ATRAVESANDO FRANCIA CAMINO DE IRLANDA

Se supone que en un blog de viajes debemos dar buenos tips y recomendaciones para viajeros inquietos, pero eso no significa en absoluto   que nos nos podamos poner precisamente como ejemplo. Tras una parada con dos noches de hotel y visita a Futuroscope (Poitiers, Francia) como etapa intermedia, el dia de embarque en el ferry desde Cherburg, en Normandia, casi nos juega un mala pasada y a punto estuvimos de perderlo.

Baste decir que cuando nos permitieron pasar por la barrera de embarque de los coches al ferry una vez ya la habían cerrado, glups, nos dieron ganas de salir del coche a besar el suelo como hacen los que de verdad tienen estilo. Buf!.

Celtic Links Ferries es la compañía más económica y que presenta una buena relación precio-calidad. El barco en el que viajamos nosotros estaba casi nuevo y el camarote era bastante confortable. Además por suerte el Atlántico decidió mostrarnos aquella noche su mejor cara, así que tuvimos una plácida travesía. El día dieciocho de junio sobre las 10 am nuestros ojos contemplaban emocionados por primera desde la cubierta vez tierras irlandesas, la llamada Isla Esmeralda. A las 14.00 pm desembarcamos con nuestro coche en Rosslare, en el sur este de la isla.

IRLANDA DE FRENTE

Here we go!. Recién salidos de la zona de desembarque remontamos la primera cuesta y primer sobresalto: tres coches vienen hacia nosotros a toda velocidad en sentido contrario. ¿Contrario a qué?. Díos, ¿pero quien es el loco?. Efectivamente, es verdad, en Irlanda se conduce por la izquierda y las rotondas las giran en el sentido del relog, pero  mira que son raros. ¿Raro, quién es el raro? En este país no encontraréis demasiados coches como el nuestro con el volante a la derecha. ¿No os hemos hablado nunca de nuestro coche?. Es uno de los vehículos más fiables e increibles que ha desarrollado la ingeniería mecánica en toda su historia, es el mejor coche del mundo porque es:  nuestro coche!. Una primorosa Citroën Berlingo de segunda mano digamos que de un perfecto estilo vintage.

Teniendo en cuenta el tiempo de permanencia previsto, que íbamos a vivir en una zona rural apartada y nuestra voluntad de recorrer a nuestro aire la isla venir con nuestro propio vehículo era la mejor opción. Será que nos habíamos hecho tan a la idea que los casi  2.000 kilómetros  recorridos desde la provincia de Barcelona hasta nuestro punto de destino final, y que repartimos en tres etapas, no resultaron ser tan duros.

MANERAS DE VIAJAR

Somos muchos a los que nos nos gusta que nos consideren turistas. Ser turista no mola.  Según la célebre apreciación de Bowles de que la diferencia entre un turista y un viajero es que cuando viaja primero tiene billete de vuelta y el segundo no. En ese caso cumplimos el requisito: al igual que en nuestro viaje a Ecuador no tenemos billete de vuelta aunque por otra parte en principio en una estancia limitada de alrededor de cuatro meses y por la otra: nos encantan visitar algunos lugares turísticos provistos de nuestra cámara de fotos y nos divierten esas cosas a veces hasta tontas que no deben perderse los turistas que visitan este país. Así que no tenemos inconveniente en aceptar que también somos turistas.

Pero hay más. Una de las razones de pasar una temporada aquí es mejorar nuestro nivel de inglés y familiarizar a nuestra hija con su uso. Aprender inglés al igual que aprender centenares de lenguas más tiene suficiente interés en si mismo, pero no olvidemos que su conocimiento es un ingrediente muy valorado de cara a reforzar el curriculum vitae y aumentar nuestra ocupabilidad  en nuestro un maravilloso mercado de trabajo cada vez más maravilloso. Así pues, en cierto sentido, también nos consideramos un poco inmigrantes, una categoría nada glamourosa pero que le da a nuestro viaje un toque tan especial como poco clasificable.

