Como sabeís nos encontramos en Irlanda, en la pasada entrada os explicábamos como era el lugar donde estamos pasando nuestra estancia y que constituye el campamento base de nuestros viajes por Irlanda, la Isla Esmeralda.

 

Irlanda, mágica y acogedora, un lugar perfecto para viajar con niños

Situadas al suroeste, a tan sólo una hora en automóvil desde Dublín, se encuentran las montañas de Wickow, una zona de gran belleza natural conocida como el Jardín de Irlanda. En esta entrada queremos contarte nuestras viviencias durante nuestro viaje por esta area de tres días de duración y proporcionar algunas recomendaciones y posibilidades que ofrecen estas montañas a familias intrépidas como la tuya. ¿Nos acompañas?.

CON LA SUEGRA… AL FIN DEL MUNDO!

Este viaje lo hemos hecho en agosto, mes de vacaciones por excelencia. Mi suegra, claro, no se lo podía perder por nada del mundo. Ya estuvo con nosotros en parte de nuestra ruta por Ecuador y en el Caribe de Costa Rica y ya me lo dijo entonces muy claramente: “por muy lejos que os vayais siempre podréis contar con que vendré a estar con vosotros”.

Dicho y hecho, oiga. Mi suegra es una bella persona, eso no hace falta ni que lo diga, incluso se toma la molestia de seguir nuestro blog del que por cierto es una de las más fervientes seguidoras. ¿Qué más se puede pedir?. Tanta leyenda negra de las suegras…¿es que los yernos somos unas monjitas de la caridad?. Así va por ti, Aurora!.

UN PLAN PERFECTO DE DOS DIAS EN LAS MONTAÑAS DE WICKLOW

Nuestro alojamientos por tres noches en Wickow fue en el The Skylark’s Rest Hostel situado a apenas 500 metros del nucleo de Roundwood. Dimos con este alojamiento  en la muy recomendable red Independent Hostels of  Ireland. Limpio y acogedor cuenta con una espléndida cocina compartida, desayuno incluido, amplias habitaciones con baño y toda la atención de su simpática propietaria que os proporcionará toda la información que podais necesitar.

Roundwood es el pueblo más alto de Irlanda, pero que nadie tema por el mal de altura porque estamos hablando de nada menos que 238 metros sobre el nivel del mar. En este nucleo se encuentran tiendas y varios animados pubs donde se suelen servir comidas y podréis vivir esa Irlanda de todos los días y donde no faltan actuaciones en directo y música tradicional irlandesa a lo largo de la semana. Concretamente el Byrne & Woods Bar and Restaurant es, además de un lugar perfecto para saborear una cerveza como Dios manda, el lugar donde mejor se come o al menos se come muy bien por un precio razonable. Damos buena fe. Por cierto, hay que ver como de buenos están los brownies y en casi toda Irlanda!.

Durante nuestra estancia y salvo uno de los días tuvimos suerte y las previsiones agoreras del tiempo no se cumplieron  pudiendo disfrutar incluso de bastantes horas de sol . La mayoría de los topónimos del parque son de origen gaélico aunque la lengua más usada con diferencia es el inglés.

A continuación damos cuenta de un plan perfecto para dos días, con dos rutas de un dia cada una pensadas para hacerse sin prisas. Al menos a nosotros nos funcionó bastante bien.

1. GLENDALOUH, UN AUTÉNTICO ICONO IRLANDÉS

El punto de interés más turístico de las montañas y un auténtico icono irlandés  por su significado histórico y simbólico. Se trata de un precioso valle coronado por dos lagos y un rio que lo atraviesa junto al que se encuentran uno de los restos de conjuntos de monásticos medievales más antiguos y mejor conservados de todo el país. Aquí empezaron a vivir algunos de los primeros monjes católicos coetáneos de los pueblos celtas que dominaban la isla. El conjunto monasterial fue creado por San Kevin en el siglo VI continuando su labor monástica hasta la disolución de los monasterios en 1539.

Junto a este conjunto rodeado de un cementerio circundante abierto que le da un toque pero que muy especial se encuentran varios caminos rodeados de bosques, cascadas y aplias zonas de cesped con mesas para hacer pic nic.

Salvo fines de semana de agosto e incluso a pesar de la afluencia de turistas internacionales y de familias dublinesas el lugar sigue conservando su aire sosegado. Sin duda para no perdérselo, Glendalough posee una personalidad y una belleza absolutamente únicas.

 

2. UNA RUTA CIRCULAR EN AUTO POR WICKLOW

Esta es una ruta clásica perfecta para realizar en coche y para dedicarle todo un día sin absolutamente ninguna prisa. Empezando desde Roundwood dirigirse hacia el paso montañero de Sally Gap. Antes de llegar se disfrutan de unas vistas sobre los valles que quedan a nuestros pies que impelen a aparcar el coche para salir a fundirse con aquellos paisajes inhabitados.

Las montañas de Wicklow es un paraiso para senderistas. Muchos turistas del lugar son jóvenes caminantes de diferentes nacionalidades que recorren las montañas de norte a sur siguiendo el Wicklow Way Trail. Completar este sendero no está al alcance de muchas familias y puede tomar hasta 5 días. Sin embargo se puede hacer una excursión para seguirlo parcialmente sin grandes desniveles y unas vistas que decididamente compensan el esfuerzo: podéis dejar aparcado el coche un poco antes del lago Tay y seguir el camino que os llevará a ganar el cielo en menos de una hora y media hasta en cima de la montaña de Djouce de 727 metros.

Siguiendo la carretera llegaréis disfrutando de las vistas a la localidad de Blessinton donde se encuentra el acogedor y desenfadado Grangecon Café  al que fuimos recomendados con acierto.  Si no esperais platos muy abundantes se puede decir que ofrece una buena opción de comida orgánica combinando buenos sandwiches y algunas especialidades mediterráneas con una solvente batería de dulces irlandeses.  Reenprendiendo la marcha tras un buen café o un rico té (tened en cuenta que en Irlanda el café espresso prácticamente no se estila) mantened la cámara y demás gatges fotográficos a punto por que al reemprender esta ruta se pasa por el Wickow Gap donde a buen seguro añadiréis unas cuantas instantaneas a la colección del día.

A continuación podéis dirigiros a completar el círculo pasando nuevamente por Glandalough donde no nos importó demasiado repetir visita y finalmente completar la vuelta llegando a Roundwood, nuestra punto de partida inicial.

No estuvimos pero nos hablaron bien. Estas recomendaciones extra que no conocimos directamente bien podrían ser la base para un tercer día de ruta y un cuarto o, ya puestos, un quinto si se terciara.

Tomad nota del parque familiar Clara Lara y, muy cerca de Roundwood, el Indian Sculpture Park, una sorprendente muestra de enormes estatuas traidas de la India  situada en unos jaridnes.

Dispersas por las montañas encontraréis además muchas opciones de visitas  diferentes jardines y un perfecto contraste para todo esto puede ser una escapada a la cercana costa y concretamente a las playas del sur de la ciudad de Wicklow, la Brittas Bay Beach y sus dunas, uno de los puntos playeros más reseñables al sur de Dublín. Si  de regreso a Dublin os pasais por Blay no os perdais  un célebre paseo por unos acantilados.  Ya veis que siempre se quedan cosas por conocer, nos consolaremos pensando que son excusas perfectas para volver a poner nuestros ojos embelesados en las Wicklow Mountains.

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Wicklow Mountains