Ya hace semanas que esta familia inquieta comparte con todos nosotros su ruta viajera por Europa. Camino ya de Alemania y tras su paso por Italia, Croacia, Hungria (1 y 2) y Rumania deciden pasar unos días como voluntarios wwoofer en una granja ecológica de Austria. Allí,  la dura experiencia de asistir al parto normal de una vaca, les hace comprobar las duras condiciones en las que los animales son tratados normalmente y les lleva a cuestionarse lo que entendemos por “progreso” y la forma que nuestra sociedad tiene de producir los alimentos que consumimos a diario incluso en su vertiente más bio.

“Después de despedirnos de las tierras y la gente de Hungría, entramos en Austria. La idea era parar dos o tres días para descansar antes de llegar a otra granja en Alemania. Así que contactamos días antes con una granja WWOOF en la montaña. Era una granja familiar donde hospedaban también voluntarios por días. En el WWOOF, cuando buscas granjas donde ir, hay que ver las condiciones de cada sitio, como por ejemplo si acceptan o no familias, el mínimo o máximo de tiempo que piden, los trabajos que pueden hacer, las horas de trabajo, las condiciones de alojamiento que ofrecen, el tipo de alimentación, cosas que puedes aprendrer y con todo esto ver si el sitio se adapta a lo que tu necesitas o buscas. Despúes, también cabe decirlo, siempre te puedes encontrar con alguna que otra sorpresa.

La granja de Austria, en Opponitz, una zona muy bonita, montañosa y con río de aguas cristalinas, es una granja pequeña donde se produce leche de vaca. En esta zona es donde más granjas biológicas hay en Austtria. Son explotaciones pequeñas, a les cuales les es relativamente fácil cumplir las condiciones para obtener el certificado de explotación ecológica.

Hasta aquí todo correcto, pero al día siguiente de nuestra llegada, empezamos a ver la granja y se nos presentan algunas dudas. ¿Por qué las vacas están estabuladas (encerradas y atadas sin poder moverse)? Supongo que es más fácil de esta manera sacarles la leche dos veces al día. La extracción de leche se hace con máquina. Un camión viene a recoger la leche. Esta pequeña granja de diez vacas posee toda la maquinaria moderna, tractores y remolques de todo tipo para recoger hierba que yo nunca he visto antes, impresionante! Llegando de Rumanía y Hungría, donde mucho de este trabajo aún se hace manualmente, el contraste es extremo.

¡Nos anuncian que hoy nacerá un ternero!¡Qué sorpresa poder ver nacer un ternero! Es fantástico pero qué pasa pasan las horas y no nace… su madre no puede sola…pero la vaca sigue estabulada sin poder moverse! El ternero empieza a salir pero necesita ayuda.. no puede…y luego ocurre lo peor! Tres hombres, incluído Xavi, tienen que tirar del ternero con una cuerda que está atada a su cuerpo para poder extraerlo del vientre de su madre, y yo ayudo a abrir “la vulva” de su madre, pero esta está colgada por una cadena que la tiene sujetada…, y por el otro extremo los hombres tirando brutalmente con todas sus fuerzas…, y así bastante tiempo porque el ternero no sale… y la vaca padeciendo, y madre mía!! no tengo palabras para explicar el sufrimiento que sentí por la madre y el hijo.

Finalmente, después de tirar y tirar las patas traseras consiguen salir y luego corriendo cuelgan el ternero boca abajo para que pueda respirar y muy rápido empezamos a frotarle con paja para darle calor! El calor que debería poder darle su madre, pero que no puede porque sigue atada y continuará atada así que somos los humanos los que nos encargamos de hacer su trabajo. Cuando el ternero está suficientemente recuperado, lo llevan a otra parte del establo y pronto le darán, con una especie de biberón enorme, leche de vaca mezclada con algo más para que crezca bien grande. La leche que su madre tendría que darle de forma natural , pero que los humanos han decidido que no es necesario que lo haga, ya que de esta manera todo es más fácil, y así el ternero no bebe tanta leche de su madre, con lo cual tendrán más leche para vender.

Es un tema de rentabilizar la explotación. Y además, es necesario un mínimo de leche diaria para poder venderla. Esta es la leche bio que podemos comprar pensando muchas veces que seguramente estos animales de granjas bio, están mejor tratados que en granjas normales.

Hoy en día, en casi todas las granjas las vacas están estabuladas, incluso las que producen leche que más tarde se venderá como bio. Estan vacas son inseminadas también artificialmente para obtener terneros más grandes, que después no podrán nacer solos por este motivo.

La familia de la granja Lindenthal nos acogió en su casa muy hospitalariamente. No quiero que se entienda equivocadamente mi escrito. No quiero en ningún caso criticar la forma en que estas personas viven y se ganan la vida. Sus respectivas familias son granjeras desde hace mucho tiempo.

No es un problema particular, sino más bien de nuestra sociedad, mucho más global. Cada vez es más difícil en este momento hacer las cosas de forma lo más natural posible. Por ejemplo, no es permitido en muchos países que las vacas sean ordeñadas  manualmente ya que es poco higiénico.

Os aseguro que la leche que bebíamos en Rumanía de las vacas que nosotros mismos sacábamos al monte seis horas diarias ( que no estaban estabuladas y eran ordeñadas manualmente sin seguir ningún control sanitario) y que bebíamos directamente caliente acabada de ordeñar era mucho más sabrosa que qualquier otra leche de vaca que jamás haya probado en Austria o qualquier otro país “avanzado”.

Cada vez más puedo entender mejor a algunas personas que he conocido, que han decidido no comer ningún alimento procedente de animal

Tenemos que buscar otras maneras, las granjas pequeñas, tenemos que asociarnos, intercambiar nuestros productos, y intentar salir del sistema, aunque solo sea en alguna pequeña cosa. Este sistema nos ahoga cada vez más, y lo peor es que no nos damos cuenta, y nos ata a hacer las cosas de forma incoherente con nuestro propio ser animal y nuestra Madre Tierra.

Mar Serrano