Regresamos embelesados de comarca de Kuna Yala (San Blas) para pasar la noche en la capital. Los días pasados fueron gratos pero nuestro viaje sigue y no nos apetecía demasiado quedarnos en el bullicio de Ciudad de Panamá.

A la mañana siguiente nos dirigimos a la estación terrestre central de Albrook para dirigirnos a remota península de Azuero.
Desde allí salen los buses hacia todos los rincones de Panamá. Junto a la estación está también el Albrook Mall uno de los megacentros comerciales más conocidos de la capital. Es gracioso porque en el avión de llegada un chico que trabajaba como ejecutivo para alguna compañía nos recomendaba encarecidamente  este centro para ir allí como atracción turística. Recuerdo que le dijimos algo así como que a nosotros lo que nos gustaba eran las cosas naturales. Con el mismo entusiasmo nos contestó “Sí, allí también venden cosas naturales”. Ok, queda claro pues que en Albrook Mall la naturaleza también tiene su lugar.

Panamá es un país con la suficiente entidad y atractivos para no ser considerado de simple paso. Panamá es bastante más que Bocas de Toro. Habíamos pensado en ir a conocer el Valle de Antón pero no encontramos ningún alojamiento que nos convenciera por internet y no nos apetecía nada presentarnos allí con todas las mochilas y nuestra hija a la buena de Dios. Nos lo apuntamos para una próxima vez.

Visitando Panamá es interesante conseguir la revista  Focus Panamá que puede encontrarse en muchos alojamientos de todo el país. Existe versión inglesa y otra española. La revista combina información útil con una visión del Panamá turístico como un mundo de colores, de confort y lujo donde la felicidad se compra a golpe de tarjeta de crédito.

Siguiendo la recomendación de un guía panameño pusimos pues rumbo a la península de Azuero. En la  revista Focus Panamá leimos sobre este lugar: “surfistas y mochileros, usualmente a la vanguardia de nuevos destinos fueron los primeros en descubrir el área seguidos por pescadores y buceadores“. Y también “Azuero ahora está atrayendo la atención de un público más amplio por la inigualable pesca, algunas de las mejores playas del mundo para el surf, avistamiento de aves, eco-turismo, playas piscinas y (atención!) por el prospecto de comprar lotes o tierra a precios cómodos“. Luego además seguimos leyendo y te enteras de que “Después siguieron las celebridades. Podemos mencionar a artistas de la talla de Mel Gibson (ejem, este es bajito), Magic Jordan, Arnold Schwarzenegger o Tobey Maguire“. (¿y este quien es?). Total que viendo que a la peninsula de Azuero iban desde los mochileros hasta Magic Jordan pensamos que no había razón objetiva para que no fuéramos también nosotros con nuestra hija. Panamá con niños, no?. A tope.

El bus (aquí los llaman chivas) demora 4 horas desde la capital hasta Las Tablas pasando antes por la ciudad de los Santos, capital de la provincia.  Parece ser que en estas dos localidades se celebran unos carnavales que pa que te quiero contar, los más festivos de todo Panamá. Ppero eso es en febrero y nuestro destino en la península de Azuero era Pedasí, pueblo más costero y muy tranquilo el cual dista una hora más en una furgoneta que te lleva desde Las Tablas.

Pedasí es un pueblo de unos pocos miles de habitanes donde hace unos años seguramente pasaban cosas pero nadie que no fuera de allí se enteraba porque es desde hace poco que el turismo está llegando.  Casi todo el mundo vive en pequeñas casas familiares rodeadas de alguna vegetación. Son casas bajas  (el record de edificación del pueblo son dos pisos) de aire colonial y  con porches para resguardarse de la la lluvia en los inviernos y disfrutar de la sombra en verano. En Pedasí la gente se saluda por la calle y todos se conocen entre sí o son familiares. Nos parecía como el pueblo prototípico de Barrio Sésamo donde existe el panadero, el fontanero (aunque haya varios), el chino del super, el policía o el gasolinero y, eso sí, unos cuantos pescadores.

