“¿Viajar a Bristol con niños? ¿Pero… qué hay para ver ahí?”. Así respondían nuestros amigos sobre el final del verano pasado cuando les contábamos nuestros planes para disfrutar de Bristol con niños. Sus caras, entre curiosas y sorprendidas, reflejaban también el desconocimiento general sobre esta vibrante, verde, vanguardista y “family friendly” ciudad británica. El viaje nos confirmó que viajar a Bristol con niños es una alternativa excelente, una manera de salirse del circuito turístico convencional, disfrutar de fantásticas atracciones para los más pequeños y al mismo tiempo conocer de primera mano cómo es una ciudad pionera en sostenibilidad, elegida en 2015 Capital Verde Europea.

Zona de juegos en Greville Smyth Park. Verde y familiar, así es Bristol. Foto: Lucio Boggio

Con un área metropolitana de un millón de habitantes, Bristol funciona como capital del suroeste de Inglaterra, una región muy verde, con ríos y colinas. Pero no es por sus parques que fue elegida Capital Verde, sino por sus iniciativas en sostenibilidad y economía alternativa. Desde 2012 Bristol tiene su propia moneda, llamada Bristol Pound, de la que ya se han emitido billetes por 1,3 millones de libras, y es aceptada en 800 comercios de la ciudad. Es, por lejos, el caso más exitoso de moneda local a nivel global. Por cada Bristol Pound que se utiliza, 80 céntimos quedan en la ciudad, mientras que por cada Libra Esterlina solo quedan 20 céntimos. La ciudad tiene su propia cooperativa de energía renovable (Bristol Energy Coop), su banco local alternativo (Bristol Credit Union) y una cooperativa que comercializa productos de agricultores locales (Real Economy Co-Op). Además, es la ciudad británica más amiga de la bicicleta, tanto que hay una sistema de correo postal en bici (Velopost).

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Para favorecer a la economía local, Bristol ha creado su propia moneda.

Y aunque todo esto es fundamental para que nuestros hijos puedan vivir en un mundo mejor, a los más pequeños eso hoy no les importará, sino que disfrutarán de otras facetas de Bristol: sus verdes parques con juegos, sus museos y atracciones, el río Avon y mucho más. Aquí damos 10 recomendaciones que no te puedes perder en Bristol con niños.

1) SS Great Britain, el navío que cambió el mundo

En uno de los antiguos muelles de Bristol está amarrado este barco-museo. Empezó a surcar los mares en 1845. Con sus 98 metros, fue el mayor barco del mundo y el más avanzado tecnológicamente. Era la primera vez que un barco tenía casco de hierro y se propulsaba a hélice, con un enorme motor a vapor. Esta proeza vanguardista fue fruto del hijo pródigo de Bristol, Isambard Kingdom Brunel, un ingeniero civil que dejó profunda huella en la ciudad. El SS Great Britain viajó por los mares el equivalente a 32 veces la vuelta al mundo. Hoy, es un fantástico museo, tanto por la reconstrucción de la vida de la época, como por la visita a todas las plantas del barco. Muy divertido es Flash! Bang! Wallop!, un espacio en el que es posible vestirse con ropa de la época victoriana y sacarse una foto.

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El barco fue elegido mejor atracción de Bristol. Foto: Robert Pittman. Lic. CC BY-ND 2.0.

2) @Bristol Science Centre

Este fantástico museo de la ciencia, a la altura de los de grandes capitales europeas, y tal vez superior a varios de ellos, es de visita obligada en todo viaje a Bristol con niños. No destaca por su tamaño, tiene solo dos plantas, sino por todo lo que se puede hacer en él. Dispone de más de 300 equipamientos para que los niños experimenten con sus propias manos de manera divertida las leyes de la física, el cuerpo humano, el universo, la producción de alimentos. En la primera planta está Animate It!,  un amplio espacio dedicado al mundo del cine de animación, que @Bristol desarrolló con la colaboración de los estudios Aardman Animations, una empresa de animación de Bristol creador de las famosas películas de Wallace & Gromit. Aquí es posible aprender el proceso completo de hacer una película, dibujándola uno mismo. Los niños también se divierten, y mucho, haciendo sombras chinas con equipos especiales, y cortos en stop-motion en los que los actores son muñequitos de playmobil. El museo cuenta también con el único planetario 3D del Reino Unido.