Claro que, pensándolo mejor. ¿qué sentido tiene etiquetarnos si las etiquetas no nos dejan ver el bosque?. Viajeros, turistas y hasta un poco inmigrantes,  que más da, nuestra experiencia viajera por estas tierras, como todas las experiencias es única, personal, además de familiar e intrasferible y, desde luego, está siendo abolutamente inolvidable de la manera en que lo son todos aquellos viajes que abren nuevas sendas en la vida de uno hacia un lugar que no sabemos cual será.

VIAJAR CUESTA LO SUYO

No son pocas las personas que nos preguntan como podemos arreglárnoslas para viajar tanto tiempo costeando todos los gastos. Se impone, como dicen los cubanos, inventar. Unos amigos nos dieron la pista para llegar aquí. En Ann Tonnion estaban abiertos a compartir una temporada en su finca junto a otra familia, mira por donde, que al final íbamos a ser nosotros. Situado en un vecindario de las afueras de Gort, en el condado de Galway al nordeste de la isla, An Tionól es un cottage irlandes recuperado por una una pareja formada por Nick (irlandés) y Marta (valenciana) que viven aquí con sus dos hijos, un niño de 8 y una niña de 3. La casa ocupa una finca donde hay también un invernadero, un espacioso  jardín y una zona donde se encuentran las cabañas de madera que acogen los campamentos Green Spiral de verano para aprender inglés en familia de los que ya os hemos hablado.

A cambio de colaborar en algunas tareras de la finca la finca  An Tionól nos cede una casa de madera para alojarnos. La comida va de nuestra cuenta. La casa que ocupamos es una especie de mini-casa encantada con todo lo necesario para vivir incluyendo una muy oportuna estufa de madera. Nuestra colaboración se centra básicamente en ayudar a reconstruir un viejo granero para convertirlo en el centro educativo para la comunidad con una parte habilitada como vivienda. Otra de nuestras tareas es echar una mano con el jardín y a veces en el huerto.

Sin embargo el verdadero lujo para nosotros escapa a cualquier cálculo matemático. Lo mejor de todo es que vamos a poder participar en una experiencia de convivir y aprender junto a otras familias pudiendo pasar muchas horas junto a nuestros peques y que estamos en situación de poder conocer el país que viven los irlandeses y eso sí que no tiene precio.

LA CRIANZA  DE LOS NIÑOS COMO CENTRO VITAL DE LA COMUNIDAD

An Tionól es sólo una de las tres propiedades colindantes que forma una comunidad de tres familias (cuatro con nosotros!), cada una viviendo en su casa pero que han decidido compartir algo más que una buena vecindad. Se trata de una suerte de cohousing una fórmula de organizar la convivencia prácticamente inédita en el Estado Español digna de tenerse en cuenta por todos aquellos que pensamos que, como dice un proverbio africano, para criar a un niño hace falta una una tribu. Como punto de vida común los hijos de las tres familias mayoritariamente en edad pre-escolar se organizan tres días a la semana para compartir la crianza y el acompañamiento de los niños.

Aquí no necesitan guarderías puesto que se han propuesto como objetivo de vida irrenunciable el que siempre o la mayor parte del tiempo al menos uno de los dos integrantes de cada pareja pueda estar acompañando a sus hijos contando siempre con el apoyo de las otras familias para que siempre cada uno pueda encontrar un espacio para sí mismo.

Así pues si algún día venís por aquí os resultará muy fácil escuchar las risas de los niños intercaladas por algún llanto. Se trata de un proyecto de educación y crianza compartida un poco al estilo del León Dormido de Ecuador donde ya estuvimos: siempre acompañados de algún adulto y, dentro de unos límites pactados, los niños tienen toda la libertad para jugar a sus anchas en las areas comunes compartidos como son el cesped, una gran cama elástica, ruedas colgadas de árboles o una cabaña de madera.

