Ya hace unas semanas publicábamos una entrada hablando sobre la salud viajando a paises tropicales. Cuando nos planteamos viajar en familia la cuestión de la salud de los niños es tal vez la principal preocupación y más cuando estos paises están situados en las áreas del planeta con presencia de enfermedades tropicales transmitidas por insectos como son la malaria (o paludismo), el dengue, la leshmania o la fiebre amarilla (esta última no trasmitida por mosquito sino de tipo vírica). En los últimos años además proliferan en los medios noticias que nos hablan del aumento de casos de estas enfermedades entre los viajeros.

Una de los principales consejos a la hora de viajar es buscar información.Un primer recurso es la red. Vamos a ver que se encuentra sobre Panamá y específicamente sobre Bocas de Toro.

La página de la OMS en español sobre Panamá ofrece nula información sobre la incidencia de estas enfermedades junto con algunas estadísticas generales de salud referidas a Panamá en inglés.

Viajar Sano recomienda la vacunación para viajar a varias partes de Panamá sin aportar datos de la incidencia de esta o cualquier otra enfermedad en Panamá. En relación a la prescripción de la profilaxis de la malaria se aconseja  escuetamente consultar con el médico o Centro de vacunación internacional.

En la web del Ministerio Español de Sanidad también se puede buscar información por paises. De Panamá afirma “existe riesgo de paludismo predominantemente por P. vivax (97%) y P. falciparum (3%)- todo el año en las provincias situadas a lo largo de la costa del Atlántico y la frontera con Colombia: Bocas de Toro, Colón, Darién, Ngobe Bugle, Panamá y Veraguas”

La web del  del Ministerio de Sanidad de Panamá ofrece una información bastante detallada en forma de boletines .pdf no sólo por países sino por diferentes enfermedades aunque al menos para Panamá los últimos datos ofrecidos son del año 2002. En ese año se reportan en Bocas del Toro 33 casos de malaria, 36 de leishmaniasis, ninguno de dengue (se entiende que es dengue hemorrágico) y ninguno de fiebre amarilla.

Otra de las formas recomendadas es acudir a un centro de vacunación y salud internacional. Antes de emprender nuestra ruta para América latina fuimos a visitar el Centro de Enfermedades Tropicales de Dressanes de Barcelona. Queríamos saber si era necesaria la vacuna de la fiebre amarilla para los tres. En este centro nos confirmaron que no hacía falta ya que esta enfermedad no se reporta actualmente ni en Ecuador ni en Panamá. En este caso fueron bastante precisos aunque hay que decir que en los casos de enfermedades como el dengue, malaria, leshmaniasis) para los que no existe vacuna la información y los consejos recibidos se limitan a unas hojas fotocopiadas con algunas instrucciones.

En el foro de Lonelyplanet en español existe un hilo muy útil para arrojar luz sobre la información real que puede obtenerse en los centros médicos de salud y vacunación internacional. Diversos padres viajeros explican sus experiencias en este sentido y en mucho sus impresiones coinciden con las nuestras.

Un centro médico puede decir una cosa y otro la contraria o incluso dentro del mismo centro existen discrepancias entre médicos. La tendencia general es tal vez a crear una cierta alarma injustificada aunque también puede darse el caso contrario y no advertir de algún brote o peligro de contagio que se ha presentado súbitamente en en alguna zona. La razón es que la información con la que cuentan en muchos casos no está suficientemente actualizada o no es lo suficientemente precisa.

Nosotros aprovechando nuestra estancia en Bocas de Toro viajando con nuestra hija quisimos tener acceso además una información para nosotros y para nuestros lectores que pensamos es bastante informativa: la de los profesionales médicos del lugar.

En primer lugar estando en Bocas del Toro visitamos una escuela situada en la Isla Bastimentos. Comentando con la directora y el profesorado sobre la incidencia de estas cuatro enfermedades tropicales entre los niños a lo largo del año nos aseguraban que en el presente es nula o sumamente reducida y no expresavan excesiva preocupación.

En la capital de la Isla de Colón, en el mismo archipiélago de Bocas del Toro, decidimos visitar el Hospital de Bocas del Toro y pedir una entrevista con su máximo responsable médico el doctor  Dr. Quintero, posgrado epidemiológico por la Universidad Latina de Panamá que amablemente nos la concedió y que llevamos a cabo en su despacho.

Al doctor le expusimos sobre las preocupaciones que podemos tener los papas y mamas viajeros en relación con la salud de toda la familia y especialmente de nuestros niños cuando viajamos a destinos como Bocas del Toro en concreto o Panamá en general. Se trata de una zona tropical donde diversas fuentes como hemos visto informan de la presencia de enfermedades serias y quisimos ir punto por punto. El doctor Quintero deja claro que no nos informa a partir de encuestas específicas sino usando su experiencia de 5 años  seguidos al frente este hospital que da servicio a todos los casi 12.000 bocateños del distrito. Por otra parte tampoco hay que olvidar que ciertas patologías pueden manifestarse en los viajeros días después de regresar del destino.

