Una escapada al Vilars Rurals de Arnes
Era octubre de 2011 y el embarazo de nuestro segundo hijo se encontraba ya en su fase final. Nos habían invitado a pasar un fin de semana en el Vilars Rurals de Arnes y, como a nadie le amarga un dulce y el clima era por esas fechas una especie de plácida prolongación del verano, decidimos aceptarla e ir a explorar nuevos horizontes. Una experiencia que pasa directamente a nuestro particular banco de pruebas de alojamientos.
LA PROPUESTA FAMILIAR DE VILARS RURALS
Como sabéis Vilars Rurals es un trio de hoteles rurales bastante enfocados al turismo rural en clave familiar. Su propuesta se basa en combinar las comodidades de los hoteles con entornos naturales de alta belleza paisajística y propuestas de actividades perfectamente adaptadas a las necesidades de los que viajamos en tribu.
Basta ya de complejos, que criar niños no es un crimen. Basta de pedir perdón por existir. Sí, mi hijo llora porque lo necesita y si corretea por los pasillos no es que sea una mala persona es que tiene 3 años, sabe usted.
VILARS RURALS ARNÉS
Cuando hablamos de Vilars Rurals Arnes estamos hablando de un hotel de reciente construcción que cuenta con 95 habitaciones y categoría de 4 estrellas. En él encontraremos habitaciones cómodas y fácilmente configurables, parque infantil, mini-cine, piscina con spa e hidromasaje, un variado buffet, amplios y cafetería además de un personal atento que no se escandaliza si alguno de sus pequeños clientes decide practicar el tiro libre con su comida.
Cada dia y según las diferentes épocas del año se ofrecen actividades y talleres para los peques como incluyendo la visita matinal en comitiva a la mini-granja La Masovera para ver, tocar y fotografiar a las ovejas, conejos y gallinas convertidos en auténticas estrellas fashion victims del lugar.
También hay que decir que lamentablemente nos perdimos uno de los momentos más kid-power y especialidad del lugar, según fuentes bien informadas: las fiestas de la espuma reservadas para los días de verano.
LA TERRA ALTA Y LA MATARRANYA
Sin duda el Vilars Rurals de Arnes es un perfecta base de operaciones para la exploración de un entorno que conserva su autenticidad como pocos lugares de Cataluña. Porque para nosotros sin duda una de las mayores virtudes de este hotel rural es su acertada ubicación.
Nosotros ya habíamos estado por estas tierras en anteriores ocasiones así que no nos importaba en absoluto repetir porque nos encanta. La comarca tarraconense de la Terra Alta en la que se encuentra la localidad de Arnes y por la que discurre una via verde y abundantes rutas ciclistas, es toda una joya por descubrir que limita con la comarca turolense de la Matarranya- Matarraña con la que ofrece una continuidad geográfica. Ambas son comarcas catalanoparlantes e interfronterizas Cataluña-País Valenciano-Aragón y se encuentran definidas por las montañas que forman el Parque Natural de Los Puertos de Beceite.
La Terra Alta y La Matarranya-Matarranña. Una geografía, flora y fauna marcadamente mediterráneas que conservan su carácter indómito. Tierra de viña y olivos cargada de historia desde el neolítico pasando por la edad media donde pueden visitarse vestigios de la Guerra Civil española. Horta de Sant Joan, Arens de Lledó, Beseit-Beceite,Valderoures-Valderobles, Queretes-Cretas, Calaseit-Calaceite, todos pueblos que conservan el encanto inmemorial de sus casas y calles empedradas.
Por la zona abundan las posibilidades de excursiones montañeras y - para nosotros la bomba- multitud de pozas de aguas cristalinas (Toll del Vidre, Els Estrets o el Toll de la Presó, entre otros) donde bañarse de la forma más natural en los rios Algars, Estrets, Ulldemó que van a dar al rio Matarranya.
Como podéis imaginar dos días no dan para todo pero sí para pasar una jornada casi completa de desconexión total en los Estrets: una garganta de piedra caliza por el que transcurre el rio Estrets que va formando a su paso diversas pozas de aguas heladas y cristalinas. Los Estrets es un paraje bellísimo, rodeado de bosque y donde incluso el día que estuvimos alguna cabra hispánica bajó a saludarnos.
Sin duda los Vilars Rurals no responden al concepto de entrañable alojamiento de agroturismo regentado por alguna familia, ni puede decirse que sean una apuesta de ecoturismo. Sin embargo a nadie le amarga un dulce y menos si el dulce es un Vilars Rurals.
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