Cerca de ese espacio habitual se puede encontrar un bosque, un río y algún que otro lago. Así que verde y espacios abiertos no faltan, bien que se aprecia creo en las fotografías. Una vieja canción tradicional irlandesa dice que pueden encontrarse hasta 42 diferentes clases de ese color verde.  No sabemos si el irlandés medio sería capaz de ponerle tantos nombres pero a fe que la presencia desbordante de este color predomina en la mayoría de rincones y de paisajes cotidianos de este país.

Para los días en que el tiempo no lo permite o para aquellos otros en que simplemente apetece estar recogido los niños tienen a su disposición materiales para satisfacer sus curiosidades y propuestas de talleres de costura, cocina, creación de figuras con cajas, expresión y pintura, tallas de madera, excursiones o lectura de cuentos entre otros posibles.

¿Una vida idílica?. Simplemente representa una apuesta por algo diferente que desde luego plantea sus retos y exige respuestas nuevas cada día. No mucha gente está dispuesta o tiene la opción de dedicar tanto tiempo a la crianza de sus hijos.  Esta es la manera en que estas tres familias han decidido organizarse para ser consecuentes con su manera de entender la vida y la crianza. Por lo demás, como decía Raymon, uno de los papás de aquí:  “somos una gente muy normal que trabaja y a la que nos encanta ver el futbol” (bueno, él es el más futbolero).

Por nuestra parte resulta super estimulante que haya quien además de estar todo el día quejándose e imaginando mil hipotéticas soluciones a los problemas se ponga manos a la obra empezando a cambiar la sociedad desde su entorno concreto inmediato.

Gandhi dijo: ” Debes convertirte en el cambio que deseas ver en el mundo”. Si no somos capaces de organizarnos entre nosotros para buscar soluciones a nuestras necesidades e inquietudes comunes va a ser difícil que el estado vaya a venir a ofrecérnoslas a medida. Más bien, al contrario, en los últimos tiempos el Estado parece avazar hacia adelante como los cangrejos y haber emprendido una loca e inaceptable carrera para destruir todo aquel bienestar social tan largamente y con tanto sacrificio conseguido por tantas y tantas personas. La conciliación laboral y familiar sigue siendo casi una utopía y una de las grandes asignaturas olvidadas de las políticas públicas, hay que hacer algo!.

ADAPTÁNDONOS AL CAMBIO

Ya se sabe que con niños tanto en la vida como en los viajes las prioridades cambian. Si ellos no están bien tú tampoco lo vas a estar. Con criaturas el caos cotidiano ha venido a formar parte de nuestra vida durante un buen número de años. Se impone más que nunca buscar algún tipo de equilibrio en la base, es prioritario respetar las necesidades de tus hijos sin abandonar el cubrimiento de las tuyas.

Me temo que no existen las soluciones mágicas. Buscar un equilibrio dentro de lo que es inestable esa es la primera ley de los papás. No existe vida sin el cambio, todo lo nuevo representa un desafío y nosotros decidimos  viajar y cambiar todo lo que nos rodeaba por una buena temporada. ¿ Cómo nos adaptamos?.

Respecto de Saüc, nuestro bebé de ocho meses recien cumplidos os podemos decir que sin lugar a dudas ha sido el que se ha adaptado mejor y más rápido y desde luego que la lactancia es la mejor bendición y una barrera que le hace fuerte así que ahí lo tenemos todo el dia repartiendo sonrisas (ejem, bueno, cuando está bien dormido y comidito, claro).

Lluna, de cinco años, también se ha adaptado bastante bien pasados los primeros días de cambio:  echa de menos a sus amistades de origen con las que seguro se va a reencontrar. En Irlanda también ha encontrado un entorno acogedor con nuevos niños y niñas con los que jugar y libertad para moverse autónomamente y sin peligro.

