Ecuador con niñ@s: Las Termas de Papallacta
En estos días pasados mientras estábamos a la espera de que viniera todo el grupo para empezar la capacitación en el León Dormido nos decidimos a ir a las Termas de Papallacta con Lluna. Tanta calma bucólico-pastoril no puede ser buena, parecía susurrarnos al oído el diablillo urbanita que llevamos dentro. Queríamos pasar un día completo en estas famosas termas de aguas volcánicas y comprobar si son o no adecuadas para chapotear felices con nuestra hija. Antes de ir había dos versiones. El amigo A: son un horror, queman y no son aconsejables para ir con niños. La amiga B: os lo pasareis de maravilla, son perfectas para ir con niños. Alguien mentía, ¿ pero quién?.
Las termas que se encuentran a una hora y media en auto desde Quito a 3.200 metros de altitud y son algo así como la puerta de entrada (o de salida) al oriente selvático ya que a partir de este punto empieza el descenso hacia la llanura amazónica. Un taxi nos llevó desde el León Dormido hasta la parada del bus a la salida de Pifo (3,5 $). Sin esperar un minuto llega el autocar que nos llevará a Papallacta (1,75$ por persona). Subimos y el ambiente es somnoliento, hay personas que llevan largo trayecto en el autocar, las cortinas casi todas cerradas para tapar la luz. Eso nos provoca una sensación un tanto claustrofóbica. Estábamos transitando entre unos preciosos paisajes de páramo andino ecuatoriano -que ilusión- pero parece que al paisanaje local no le importaba demasiado. Me acordé entonces de la extrañeza con la que yo miraba a los cientos turistas que fotografiaban embelesados a diario la Sagrada Familia mientras pasaba por delante para ir a la cercana oficina donde trabajaba. En el autocar las pantallas de televisión vomitan a todo trapo una de las películas hiperviolentas de Jean-Claude Van Damme. No aguantamos más y pedimos si por favor pueden cambiar de película al haber niños en el autocar. La apagan al momento.
Al cabo de unos 40 minutos de trayecto llegamos a nuestra parada y allí otro taxi nos sube (2 $) a las termas de Papallacta. Existen tres termas: una en el pueblo a 3$ la entrada, otras que solo abren fin de semana y dias festivos y las más célebres y turísticas que es a las que vamos ya que según parece tiene más piscinas y mejores vistas (7$ la entrada por persona, niños de 3 a 12 años pagan la mitad, de 0-3 o pagan)). Datos prácticos: Para evitar aglomeraciones mejor evitar los fines de semana. También nos comentan que las termas ofrecen sesiones nocturnas hasta las diez de la noche. Se pueden entrar comidas desde fuera o salir a comer fuera y volver a entrar; dentro hay un restaurante con los precios un poco inflados.
Menudo contraste: Pesadez en el autocar, relax en las termas. Unos sanduches (así le llaman aquí a los sandwich) de queso fresco para comer y unos platanitos hacen las delicias envueltos en vapor volcánico. Las termas están rodeadas de montañas recubiertas del tupido bosque subtropical de la Reserva Cayanbé Coca. Si el día está despejado puede divisarse la cima del volcán Antisana. Rodeando las piscinas la vegetación nos sorprende. El Floripondio además de una palabra graciosa es un hermoso arbusto con unas grandes flores alargadas que caen en forma acampanada, nos comentan que en medicina se utiliza para reumatismo en masajes con la tintura de la flor. Lluna salta rápidamente para tocar la corteza de un curioso árbol con la corteza suave y que se desmenuza como por capas al que bautiza como árbol cebolla. Estamos toda la mañana de una piscina a otra, de agua templada a más caliente y incluso nos atrevemos a la fría para hacer los cambios.
Tenía razón la amiga B, el lugar es perfecto también para ir con niños. Las taquillas para la ropa son pocas y normalmente te toca una cesta para llevar de una aotra piscina tus pertenencias. Así que cuidado porque en un descuido se nos cae la riñonera y gracias a otro bañista la recuperamos más tarde pero claro sin los doláres que teníamos dentro y eso que la clientela mayoritaria son familias de clase media quiteña y algún que otro turista como nosotros. No hay piedad. Menos mal que ya hemos aprendido a viajar con lo imprescindible para pasar el día y además guardábamos unos pocos dólares en otra riñonera. así que pudimos regresar al León Dormido.A la vuelta hay que estar atento: el autocar de regreso va frenético y no nos avisó en la parada de Pifo y además de irnos hasta Tumbaco, unos 25 minutos más allá…tuvimos que soportar otra película de Jean Claude Van Damme que parece ser la estrella de la ruta. Por suerte Lluna durmió todo el trayecto. Max llegó sin un calcetín y con la espalda como un tomate, pero orgullosos y relajados. Son gajes de la aventura pensabamos mientras buscaba el after sun en el botiquín. 
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Hola soy la tieta Paqui! Por fin os puedo escribir cuatro letras,aunque yo leo todos los correos y puedo ver que estáis adquiriendo conocimientos nuevos; parece toda una aventura y parece ser que la Lluna se está adaptando bien. Ya falta poco para que tengáis la visita de la yaya.
Seguir disfrutando de la aventura! nosotros seguiremos vuestros pasos con ilusión!!
Muchos besitos!!
Manolo, Esther&Alex, Laura&Albert y tieta Paqui.
Hola familia , qué tal? Que envidia me dais en esas termas maravillosas. Ya sabeis andamos hoy por Vilafranca en un ciber , sino no podríamos escribiros , estem de vacances…………………
Os vemos estupendos a los tres. Disfrutad mucho. Petonests mua mua mua mua mua mua mua mua………………………………