En Pedasí nos dió por alquilar una casa por una quincena. Es una opción más barata, cómoda y con acceso a cocina. Eso sí la variedad de productos en las tiendas es bastante limitada. Casi todo el mundo en el pueblo va a comprar en  carro a las Tablas.

Las playas más cercanas de Pedasí son la Playa del Arenal y la Playa del Toro a dos y tres kilómetros respectivamente de distancia. Ambas son preciosas. En la Playa del Arenal se puede comprar el pescado directamente a los pescadores. Es curioso pero a veces el problema no es precisamente el precio sino más bien que el pescado no se está quieto en la balanza.

En la península de Azuero existen unas playas  pristinas de puro Pacífico. Playas donde se practica el surf, una abundante pesca artesanal y deportiva (no en vano la pesca de arrastro o redes está prohibida) o el buceo. Algo que nos llamó mucho la atención es que se pueden avistar ballenas…desde la misma playa!. También es famosa la anidación de tortugas de Isla Cañas.

Si este es un lugar adecuado o no para ir con niños eso es algo que cada familia ha de valorar.  En nuestro caso no lo acabamos de ver claro. La mejor opción creemos que no es quedarse en Pedasí sino irse a disfrutar de esas playas alejadas y casi salvajes y alojarse en algunos de sus estupendos alojamientos ,como en Playa Venado Ecolodge Ecovenao o Playa El Ciruelo Posada Sereriadomar y otros tantos lugares que hay hasta llegar a Tonosí, situado al final de la carretera que va siguieendo la costa. Eso sí, preparad la billetera y por otra parte hay que estar atentos porque hablamos de playas del Océano Pacífico y hay que prestar mucha atención al oleaje y a  las corrientes y más si hablamos de niños. También hay que tener cuidado con las mantas rayas que se posan en la arena ya que su picada es dolorosa.  Con el paso de los días hemos descubierto que probablemente la web independiente y más fiable para concocer las playas de todo Panamá es El Almanaque Azul.

Nosotros pasamos un día en la Isla Iguana para contemplar a alguna de sus iguanas negras y a cientos de cangrejos hermitaños que cautivaban la atención de Lluna. Además disfrutamos de su playa bajo la amenaza constante de una lejana tormenta que nunca llegaba y a la que los panameños no prestaban demasiada atención. De hecho para muchas panameños cuando llega el fin de semana beberse unas cuantas cervezas frías entre amigos o en familia es uno de los mejores momentos de la semana.

Isla Iguana se encuentra protegida, pero todas esas playas mágicas comentadas, hace cuatro días paradisiacas y que se mantenían al margen de las guías de viajes están hoy amenazadas.  Grandes empresas inmobiliarías han comprado  y especulan con centenares de hectareas.  Andromeda por ejemplo de capital israelí es una de ellas, y hay un mercado floreciente de venta de lotes y construcción de urbanizaciones.

La península de Azuero se está enfocando a un turismo acomodado de nacionalidad frecuentemente norteamericana o canadiense. Lo malo es que las playas y sus accesos se tienden a privatizar, sus servicios se encarecen, sus dunas se destruyen y se emopobrece su fauna. Además la población que siempre disfrutaba de estos lugares es desplazada por esa nueva ocupación de turistas pudientes. De hecho es preocupante la noticia de este mismo verano de que el gobierno panameño está rebajando hasta casi la desaparición de facto la obligación de realizar estudios de impacto ambiental.

Así que levamos anclas. Ya llevábamos una semana en Pedasí, el tiempo estaba medio tonto y no nos acabábamos de sentir cómodos en la casa. Es ahí donde el pueblo se manifestó también como un pequeño teatro. Viajar da la oportunidad de conocer mejor la naturaleza humana porque te enfrenta a las más variadas situaciones. Compruebas como esas sonrisas iniciales se transforman en desdén y se demuestran hipócritas  o confirmas que ese aprecio inicial mostrado era sincero. Cara y cruz de la naturaleza humana.  Como en todas partes.

Nosotros pusimos rumbo a la región montañosa de Chiriquí. donde según la revista Focus “las frescas tierras de la eterna primavera, donde hermosas flores crecen a la orilla de los caminos“. Glups, ya estamos temblando.