Jiquilillo y sus playas del Pacífico fueron la culminación de nuestro viaje por Nicaragua. Salimos de allí para visitar unos días a una pareja de amigos que se encuentran pasando una buena temporada cooperando en la pequeña población de Somotillo con su bebé de diez meses. En este punto decidimos no seguir nuestra ruta prevista hacia el norte para llegar hasta México y regresar nuevamente a Costa Rica  para dirigirnos ir hacia su costa caribeña y concretamente a Puerto Viejo donde quisimos pasar el último mes de nuestra ruta familiar por América. A nosotros vino a unirse la madre de Susagna – la suegra!-  que ya nos había acompañado por nuestro paso por  Ecuador.

PUERTO VIEJO, LA PERLA NEGRA DEL CARIBE COSTARICENSE

Puerto Viejo de Talamanca es la población más turística del Caribe de Costa Rica, el escritor español José María Mendiluze contribuyó a popularizar este destino en su libro Pura Vida. Para los que conocieron este lugar hace veinte años el Puerto Viejo actual ha perdido autenticidad y desde luego ha notado el impacto del turismo.  A los que lleguen por primera vez sin embargo buscando autenticidad este destino no les decepcionará en absoluto ya que Puerto Viejo todavía no es un destino turístico masificado. Otra cosa es saber si sabrán mantener el equilibrio entre su encanto natural y la afluencia turística porque está prevista la futura construcción de un puerto deportivo que puede cambiar irremediablemente para siempre la fisionomía del pueblo.

De los indígenas caribeños de época precolombina apenas hay vestigios, las comunidades actuales bribri que se encuentran en las zonas montañosas de la cordillera de Talamanca provienen del lado del Pacífico y son relativamente recientes. La población autóctona del lugar son comunidades negras descendientes de esclavos de las islas coloniales inglesas de Jamaica o Montserrat. Al igual que las que se encuentran al lado panameño de la frontera vinieron atraidos por una vida nueva lejos de las autoridades británicas y las posibilidades de pescar las hoy casi extinguidas tortugas o de trabajar para las bananeras y su ferrocarril. De ahí que muchas familias negras y los negocios para turistas que regentan hayan adoptados ilustres apellidos ingleses como Brown o Stanford y que su lengua familiar sea el criol, una derivación directa del inglés que se habla en Oxford.

No hace demasiados años esta zona caribeña era maldita para el estado tico y el resto de población del país. Apenas se construían carreteras o centros médicos o educativos. La situación ha mejorado aunque está lejos de ser óptima. El turismo ha ayudado a hacer progresar a muchas familias negras aunque la pobreza y la marginación sigue presente especialmente en Limón, la capital del departamento.

Puerto Viejo fue para nosotros la perla negra del Caribe. En las playas del pueblo o tomando algo en una terraza en Puerto Viejo no faltarán ofertas para poder haceros unas trenzas rastas, la cantidad mayor o menor de cabello no será ningún obstáculo. La música que mejor se lleva con este entorno es la de los ritmos negros caribeños como el ska o el calipso y como no el reggae y su gran gurú musical, el inmortal Bob Marley, del que tantos retratos se ven en Puerto Viejo combinando  con los colores rastas y los efluvios de la marihuana, la hierba prohibida por los blancos.

CLIMA

Costa Rica es un país de clima tropical  situado en una estrecha franja entre dos océanos así que el tiempo es muy variable y difícil de predecir. En Puerto Viejo las lluvias son frecuentes y abundantes como buen país tropical. Aquí los meses del verano soleado van de febrero hasta abril y, según nos cuentan, también octubre aunque debido al cambio climático todo es cada vez más impredecible. Una sucesión de frentes lluviosos puede amargar nuestra estancia. Nosotros llegamos a mediados de enero y tuvimos bastante suerte ; salvo algún día de lluvia gozamos en general de un tiempo bastante soleado. Las temperaturas oscilan todo el año entre los dieciocho y los treinta grados centígrados. Así que hay que venir preparados con ropa tanto para sol como para lluvia. Algunas noches puede refrescar un poco.

