Hacer turismo urbano con niños siempre es un desafío. Hay que elegir bien la ciudad, de manera que las vacaciones sean una experiencia agradable para todos, tanto niños como padres y madres. Lo habitual suele ser visitar ciudades emblemáticas (Londres, París, Barcelona, etc.), con gran oferta de museos, monumentos, espacios verdes, parques temáticos. Y sin embargo, hay ciudades que sin tener renombre como destino turístico son ideales para visitar en familia.

Es el caso de Hamburgo, la elegante, verde y atractiva ciudad portuaria del norte de Alemania. Visitamos Hamburgo por cuatro días el verano pasado, con nuestras hijas de 6 y 2 años, en ese momento. El destino principal de las vacaciones había sido Berlín (ese viaje lo hemos contado aquí), pero dedicamos los últimos días para conocer Hamburgo y quedamos muy satisfechos con la elección.

En canal Nikolaifleet.  (Autor)

El canal Nikolaifleet, típico del Hamburgo antiguo. (Licencia Creative Commons. Ver autor)

Durante una tarde en Schanzenpark tuvimos la suerte de conocer a una familia de Barcelona que llevaba un año viviendo en Hamburgo. Mientras sus hijas jugaban con las nuestras, nos contaron su visión de la ciudad y nos pasaron datos útiles de lugares para visitar, de esos que no suelen aparecer en las guías. También, confirmaron lo que empezábamos a entrever: que es una ciudad muy organizada, con una altísima calidad de vida, muy respetuosa de las familias y que ofrece variadas actividades para los niños.

El único conveniente es la rigurosidad del clima, ya que está muy al norte, apenas a 150 kilómetros de Dinamarca. Nos contaron que unos inviernos atrás fue tal el frío que hizo que el lago se congeló entero. Pero eso no fue lo raro, sino que el grosor de la capa de hielo era tal que, previa autorización de los bomberos, se permitió hacer una fiesta sobre la superficie helada. Unas 800.000 personas al mismo tiempo patinaron sobre el hielo, y hasta un helicóptero “aterrizó” sobre el lago. Por eso, el primer consejo es ir en verano.

Situadas a orillas del río Elba, de Hamburgo se puede decir que es el segundo puerto comercial de Europa, es la segunda ciudad más poblada de Alemania -y la más rica-, ha sido elegida la ciudad más verde y sostenible del continente. Y también que sus estéticamente elaborados parques y jardines, el río, los canales y el lago Alster en pleno centro de la ciudad, su atractiva arquitectura y su eficiente sistema de transporte público le confieren una alta calidad de vida.

Rathaus, el ayuntamiento.

Rathaus, sede estilo neorenacentista y construido a fines del siglo XIX. (Licencia Creative Commons. Ver autor)

Hamburgo está a la vanguardia mundial en urbanismo y sostenibilidad. El programa urbanístico más grande de Europa se está desarrollando aquí. Es el HafenCity, la conversión de 155 hectáreas de antigua zona portuaria de descarga y almacenamiento en plazas, oficinas, locales comerciales y viviendas, que ampliará el centro de la ciudad en un 40%.

En cuanto a la sostenibilidad en 2011 ha recibido el premio Capital Verde Europea. No solo es una ciudad verde por su gran cantidad de parques, sino también por promover activamente el uso de bicicletas (su red de ciclovías es fantástica) y por buscar permanente combatir la contaminación del aire, tanto que se ha planteado el objetivo de reducir sus emisiones de CO2 en un 80% para el 2050. Recientemente, se ha anunciado un nuevo plan llamado Grüner Netz Hamburg, por el cual el 40% de la superficie de la ciudad serán espacios verdes conectados entre sí y que además permitirá que toda la ciudad pueda recorrerse exclusivamente en bicicleta. Por todo esto, y por otras cosas que a continuación enumeraremos, Hamburgo es un excelente destino familiar.

Listado para hacer con niños

Hamburger Dom: Una gigantesca feria de atracciones que abre tres veces al año -primavera, verano e invierno- durante 30 días cada vez. La cantidad y variedad de juegos y atracciones que ofrece es verdaderamente increíble, desde los clásicos como el tren fantasma, la montaña rusa, la noria, hasta paseos en caballos o atracciones más innovadoras. También es una oportunidad para probar platos típicos de diferentes regiones de Alemania. El Dom tiene el encanto de las ferias de antes, de esas que ya no se encuentran. Pero al mismo tiempo, según sea el gusto de la familia, puede ser un poco agobiante, con demasiado ruido y luces de colores. Y sin embargo, el acceso es libre -se paga por cada juego-, por lo que “¡pasen y vean, señores y señoras!”. Si no le gusta, salga rápido volviendo sobre el mismo camino -no complete el recorrido porque es muy largo- y visite el vecino barrio de Sant Pauli o el Schanzenpark.

