hotel hielo Finlandia

A veces, dejar aparcada la furgo y hacer otro tipo de viaje tiene su aliciente, sobre todo si tu hija pequeña te dice que lo que más desea en el mundo, en relación a viajar, es montar en avión, ver a Papá Noel en persona, montar en trineo de perros y ver una aurora boreal. Así que, después de pensarlo mucho y ver cómo podíamos abaratar el viaje, nos liamos la manta a la cabeza y ¡voilà!… el 21 de diciembre volábamos a Finlandia dispuestos a vivir una blanca Navidad en Laponia.

Te vamos a dar unas recomendaciones para que tu viaje a Finlandia con niños tenga un encanto especial y resulte más barato. Así puedas cumplir un sueño, como hicimos nosotros.

1. Viaja por tu cuenta, para éste o cualquier viaje. Busca los vuelos y alojamiento. Compra los vuelos con bastante antelación y serán más baratos.

2. Vuela a otro aeropuerto que no sea Rovaniemi. Supongo que es lo que tiene la oferta y demanda. Todo el mundo, sobre todo las familias, quieren ver a Papá Noel en Rovaniemi. Por eso mismo los vuelos son más caros. Puedes elegir otro aeropuerto que, aunque esté más lejos, los billetes algo más baratos son.

Nosotros volamos a Kittilä, alojados en un urbanización de una estación de esquí cercana, Levi . Está a 150 kilómetros de Rovaniemi, a unas 2 horas en coche. Con coche de alquiler, sin problemas. Y si prefieres no conducir hay excursiones que te llevan allí, aunque no las recomendamos. Salen bastante caras.

3. Alquila un coche. Es la manera de sentirte libre y poder hacer lo que quieras o visitar lugares de una manera independiente. Y no te preocupes por conducir en la nieve. Los vehículos están preparadísimos para ello.

4. Alquila una cabaña de madera. Resulta tan acogedora y hogareña que hará que tu estancia en este país sea una delicia. Además, el hecho de poder organizar tus comidas siempre te resultará más barato que comer fuera.

5. No es tan importante un buen abrigo como las capas que lleves. Fundamental: muchas capas mantendrán tu cuerpo caliente. Aunque a -30 grados, quince minutos en la calle, sobre todo pies y manos comienzan a resentirse.

6. Visita la aldea de Papá Noel. Pues sí, es la visita obligada si viajas a Finlandia con niños. En verano o invierno, da igual: allí estará esperándonos. Cuando ves a Papá Noel la ilusión de los niños te contagia. Vuelves a revivir tu infancia y eres un niño más.

circulo polar artico

7. Haz alguna actividad de nieve. El paisaje nevado te invita a recorrerlo en moto de nieve o en trineo tirado por perros. Estas son las actividades que realizamos nosotros que, aunque carillas, nos merecieron la pena porque fueron una experiencia única. Por supuesto, busca y compara entre todas las empresas que te ofrecen estas actividades y muchas más.

8. Come reno. Donde fueres haz lo que vieres… Así que, es lo que toca. Nosotros lo probamos en Rovaniemi, en la aldea de Papá Noel. El restaurante se llamaba Reindeer Restaurant Sirmakko y comimos una hamburguesa de reno que estaba para chuparse los dedos.

9. Busca una aurora boreal. No todos los días hay el mismo índice de probabilidad para poder verlas. Pero existen aplicaciones que te notifican cuando hay posibilidad de que aparecezcan. Y si la noche está despejada y hace mucho frío, éxito asegurado. El único problema es que tenemos que tener wifi o datos para recibir la notificación.

10. #enfurgomolamas. Hay veces que no se puede viajar con la furgo como en esta ocasión, pero ¡hay que ver lo que nos acordamos de ella!. Empezando por el tema del aeropuerto (que si facturar, que si el tiempo de espera,…). Luego,  llevar la despensa llena de comida desde casa es un lujo. La calefacción estática ha sido la que más hemos echado de menos. Y disfrutar Laponia con ella. Bueno, quizá un verano…

He de reconocer que según llegamos a Laponia y vi todo nevado, con un frío exagerado, me pregunté si merecía la pena recorrer tantos kilómetros para viajar a Finlandia en invierno. Pero comenzamos a vivir la experiencia y mi pensamiento se desvaneció. Porque Finlandia con niños y en invierno supone vivir experiencias únicas tales como…

  • Conducir por las carreteras totalmente nevadas como si nada.
  • Sentir hasta -30 grados en nuestra cara, sintiendo que te cuesta respirar porque se te congelan los pelillos de la nariz.
  • Vivir en una cabaña de madera, como si de un cuento se tratase.
  • Montar en moto de nieve atravesando bosques teñidos de blanco y cruzando lagos congelados.
  • Jugar con la nieve, incluso revolcarnos en ella sin miedo a mojarnos.
  • Ver la cara de nuestras hijas cuando fuimos recibidos por Papá Noel.
  • Cruzar “oficialmente” el Círculo Polar Ártico.
  • Ver una aurora boreal.
  • Sentir que existe un amanecer constante, el kaamos que se llama, lo contrario al sol de medianoche. Es extraño tener tan solo 5 horas de luz, solo la claridad del sol, porque éste no llegas a verlo.
  • Visitar una granja de renos.
  • Vivir una Blanca Navidad como en los mejores sueños.
  • Disfrutar de un paseo en un trineo tirado por perros. Bueno, un paseo no fue. Los perros corrían y corrían sin cansarse, sincronizados al 100%, cruzando el bosque helado. Fue el momento que más frío pasamos, pero también lo recordamos como una de las experiencias más increíbles que hemos vivido.
  • Salir a las 23:30 de casa, con el pijama debajo del pantalón de esquiar, en busca y captura de la aurora boreal.
  • Montarnos en el coche el día de Navidad y en la radio solo escuchábamos ¡villancicos!.
  • Visitar el hotel Snow Village y tirarnos por el tobogán de hielo. Este hotel vuelve a ser construido cada año cuando hay nieve suficiente y las temperaturas bajan tanto para que se pueda conservar.
  • Buscar la estrella polar en el increíble cielo de Laponia y encontrarla  ¡justo encima de nosotros!
  • Bañarnos en la piscina exterior de un spa con -25 grados fuera y el agua a 30.
  • Ver como se nos congelan las pestañas y las cejas.

 Paisaje Finlandia

Decididamente sí. Viajar a Finlandia con niños en invierno es una experiencia que hemos disfrutado tanto nuestras hijas como nosotros. Y, como ves, los sueños se pueden hacer realidad. Ahora habrá que pensar qué verano iremos con la furgo. Porque, desde luego, debe ser otra experiencia.

+ Info:

– Visit Finland

– Visit Helsinki