UNA NATURALEZA DESBORDANTE

La naturaleza es el principal atractivo turístico de Costa Rica y la costa caribeña es un perfecto exponente. Se trata de un territorio de gran exhuberancia y de una biodiversidad selvática que llega hasta el mar. Puerto Viejo y sus playas están rodeados de una abundante fauna y flora, un aula privilegiada donde poder experimentar en familia el contacto directo con la naturaleza. Un árbol cercano a nuestra casa era el hogar de dos osos perezosos, uno de ellos era una osa perezosa con su cría. Descubrir sus figuras moviéndose fue una verdadero acontecimiento para nosotros. Desde la propia casa pasábamos con nuestra hija largos momentos mirando la vegetación circundante, embelesados con los colibrís y otros pájaros de colores que llegaban a nuestro jardín a curioserar o a beber el néctar de sus  flores.

Las ardillas se exhibían jugando por cercanos árboles y los monos congo organizaban a menudo su habitual  jolgorio de aullidos. Llegando a casa al atardecer a menudo nos cruzábamos con una guatusa que vivía por la zona. Otros muchos animalillos jugaban a dejarse ver entre la vegetación o incluso se atrevían a acompañarnos un rato en nuestra terraza-comedor: saltamones, alguna mantis, murciélagos, grandes escarabajos voladores o pequeñas ranas rojas o bien verdes punteadas de negro.

Lástima que también los mosquitos nos delararon la guerra especialmente algunas tardes a la hora de ponerse el sol. Probablemente sea difícil evitar algunas de sus fastidiosas picadas, pero existen algunas técnicas para minimizar sus daños.

NUESTRA CASA EN PUERTO VIEJO

Generalmente los turistas que visitan Costa Rica lo hacen en circuitos  organizados o bien de forma más independiente por un tiempo que suele oscilar entre los diez y los veintiún días. Para nosotros, que decidimos pasar un mes entero en Puerto Viejo, el alquiler vacacional resultaba la mejor opción. Costa Rica y aunque hay opciones de todos los precios , no es un país precisamente barato para el turista. Para hacerse una idea, en Puerto Viejo una habitación doble con desayuno incluido oscila alrededor de los 75 USD.  Las razones de nuestra elección están claras: sale más barato y además tienes de la comodidad de disponer cocina y un espacio propio con más intimidad .

Para un alquiler vacacional (rental house) en Puerto Viejo merece nuestra recomendación por el excelente servicio y que recibimos en todo momento la agencia inmobiliaria-real estate Caribe Sur. La temporada alta va desde diciembre hasta Semana Santa y los meses de julio y agosto, así que una recomendación es reservar con antelación para asegurar la disponibilidad y poder elegir entre diferentes opciones. Pueden alquilarse casas para estancias desde una semana.

La casa Sueño Azul, en Playa Cocles, a unos 4 km del pueblo, fue durante un mes nuestra casa en Puerto Viejo. Fuimos unos turistas y a la vez vecinos por espacio de un mes. Sueño Azul era una moderna y tranquila casa de madera de estilo caribeño. El vecindario lo componían algunas casas distantes entre sí rodeadas de vegetación. La casa contaba con las más avanzadas tecnologías del confort: dos hamacas. Además un precioso jardín, una amplia y luminosa cocina y una terraza comedor que servía de mirador de toda la vida natural que nos rodeaba.

Aparte del núcleo poblado de Puerto Viejo todas las playas se ecuentran alineadas en una franja de costa de ocho  kilómetros que llega hasta Manzanillo. Siguiendo esa franja como a unos trecientos metros al interior pasa una carretera mal asfaltada entorno a la cual se alinean los alojamientos turísticos (numerosos ecolodges, cabinas, casa de alquiler),  tiendas de comestibles (pulperías) y ropa, bares y restaurantes con encanton o centros de yoga. Llaman especialmente la atención las casas, de un estilo constructivo rústico- y caribeño, algunas más destartaladas y otras rozando el lujo. Muchas de ellas  combinan con gusto la madera, el bambú, la paja y materiales modernos.