El museo tiene varias terminales para hacer películas en stop-motion. Foto: Lucio Boggio.

La entrada a @Bristol no es barata (39,50 libras para una familia de cuatro miembros), pero bien lo vale, ya que es un museo que por sí mismo justifica un viaje a Bristol con niños. La visita será tan extensa como padres y madres estén dispuestos a aceptar, porque los niños no se querrán ir nunca. El acceso es válido por todo el día, por lo que es buena idea salir a comer fuera o hacer picnic en uno de los tantos parques, y volver a entrar más tarde.

3) Brandon Hill y Cabot Tower

En pleno centro de Bristol, la colina Brandon es uno de los parques de referencia, por su belleza, sus juegos para niños y por la torre -acceso gratuito-, que al estar en la parte más alta de la colina ofrece buenas vistas de la ciudad. Para eso habrá que subir los 108 escalones, por una escalera de piedra, en caracol y en la que solo cabe una persona por vez. Pero la vista de la ciudad, el río y toda la zona es una justa recompensa. Plus para niños atrevidos: comprar almendras en el supermercado y dárselas de comer en la mano a las ardillas del parque.

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Bristol desde el mirador de Cabot Tower. Foto: Lucio Boggio 

4) The Matthew

Al visitar Bristol con niños, hay una visita que no se puede soslayar. En la orilla sur del Avon, frente al puerto, nos encontramos a esta réplica exacta del barco con el que John Cabot partió de Bristol y descubrió América en 1497. ¡¿Cómo? ¿América no la descubrió Colón en 1492?! Según cómo se lo interprete: Colón hizo tierra en la isla de Las Bahamas. Y nunca pisó el continente americano. Por eso, hay quienes dicen que América fue descubierta por Cabot en 1497 (que era veneciano y en realidad se llamaba Giovanni Caboto, pero viajaba por encargo de la Corona Británica) cuando llegó a la costa norte de América, en una zona que no se ha podido precisar pero sería en el área de frontera entre Canadá y EE.UU.

Al visitar The Mathew y constatar su pequeño tamaño, se aprecia la asombrosa aventura de aquellos descubridores cuando salían a navegar y tardaban dos meses en llegar de Europa a América.

Réplica del primer barco en llegar al continente americano. Foto: Rhian. Lic. CC BY 2.0

5) M-Shed

Muy cerca de The Matthew se sitúa este museo de acceso gratuito, dedicado a la historia de Bristol, contada a la través de la memoria y los relatos de vecinos de la ciudad. M-Shed se declara amigo de los niños, con un café-bar pensado para las familias y el Family Kit Explorer, para disfrutar mejor las instalaciones. Pero además, en el exterior del museo hay maquinarias en funcionamiento que fascinan a los más pequeños: embarcaciones, grúas portuarias y la gran atracción familiar: un antiguo tren a vapor que acepta pasajeros y hace un corto recorrido por la orilla del río. La historia de Bristol es muy interesante, siempre ha estado asociada al río Avon, su puerto y la conexión con el mar.

6) Clifton Village y Clifton Bridge

Clifton Village era un pequeño pueblo que fue absorbido por la vigorosa Bristol. Hoy es uno de los barrios más hermosos de la ciudad, con típicas casas y edificios georgianos, plazas, terrazas y parques. También es muy visitado por sus tiendas, bares y restaurantes, de carácter local e independiente.

El puente colgante es la imagen más fotografiada de Bristol. Foto: Lucio Boggio

El barrio está situado sobre una colina que se eleva abruptamente sobre el río, hasta llegar al Avon Gorge -los acantilados sobre el río Avon- por lo que también ofrece buenas vistas. Sin dudas, la más icónica imagen de Bristol se tiene desde el parque donde está el Clifton Observatory: el puente, los acantilados, el río, el barrio de Clifton, con Bristol y la ondulante campiña inglesa como marco. Bajando de la zona del observatorio hacia el acceso al puente se llega a una zona de juegos, rodeada de árboles y rocas. Es un buen lugar para hacer una parada y que los niños se diviertan.

