente fantástico. Si hay buen tiempo, pide una de las mesas de la terraza del fondo, que los niños se lo pasarán de fábula explorando el universo que ofrece su maravilloso patio. Atento también a su agenda de actividades

15. Un pequeño oasis para darse un respiro

Bar del Convent: Es un lugar amplio y lleno de vida donde hay espacio para todos. Si logras ubicarte en uno de los sofás que están junto al área infantil, o queréis moveros de ahí en toda la tarde. No conseguirás una carta elaborada pero es perfecto para merendar o para comer algo sencillo y ligero: quichés, empanadas, pastelería casera un ambiente acogedor y alegre.

Ya para terminar, si estás buscando un buen lugar para alojarte amigable con las familias con niños en este post encontrarás una buena selección.

+ info:

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¡Que disfrutéis de la ciudad!

Texto:

Yve Ramírez comunicadora y urbanita, madre activa y activista,
en búsqueda de una vida sostenible. Autora del blog La Ecocosmopolita.