Creo que sin duda a los papás nos ha costado más. Lo primero es el clima: sentimos un fuerte síndrome de abstinencia del sol debido a nuestras raices mediterraneas. Según comentan los propios irlandeses los últimos veranos están siendo anormalmente lluviosos e incluso frescos debidos al cambio climático.  Sin embargo no podemos quejarnos respecto de la cantidad de horas de insolación de este punto del planeta más cercano al polo norte que la Península Ibérica donde en verano el sol sale a las 4.30 de la mañana y se pone casi a las once de la noche. Tampoco podemos decir que pasemos demasiada calor: celebramos como una dádiva divina el glorioso momento o incluso un  puede que hasta un dia entero en el que brilla el sol y nos acordamos entonces con alborozo de para que sirven las camisetas de manga corta.

SUNNY SPELLS AND SCATTERED SHOWERS

Lejos de la familia y de nuestras amistades habituales. Diferente clima, comidas diferentes, lengua, precios (y salarios!) más altos que los que dejamos en España: ir a comprar al super es una aventura comparando nuevas marcas, productos, calidades e ingredientes, todo en inglés,  ¿sorry?.  Que barata y buenos son los yogures. El aceite de oliva virgen extra es un artículo delicatessen. ¿Cómo se dice garbanzo en inglés?. Descubrimos que una paella con arroz basmati no es lo mismo pero también puede saber buena.

Además, ¿que manía tiene esta gente con hablar tan rápido el inglés? y ¿por qué se empeñan en usar palabras que no estudiamos en clase o al menos no acordábamos haberlo hecho?. Por mucho nivel de inglés que creas que tienes, si no lo usas habitualmente, una inmersión es un país básicamente angloparlante (Irlanda no lo es de forma exclusiva: también se habla en gaélico) resulta una perfecta cura de humildad, la realidad es muy terca.

Nosotros éramos conscientes de que nuestro nivel idiomático de inglés era básico y bueno, ahí está parte de la gracia de este viaje. Nos lo hemos tomado tan en serio que ya estoy acudiendo por unas semanas a una academia de inglés y hemos empezado un intercambio de inglés por español. Creemos que algo se nos pegara. Pero, ¿cómo demonios se dice chincheta?. Mi gozo en un pozo. Ni se te ocurra dedicarte a hacer traducciones directas!.

Por cierto. ¿sabéis a qué se refiere el título de este apartado?: sunny spells and a scattered showers. Es una fórmula muy utilizada en Irlanda en los partes del metereológicos,  probablemente aquí el tiempo es uno de los más increiblemente variables del planeta, al menos yo no he visto otro igual de cambiante dentro de un mismo día o… de una misma tarde. Variables como el tiempo, así nos sentimos nosotros, por momentos como extraterrestres y en otros, con unas ganas caninas de descubrir y de seguir viviendo ntensamente todo lo espléndido de esta preciosa isla.

IRLANDA, PAÍS DE ACOGIDA

Si hay una sensación común compartida con  todos los viajeros con los que hemos hablado es la calidez del trato que reciben de los irlandeses. No son pocos los que de alguna manera quedan embrujados no sólo por esta tierra sino también por la afabilidad de sus gentes. Por supuesto que estamos generalizando pero sin duda el irlandés en general es afable y accesible, son very friendlies, les encanta conversar (por algo los pubs son como un segundo salón de su casa) y no tienen por norma mostrarse arrogantes con el viajero.

Es verano, época de vacaciones por excelencia también aquí. Los niños no van a la escuela, se celebran numerosos festivales en pueblos y ciudades y frecuentes encuentros en muchas casas.

Nosotros ya hemos empezado a recorrer Irlanda empezando por el Este: el parque de Burren, Mildtown Bay, Criffs of Moher, las playas de Kinvara o Galway. Tenemos ganas de compartir nuestras viviencias por estas tierras y lo vamos a ir haciendo a través de esta serie de crónicas que inagura esta entrada y que esperamos sean una de las  muchas ventanas a través de las que es posible mirar este país. ¿ Te vienes?. Estaremos encantados de que te unas a nuestro viaje.

Te dejamos con una galería de fotos, grettins from Ireland !