Septiembre. Tiempo para el regreso. ¡Pero que cortas se hacen siempre las vacaciones!. Es una verdadera injusticia porque entre otras cosas septiembre es el mejor mes para ir a conocer…Islandia.


 

Para los que de momento deban conformarse con viajar virtualmente y también por supuesto para aquellos que todavía tengan opciones de decidir donde van a pasar sus vacaciones tenemos el lujo de poder contar con la particular guía de viajes a Islandia elaborada por Erna, madre y bloguera que lleva años viviendo en ese país con su peque, la pequeña buda islandesa. Ya contamos los días que nos  faltan para el siguiente viaje, ¿a qué si?.

Todo empezó así, nos llegó recientemente este correo a FamiliasenRuta “ Bueno mi historia es un tanto peculiar, soy de madre española y padre islandés, pero he vivido toda mi vida en Barcelona. Cuando me quedé embarazada, decidí mudarme a Islandia para probar que tal iban las cosas por aquí. No me conozco toda Islandia, pero el norte me lo conozco al dedillo y me parece un sitio fantastico para niños.”

Le preguntamos a Erna cual era el mejor mes para visitar la Isla: septiembre, nos respondió. Además de por el clima, por tres razones de peso: “se ven las auroras boreales, los precios estan casi a la mitad (restaurantes, hoteles…) y os podeis hacer una foto con paisaje sin trescientos japoneses de fondo”.

UNA RUTA EN FAMILIA POR EL NORTE DE ISLANDIA

Para llegar hasta tierras vikingas, existen únicamente dos compañias que vuelan hasta la capital de Reykjavik, son Icelandair (que es un poco más cara, pero en alguna ocasión se pueden encontrar ofertas) o IcelandExpress (una lowcost, con un lema muy claro… no somos perfectos pero lo intentamos), esta última en temporada alta también vuela desde Copenhagen hasta el norte de Islandia (Akureyri).

Islandia es uno de esos países en los que es mejor no perder demasiado tiempo en la capital, lo bonito no está en la civilización si no más bien en la parte más virgen de la isla. En cuanto a lugares de interés en la capital, yo nombraria los mercadillos de segunda mano, el museo nacional y sobretodo para los niños, el lago en el centro de Reykjavik que está lleno de patos y todo el mundo tiene como costumbre ir a visitarles muy a menudo.

Para llegar al norte de la isla podéis hacer tres cosas:

-Volar desde Reykjavik hasta Akureyri, el vuelo dura 50 minutos y el coste es muy asequible.

-Alquilar un coche y conducir hasta el norte, os tomará unas 6 horas, pero el paisaje es espectacular y además no hay perdida ya que sólo hay una carretera principal la nº1 que además es circular y recorrer todo el país.

-El autobús, un poco más barato que el avión, pero en cuanto a precios si sois una familia quizás sería lo menos rentable.

Una vez hayáis llegado a Akureyri si que ya os recomiendo alquilar un coche, sobretodo por los más pequeños y a ser posible un jeep pequeño ya que muchas de la carreteras siguen sin asfaltar y se hace complicado conducir en más de una ocasión.

Es aquí y no en la capital donde ya os tenéis que plantear que tipo de acomodación vais a escoger y eso depende muy de lo que cada uno esté dispuesto a pagar. Mi recomendación, no por ser la más barata pero a mi ver si la más divertida para los peques es hacer camping, además este es un país que esta muy preparado para ello y si algún día necesitáis dormir bajo techo hay muchas opciones.

Otra de las opciones divertidas son las escuelas que en verano se transforman en albergues, alguna vez me he quedado en una y están bastante limpias.

Volviendo a la ruta, estamos en Akureyri, no olvidéis llevar a vuestros hijos a probar uno de los mejores helados de el mundo en Brynja un negocio familiar con un secreto muy bien guardado, todo el mundo lo conoce y no es difícil encontrarlo. Otra visita que no podéis dejar pasar es la casita de navidad Jólagarðurinn, es una tienda donde venden artículos de navidad, pero es preciosa y parece de cuento.

Tomamos la carretera (con helado en mano) hacia el lago Myvatn nos tomará aproximadamente una horita, pero a medio camino podemos parar a hacer un pipi y ver un aperitivo acuático, Godafoss, una cascada preciosa en la que os podéis parar unos minutos.

Como os he dicho antes, llegar al lago no tiene perdida y una vez allí, existen todo tipo de opciones para instalaros: hoteles, albergues y campings, eso va al gusto de cada uno.

El lago da para mucho, quizás podéis usar el lago como punto de referencia y seguir viajando por el norte y volver a dormir al lago, es lo más recomendable.

Cosas para ver/hacer en el lago:

Actividades para niños:

-Montar a caballo, además los caballos islandeses son más bajitos y están más gordos, vamos que son como un pony pero en tamaño grande.

– Ir en canoa por el lago.

– Pasear por Dimmuborgir, es un parque natural con unas formaciones de lava increíbles, seguramente allí podréis entender por que los islandeses creemos en los trols y los enanos.

– Bañaros en la laguna azul, es más barata que la que hay en Reykjavik y no está tan llena de gente.

Sitios donde podéis ir a comer:

-Vogafjos: es una granja que han reformado no hace mucho, hacen una comida exquisita y además podéis visitar la granja de donde producen queso y leche, los niños se lo pasan en grande.

-Gamli Baerin: un negocio familiar con mucha historia y además con un plato típico que no podéis dejar pasar.

Una vez creáis que os apetece cambiar un poco el paisaje, podéis empezar con una ruta circular que empieza por Detiffos (una de las cascadas más grandes de Europa) y acabar en Husavík, un pequeño pueblo costero.

Nosotros hicimos la ruta en dos días con nuestra hija de 7 meses, la verdad es que es una maravilla y además estas en contacto con la naturaleza en todo momento.

Nuestra ruta fue así:

Dettiffos, la cascada, si tenéis suerte y no hace viento no os mojareis pero es muy recomendable llevar un chubasquero a mano.

Asbyrgi, parque natural impresionante donde podéis hacer picking y si os apetece hacer noche allí, es un lugar muy tranquilo.

Husavik, la atracción turística es ir a ver saltar las ballenas en barco, ahora me van matar por escribir esto pero… de cada 30 viajes se ven 2 ballenas saltando y además te mareas si el mar está revuelto.

El regreso no tiene perdida, excepto si por el camino os encontráis con alguna oveja que decida no dejaros ir… por lo demás espero que hayáis disfrutado de mi mini guia, deciros que Islandia tiene lugares maravillosos, una vez la has visitado sientes que tienes que volver, pero por algún lado habrá que empezar no creéis?

Saludos Glaciales.

Erna

Más información:

Pequeña Buda Islandesa

Viajes a Islandia