El Clifton Suspension Bridge -o puente colgante de Clifton- fue inaugurado en 1864 y fue otra obra vanguardista de Isambard Kingdom Brunel. Es el símbolo de la ciudad, por su impactante imagen y su historia. Se eleva 75 metros sobre el nivel del río Avon y cuenta con un Centro para Visitantes de acceso gratuito y amplia información sobre el puente. También se realizan tours gratuitos sábado y domingos en temporada de verano.

7) Bristol International Balloon Fiesta

Es el evento más esperado del año y escenario de algunas de las más famosas imágenes de Bristol. Se hace durante cuatro días de agosto, y reúne más de 100.000 personas cada día, y más de 150 globos gigantes, en lo que es el encuentro anual de globos más grande de Europa y una gran fiesta dirigida a las familias. Porque el espectáculo en el cielo está acompañado con diversión en la tierra: circo, talleres, espectáculos callejeros, juegos y más.

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Este fantástico festival se hace cada año desde 1979. Foto: Lawrence Rayner. Lic. CC BY 2.0

8) Museos gratuitos

Bristol respeta la entrañable tradición inglesa de museos públicos y gratuitos. A los mencionados M-Shed y The Matthew se suman también: Arnolfini (arte contemporáneo), Bristol Museum and Art Gallery, Spike Island (arte contemporáneo y diseño), The Architecture Centre, The Georgian House Museum, The Red Lodge Museum, Underfall Yard (un antiguo astillero, reconvertido en museo), Windmill Hill City Farm (una granja urbana, con cabras, huerto, bar y zona de juegos), y más espacios.

9) La ruta del street-art

Junto a New York y Berlín, Bristol es una de las capitales mundiales del graffiti. Las “pintadas” están tan incorporadas a la vida cotidiana del paisaje urbano que hasta las universidades de Bristol lo usan como reclamo publicitario en sus paredes. Banksy, el grafitero más famoso del mundo, es de Bristol y paseando por la ciudad se encuentran algunos de sus más célebres trabajos. Hasta hay tours a pie que hacen “La ruta de Banksy” y “La ruta de street-art”. El barrio de Stokes Croft es el epicentro de la cultura graffitera. Aquí hay un buen artículo en castellano sobre el tema. 

El Brexit también es tema de street-art. Foto: Lucio Boggio.

10) Alrededores de Bristol

Y si alcanza el tiempo, hay que aprovechar la gran cantidad de atracciones que hay en los alrededores de Bristol, en un radio de hasta media hora en coche. Es un área en la que se puede disfrutar de hermosos espacios naturales (Cheddar Gorge, por ejemplo), pintorescos pueblos y bellas ciudad (Bath, a la que se llega en solo 12 minutos de tren), grandes zoológicos y reservas de animales africanos (Wild Place Project, Noah’s Ark Zoo y Longleat Safari & Adventure Park), casonas y mansiones con grandes parques alrededor (Bowood House and Gardens, Ashton Court State, Tyntesfield), áreas de actividades y deportes al aire libre (Leap of Faith, Hengrove Play Park), tren a vapor, granjas educativas con juegos para niños (Avon Valley Adventure and Wildlife Park), el mayor espacio de trampolines del mundo (AirHop Bristol). Y la lista podría seguir…

Puedes consultar este estupendo relato de una ruta con niños por el sur de Inglaterra. Mención especial para la región de Cotswolds, de una belleza natural conmovedora, con colinas, ríos, tranquilos y hermosos pueblos de casitas de piedra gris y techos negros. Y apenas a 30 minutos de Bristol.

Leap of Faith, escalada y aventuras para niños y adolescentes, a 20 minutos de Bristol.

Sin turismo masivo

Al recorrer Bristol, se comprueba que estar fuera del circuito del turismo masivo global es una gran ventaja para esta ciudad, porque no se debe lidiar con grandes grupos de turistas, haciendo cola en cada atracción, ni con tiendas de souvenir por todas partes, ni otras plagas del turismo. La desventaja es que la gran mayoría de las atracciones solo tienen textos y audios en inglés, por lo que quienes que no lo dominen se quedarán sin entender algunas cosas. Por ejemplo, eso pasa con el bus turístico, que es un buen medio para conocer la ciudad y su historia.

