Es posible responder a la pregunta de ¿qué es una familia? Nosotros, los occidentales, probablemente, si nos preguntaran responderíamos; una madre, un padre y sus hijos viviendo en un mismo hogar.

Esta es lo que en términos más formales conocemos como “familia nuclear”. Ya sólo el término “nuclear” nos remite a pensar en ello como el núcleo esencial, a partir del cual se construye todo lo demás.

Se considera como un estado natural, pero de natural no tiene nada. De hecho el concepto de familia nuclear se crea (como tantas otras cosas) a partir de la industrialización. Surgió probablemente a raíz de la llegada masiva de población en las ciudades, la generalización del trabajo en la fábrica y la demanda por parte de los sindicatos de un salario familiar, según el cual un hombre tendría que ganar suficiente dinero para mantener a su familia y decidieron que como familia se entendería padre, madre e hijos. El resultado final fue que poco a poco se fue creando una idea concreta de cómo debía ser una familia, cuál era el modelo deseable y “natural”.

Pero como veremos, pocas familias se adecuan al modelo. En primer lugar, si abrimos un poco el visor, más allá de la sociedad occidental, existen muy pocas familias de este tipo. Tenemos familias polígamas, familias extensas, hay grupos que viven hombres y mujeres separados, etc. Sólo un pequeño porcentaje está conformado por pequeñas familias con una madre, un padre y sus hijos.

Incluso en el mundo occidental este concepto es más un modelo que una realidad. Sólo si me fijo en mi experiencia personal ya me cuesta encontrar una familia nuclear en condiciones.. De pequeña vivíamos con mi madre en casa de mis abuelos (con las tías también, claro!). Después viví muchos años yo y mi madre, luego ella se casó y tuvo un niño y convivíamos los cuatro juntos. Después estuve en un piso con dos buenos amigos y finalmente ahora estoy con mi pareja y mi hija (ahora sí, somos una familia nuclear y bien tradicional, podríamos decir).

Algunos estudiosos, han considerado que el núcleo familiar esencial sería la madre y su hijo biológico, pero ni siquiera esto se produce en todos los casos. Según unos estudios antropológicos, por ejemplo, en las familias afroamericanas de Estados Unidos muchos hijos no viven con sus madres biológicas, sino que lo hacen con las abuelas, tías u otros parientes.

Hay tantos modelos como sociedades, como pueblos, como culturas, casi, como personas. ¿Los hay mejores o peores? Seguramente no. ¿Alguno especialmente adecuado para para criar niños y niñas felices? Sí, claro, aquel en que les amen con todas sus fuerzas y les ofrezcan un hogar estable donde vivir.

Una colaboración de Cira Crespo, doctora en historia. Autora del blog fentdemama.blospot.com y del proyecto maternalias.blogspot.com