Siguiendo con la serie de posts de recomendaciones de cosas que hacer con niños por la Cataluña Norte os propongo pasar un día perfecto día completo con niñ@s: acercarse partiendo de Prades a callejear por el tranquilo pueblo de Mosset, visitar de su museo, la Tour des parfums, dedicado a..los perfumes naturales de las flores, contemplar las preciosas vistas que se divisan y luego comer en Mas Lluganas disfrutando de un trato estupendo y familiar. Eso sí les recomiendo reservar antes camino de Mosset ya que pasamos por delante. Mas Lluganas es una ferme,o sea, una granja donde además hay alojamiento y venta de productos de la zona (quesos,canard,licores..). Tienen una espaciosa terraza en la parte trasera que conecta con unos prados donde podrán saborear las delicias que se sirven aquí a un precio razonable y con sus hijos pululando por el lugar sin miedo a sobresaltos.

De hecho para unas vacaciones en Francia en general y en la Cataluña Norte en particular les irá muy bien hacerse alguna oficina de información con el correspondiente libreto de Bienvenue a la ferme (bienvenidos a la granja), donde se puede encontrar abundante información sobre alojamientos y múltiples opciones de turismo rural en toda Francia.

Otra escapada reomendable: el Parque de Animales  de situado en Castell (parc Animalier Casteil), se lo encontraran anuncido en muchas vayas por la carretera. Hay senderos bien acondicionados y 2 rutas (corta y larga) bien acondicionadas para ver y a veces tocar a multitud de animales en semi-libertad. Allí pasamos una mañana bastante divertida en un parque sin agobios que probablemente vivió tiempos mejores pero que conserva intacto su interés. Antes de ir yo recomendaría preguntar donde va a estar el sol para programar la visita. Creo recordar que nosotros fuimos por la tarde y que entonces allí daba una sombra muy de agradecer en aquel día mega soleado.

Cuando el mono de playa sea insoportable y el día lo requiera se puede llegar en 1.15 h desde Prades a las estupendas playas de la Cataluña Norte. Nosotros aquí hicimos un par de espadas así que no conocimos mucho ya que hay playas para dar y regalar. Eso sí, en Saint Ciprien la playa es ancha y se puede comer o picar algo en los chiringuitos sin tener que sufrir clavadas. Allí se puede pasar una jornada bastante tranquila y alquilar unas sombrillas si se quiere. Eso si al viento no le da por fastidiarnos. Según como también se puede hacer un paseo por su puerto. Ahora, como destino de sol y playa, los precios de campings y de alquileres ya se disparan un poco ya que suele ser un destino de veraneo predilecto para muchos parisinos y europeos del Norte.

Nos perdimos el muy recomendado Aquarium de Banyuls y a cambio fuimos al muy anunciado Vallée des Tortues y…por allí no nos vuelven a ver el pelo. Lo mejor la sombrita fresca, las camas elásticas, la cantidad de piñones que pudimos recolectar bajo de una pequeña pineda y la curiosidad de ver algunas tortugas, pero teniendo en cuenta lo que cobran a cambio de la falta de servicios y la dejadez del lugar no lo recomiendo demasiado. Si se gastaran en cuidarlo la mitad de lo que emplean en publicitarse saldrían ganando más, sobre todo las pobres y desgastadas tortugas a las que se supone se está “protegiendo”. Pero es que en Francia, como en todas partes, no todo lo que brilla es oro.