Entramos de lleno en las Navidades las fechas de celebraciones más familiares de todo el año y también las que al menos en nosotros provocan cada año sensaciones tan contrapuestas.

Por una parte estos días amenazan claramente con los excesos en las comidas y el empacho televisivo. Miedo nos da pensar en las aglomeraciones y las carreras por los regalos de últimahora en centros comerciales atestados. En el contexto de un mundo cada vez más desigual y con un cambio climático galopante cada Navidad parece igual de soporífera que la anterior, con la misma cantinela de buenos propósitos y de amor al prójimo sonando tan espúreos como los brindis que los acompañan.

Casi estamos apunto de tirar la toalla y dimitir de estas fiestas que por otra parte son una invitación perfecta para viajar lejos, muy lejos, a una isla tropical o tal vez hasta algún lejano desierto donde poder contemplar las estrellas en total silencio.

Luces de colores, momentos únicos, magia y regalos: la Navidad tiene también esa otra cara. En estos días revivimos en la ilusión de nuestros hijos la nuestra propia y con ella toda esas cosas de la Navidad que valen la pena: el recogimiento, la concordia y disfrutar de la estrecha compañía de los familiares y amigos que más queremos.

Sucede que las cosas no son blanco o negro y que en los pliegues de una inmensa gama de grises se esconde algo parecido a la verdad. Que la Navidad sea una costumbre llena de compromisos que hay que superar como una carrera de obstáculos o que represente una gran ocasión para disfrutar de todo lo auténtico sin necesidad de tirar la casa por la ventana depende de en gran medida de nosotros.

Nosotros estas Navidades vamos a celebrar como nunca el nacimiento de un niño. Desde hace unas semanas se ha unido a la ruta de nuestra vida un nuevo miembro. Se llama Saüc y es nuestro recién nacido segundo hijo.  Estamos muy  felices de compartirlo con vosotros.

Las Navidades, ¿tradición auténtica o mentira interesada?. Desde FamiliasenRuta apostamos por intentar mirar las Navidades con ojos de niño, una  excusa perfecta  para celebrar que todos somos familias en ruta y que  los Reyes Magos, que son los auténticos super héroes de estas fiestas, nos van a traer aunque no hayamos sido del todo buenos, muchos regalos en forma de sueños por los que luchar y seguir caminando el año que viene

FELICES NAVIDADES EN RUTA  A TOD@S !