TURISTAS Y VECINOS POR UN MES

Como vecinos estuvimos de suerte y dimos con una familia muy agradable a la que conocimos al ir a buscar huevos; seguimos a las gallinas que se colaban en nuestro jardín y allí preguntamos a Janette si vendía huevos criollos. Pues sí, allí mismo pudimos comprar y os aseguro que el color y el sabor son de lo más rico. Pura vida!

En otra casa cercana Yadira hacía pan para su familia y para vender entre sus vecinos: pan simple, de coco, doble crema, canela o pan bon. Yadira lleva más de quince años amasando harina para obtener un buen extra, hay que buscarse la vida, los sueldos que pagan en los negocios turísticos no dan para mucho. Así que alguna que otra vez les comprábamos pan e incluso asistimos a la preparación casera. Como buenos vecinos algunas tardes íbamos de visita a su casa donde Lluna compartió mas de una tarde jugando con sus nietos en su jardín. En general las gentes del lugar se muestran cordiales y todavía tienen ese tiempo para conversar que se ha perdido en tantas partes.

UNA NUEVA VIDA,UNA NUEVA FAMILIA

Un mes es poco, pero da para algunas cosas. Viajar con niños propicia poder conocer de otra manera a la gente que vive en el país que visitas porque la gente en algún sentido nos ve de una manera más cercana, más…familiar. Entre los habitantes de Puerto Viejo destaca una amplia comunidad de expatriados, o dicho de otra manera, de inmigrantes particularmente europeos y argentinos que están viviendo, trabajando y que a menudo están también criando a sus hijos allí. La mayoría son emprendedores que despliegan sus habilidades para establecer sus propios negocios. Han venido aquí para vivir de otra manera en un entorno tropical buscando en general una vida más simple y cercana a la naturaleza donde se trabaje para vivir, no se viva para trabajar.

El balance de la experiencia de estas familias varía según los casos, desde luego que en Costa Rica, como en cualquier lugar, nadie regala nada aunque desde luego establecer empresas es bastante menos burocrático que en muchos países. En otra entrada del blog ya tratamos de esta comunidad de nuevos vecinos en Montezuma, en la costa del Pacífico costaricense. En éste nos gustaría hablaros de nuestros amigos del bar-panadería artesanal La Casa del Pan, probablemente el lugar para probar el mejor pan de Puerto viejo. Lo llevan Ana, una catalana que hace unos años vino y se quedó en el Caribe y su pareja argentina, César. Tienen una hija, Cloe de 2 años. En La Casa del Pan pudimos intercambiar clases de como hacer pan a cambio de ayudarles a pintar un cartel.

También compartimos buenos ratos con Noelia y Ezequiel y sus dos hijos pequeños. Esta familia vive rodeada de selva en una preciosa casa de madera de dos pisos, su comedor no tiene paredes, no les hace falta. Noelia y Ezequiel son otra pareja hispano-argentina que reside allí desde hace años. Por aquellos días andaban bien ocupados en su taller de joyería de plata artesanal. Trabajan con plata reciclada extraida de placas de radiografías y utilizan para elaborar su anillos y collares elementos naturales del entorno como conchas y corales. Se llaman NaturAma y venden sus creaciones a todo el mundo. Hace no mucho un programa de la televisión española TV1 (Españoles por el mundo) reflejó tanto su vida como la de otros españoles residentes en Puerto Viejo. Y es que a menudo te avisan, cuidado!! que aquí se viene de visita pero hay peligro de quedarse y perder el avión.

 

Más información:

Puerto Viejo Satéllite