La cuenta atrás llega a su final. Una nube de mariposas recorre nuestros estómagos. Atrás quedan para nosotros unos intensos días de preparativos para el viaje. Adiós trabajo, adiós coche, adiós piso de alquiler. Nadie dijo que perseguir tus sueños fuera siempre el camino más fácil. Últimos preparativos. En unas horas volamos con nuestra hija para empezar una ruta viajera por varios países de América Latina. Solo tenemos billete de ida a Ecuador así que no sabemos ni en que fecha ni desde que país volveremos..

Suenan en estos días petardos en la calles. Se escuchan las golondrinas que resuenan en nuestra mente desde la niñez como la invitación a la liberad que sigue al final del curso escolar. En el momento de escribir esto acaba de empezar el verano del 2010. Con la mirada nos hemos despedido estos últimos días de la ciudad al tiempo que nos reconciliamos de alguna manera con ella y con las tantas cosas buenas que alberga y que nos ha dado.

Desde hace semanas explicamos y jugamos con nuestra hija sobre lo que va a pasar para ir acercándola al cambio que supone no ver en una buena temporada a sus amigos, abuelas, abuelo, vecinos, y a la portera. Mira, un avión ! grita Lluna, nuestra hija, señalando al cielo Es que no se le pasa ni uno. Nunca antes nos habíamos fijado en todo ese transito aéreo. Y esto es solo el principio de lo que Lluna nos va a mostrar.

Vamos diciendo hasta luego a nuestros familiares y amigos. Besos, abrazos, las inevitables despedidas. Sentimos el corazón latiendo con fuerza en nuestros pechos. Sentimientos encontrados. Todavía no nos hemos ido de Barcelona y el viaje parece querer adelantarnos su primera enseñanza: lo mucho que amamos y vamos a echar de menos tantas personas y lugares que vamos a dejar atrás por unos meses.

Volamos este martes 29 de junio desde Barcelona vía Madrid hasta Quito haciendo escala en Bogotá. Un total de 16 horas de vuelo. Después de una semana en Quito de primera inmersión en el nuevo país y de adaptación a sus 2.800 metros de altitud, nuestro primer destino es la Fundación Pestalozzi que está en la comunidad del León Dormido situada a 40 km. de la capital en el Valle de Tumbaco. Allí estaremos tres semanas hasta finales de julio recibiendo una serie de seminarios y enseñanzas sobre pedagogía activa y crianza dirigidos con Rebeca y Mauricio Wild. En el León Dormido compartiremos la estancia con otros padres y madres venidos desde España y otros países en un ambiente preparado para las familias visitantes ya que el lugar cuenta con espacios de juegos para niñ@s entre otras facilidades. Durante el mes de agosto seguiremos la ruta viajera para conocer Ecuador y luego puede que nos quedemos más tiempo en este país, nos dirijamos al Sur pasando a Perú o nos dirijamos hacia el Norte en busca del Caribe.

En los próximos meses iremos dando cuenta de este viaje que esperamos compartir contigo a través de este blog.  Hasta pronto.