Bristol no solo es “family-friendly”, ideal para viajar con niños, sino que también es una de las ciudades británicas que más atrae a los jóvenes, por su estilo informal, sus universidades, su ambiente alternativo y, especialmente, por su vanguardista escena musical y vida nocturna. Abundan los clubs, bares con música en vivo, pubs, cocktails bars, y espacios de cultura underground.

Cómo moverse en Bristol con niños

Para moverse por Bristol con niños se puede alquilar bicicletas para toda la familia y usar la red de carriles bici, pero lo más sencillo es comprar el ticket de bus familiar por el día, que cuesta 8 libras. La ciudad no es grande y en bus se llega rápido a todas partes. Claro que, dado que Bristol no es una ciudad de gran tamaño, caminar también es una de las más simples y rápidas maneras de recorrerla.

Los ferries son una opción para desplazarse por Bristol.  Foto: Lucio Boggio.

El puerto comercial ya no está en la ciudad, sino que se llevó más cerca del mar. Pero Bristol mantiene su alma fluvial y el Avon está integrado en la vida diaria. Los Bristol Ferry Boat recorren el río, haciendo paradas en puntos claves. Lo utilizan tanto turistas como vecinos de Bristol y permite ver la ciudad desde el agua a ritmo tranquilo. Según qué recorrido se quiera hacer, estas barcas serán la manera más rápida de desplazarse. Y a los niños les encantará, por supuesto.

Recomendamos la visita a la Oficina de Turismo, donde no solo brindan mapas gratis de Bristol, sino también buenos consejos, venta de tickets para atracciones y hasta es posible cambiar libras esterlinas por libras de Bristol. La web Visit Bristol es una excelente herramienta para programar un viaje a la ciudad. Brinda abundante información, bien clasificada y con un diseño muy ameno.

Cazadores de foto-postal abstenerse

Por su estilo arquitectónico, Bristol no es la típica ciudad inglesa pintoresca detenida en el tiempo, como pueden ser Bath, Cambridge u Oxford. Bristol ha tenido una historia movida, y sus edificios son un reflejo de esa historia: el centro de la ciudad fue duramente bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial. Hasta 100.000 edificios fueron dañados. El estilo de las construcciones que los reemplazaron no siempre ha sido el mejor. Para decirlo con claridad, hay edificios en pleno centro que son meros rectángulos de cemento gris, típicos de la peor época de la arquitectura brutalista. Pero quienes persigan el goce estético visual siempre pueden ir a Clifton Village, otros barrios, o bien visitar las iglesias del centro de la ciudad (St Mary Redcliffe Church, Bristol Cathedral, St Paul’s Church y St John on the wall), que son verdaderas espacios de armonía y belleza.

Y las mejores imágenes de Bristol se pueden ver en la cuenta oficial de Instagram, y en #visitbristol que tiene más de 34.000 fotos etiquetadas.

Color sobre el río Avon, típica imagen de Bristol. Foto: Distillated. Licencia CC BY-SA 2.0

Nuestro descubrimiento de Bristol terminó un soleado lunes de octubre. Habíamos comprado comida en St. Nicholas Market, que ningún visitante debería dejar de conocer. Caminamos hasta el cercano Castle Park, y nos sentamos sobre el perfecto césped. Relajados, mientras veíamos el río con las embarcaciones llevando personas, hicimos lo que hacen los ingleses al mediodía en un hermoso día soleado: un buen pic-nic.

 

+ Info

Relato de road trip con niños por el sur de Inglaterra

Visit Bristol (web oficial, en inglés)

Bristol para familias (web oficial, en inglés)

Bristol (web de turismo de Gran Bretaña, en castellano)

Visit Bath (web oficial, en castellano)

Bath (web de turismo de Gran Betraña, en castellano)

Visit Somerset (web oficial de la región al sur de Bristol, en inglés)

Cotswold (web oficial de turismo de la región, en inglés)

Cotswold (web de turismo de Gran Betraña, en castellano)