Planetario: Situado en una antigua torre depósito de agua, cuenta con un proyector Zeiss para mostrar imágenes del espacio. Hay actividades para niños mayores. Desde su terraza brinda estupendas vistas panorámicas de la ciudad. La visita al espacio se puede complementar con la la del parque Stadtpark, que es donde está situado y con sus 60 hectáreas es uno de los mayores espacios verdes de la ciudad y tiene lagunas, canales y zonas de juegos para niños.

Spielstadt Hamburg XXL: En pocas palabras, un chiqui park, pero a la alemana: muy grande, con gran variedad de juegos y espacios para comer. Está un poco lejos del centro, pero puede ser una buena alternativa para un día lluvioso.

Kletterwald Hamburg: Un parque de escalada en un bosque muy frondoso muy bien equipado. Una verdadera delicia para niños un poco mayores, y también adultos. Provistos de cuerdas, arneses y cascos, se disfruta de circuitos de distinta complejidad y altura, entre los árboles.

Spielplatz Planten un Bloomen: Una gran zona de juegos para niños de todas las edades en el parque Planten un Bloomen, el más importante y céntrico de la ciudad. El parque en sí mismo ya merece una visita, por sus bonitos jardines, la laguna, con su espectacular fuente con luces de colores. Los juegos están muy bien, con gran cantidad de ellos que incorporan el agua como elemento lúdico, como en muchos parques de Alemania.

Parques: Tratándose de una de las ciudades más verdes y sostenible de Europa, un plan excelente es recorrer sus parques y disfrutar de sus zonas de juegos, coloridos jardines, frondosos árboles y lagunas. A los ya mencionados Planten un Bloomen, Schanzenpark y Stadtpark, se pueden agregar Alsterpark, Öjendorfer Park, Jenischpark, Altonaer Balkon (en Altona, cerca del Mercado de Pescados, y con excelentes vistas del río y el actual puerto de mercaderías), Alter Elbpark.

Circo "a la gorra", con participación libre de los niños al finalizar el show.

Circo “a la gorra” en Schanzenpark , con participación libre de los niños al final del show. (Foto Lucio Boggio)

Musicales: Una de las singularidades de Hamburgo es la afición por el teatro musical entre sus ciudadanos. Es algo muy llamativo, tanto que a la ciudad la han llamado la “Broadway de Europa”. Desde El Rey León hasta El Fantasma de la Ópera, son algunos de los espectáculos en cartelera en algunos de sus muchos teatros.

¿Alguna vez quisiste visitar un submarino? Aquí podrá hacerlo. El U-434 es el submarino espía y de caza más largo del mundo. En el puerto de Hamburgo hay uno amarrado, abierto todo el año. Nosotros recorrimos por dentro sus 90 metros de largo y tres plantas de altura. Fue una experiencia muy particular, como estar dentro de una película.

En el interior del submarino ruso. Una visita de película.

Recorrer los 90 metros del submarino ruso fue como estar dentro de una película. (Foto Lucio Boggio)

Playas: Hamburgo tiene varias pequeñas playas sobre la orilla norte del río Elba. Durante el verano, hay playas con bares y otros servicios, en las que se paga acceso, situadas entre Fischmarkt y Övelgönne. Luego, siguiendo hacia la desembocadura hay varias pequeñas playas de acceso público, situadas entre Övelgönne y Blankenese. La manera más habitual de llegar es tomar un ferry bus desde el muelle del centro (Landungsbrücken) y bajar en Neumühlen/Övelgönne. Otra opción es ir en tren directamente desde el centro hasta Blankenese, y así caminar por este atractivo barrio, con hermosas casas, una colina y las mejores vistas sobre el río Elba.

Miniatur Wunderland: Es la mayor exhibición de trenes en miniatura en todo el mundo. En cuatro días que duró nuestra visita, es claro que no alcanzamos a visitar todos los lugares de esta lista. La estadía se nos hizo corta, y en Hamburgo bien se puede estar 15 días y seguir encontrando lugares para conocer. Algunos de ellos son: la Ciudad Almacén (Speicherstadt, en alemán), los barrios de Altona y St. Pauli, el edificio del Rathaus (ayuntamiento), el Mercado de Pescados, la nueva Filarmónica de Elba, dar un paseo en embarcación por su lago, el Alster, y caminar por la orilla, tomar un ferry bus en el puerto y recorrer el río Elba, ir a uno de los tantos mercadillo de segunda mano (nosotros fuimos al Flohmarkt Flohschanze y nos gustó mucho), caminar la zona comercial del centro, que es muy atractiva, visitar la Chilehaus, las iglesias protestantes, con sus altas y delgadas torres. Y la lista podría seguir, porque Hamburgo es una de esas ciudades que, sin estridencias, logra sorprender al visitante y hacerlo sentir a gusto.

Más información

Página oficial del ayuntamiento: Castellano / Inglés (más completa)

Página oficial turismo de Alemania, sección Hamburgo

Hamburgo en Wikipedia: completo artículo, con mucha información útil para el viajero.