Dengue. Las autoridades sanitarias  intentan su prevención tratando de concienciar a la población para que evite los criaderos. El doctor Quintero estima en un 10% el porentaje de bocateños que lo padecen anualmente. Cursa como un síndrome gripal con dolor general y fiebre y suele remitir sólo. El preocupante es el llamado dengue hemorrágico cuya tasa el doctor Quintero estima en un 1% de los casos. En turistas afirma no haberse encontrado nunca un caso.

Malaria. El Doctor Quintero cree que en Bocas del Toro ya no hay, en su Hospital no se reporta ni un solo caso. Comenta que tal vez pueda darse algún caso en el Darien, una amplia zona de selva pura que existe al sur del país en la frontera de Colombia. Vale decir que la malaria que pueda darse en el continente americano (como la que puede estar presente en el Sudeste asiático) es de menos gravedad que la que está presente en amplias zonas del Subsáhara africano.

Fiebre amarilla. El Dr. Quintero cree como en el caso de la malaria que ya no existe y apunta a que la vacuna puede ser la causa su desaparición y consiguientemente recomienda la vacunación aun no existiendo ningún caso. La malaria como vemos no tiene vacuna y sin embargo tampoco se reporta en la zona. Para las autoridades sanitarias y la OMS las vacunaciones preventivas sistemáticas son fundamentales. Sin embargo a este respecto existen algunas posiciones médicas discrepantes que afirman que la correlación entre la desaparición o disminución de una enfermedad y su vacuna no supone causalidad y señalan a la mejora de los hábitos higiénicos y las condiciones generales de la población (nutrición o conducción de aguas negras) como causa principal advirtiendo además de los posibles efectos secundarios que pueden tener las vacunas.

Leshmaniosis: Observa 1 o 2 por trimestre. En turistas una o tal vez dos en sus cinco años de ejercicio en el hospital.

El Dr. Quintero parece más preocupado en otras enfermedades. Los niños del distrito de  Bocas del Toro padecen sobre todo de enfermedades respiratorias y diarreas (parásitos, amebas). Aunque las autoridades locales anuncian que el agua corriente está potabilizada en Bocas del Toro se recomienda a todo viajero beber agua embotellada. El motivo más frecuente de visita de turistas al Hospital de Bocas del Toro suele relacionarse con alguna alergia local a algún insecto, algún accidente relacionado con la práctica de algún deporte o alguna dolencia preexistente. Si el caso presenta alguna complicación la mayoría de turistas cuentan con seguro médico que la mayoría de veces incluye transporte sanitario aéreo hasta David o la Ciudad de Panamá.

Salimos de la entrevista con una cierta sensación de alivio y a la vez con una cierta inquietud. Ya hemos visto como la información incluso de organismos médicos y oficiales en internet no es del todo precisa o actualizada y como da la sensación de que esto ocurre también en los centros oficiales de vacunaciones internacionales. Así pues hemos de rehuir el alarmismo y el miedo que impide pensar y refinar nuestra búsqueda de información con fuentes complementarias sin  caer tampoco en la obsesión o preocupación excesiva.

CONCLUSIONES GENERALES:

1. Es aconsejable acudir a los centros de vacunación internacional y complementar esta información tratando de contactar con viajeros (personalmente o en foros de salud o viajes especializados) o personas que conozcan que conozcan la situación sanitaria concreta y más actual de estos destinos.

2. Para la malaria y en caso de duda podemos llevar preparada la profilaxis (Lariem, Malarone) y tomar la decisiónn en el momento apropiado. Hay que tener en cuenta que no son infrecuentes los casos de efectos secundarios referidos (también en niños). La leche materna es el mejor protector para el bebé y en menores de 3 años hemos de sopesar  con más prudencia si cabe el uso de este tipo de profilaxis.

3. Respecto a las vacunaciones también se trata de buscar información lo más precisa posible y decidir libremente tratando de no vacunar de forma innecesaria. Por otra parte hay que tener en cuenta que algunos paises exigen el certificado de vacunación si entramos a ellos procediendo de determinados otros paises.

4. Un buen estado de salud previo al viaje es la condición básica y primera barrera para cualquier enfermedad.

5. A la hora de viajar a cualquier país tropical o con condiciones sanitarias deficientes no debemos descuidar (con o sin vacunas o profilaxis) las medidas de prevención básicas contra picaduras y de tipo higiénico y preventivo a la hora de comer y beber.

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