Se llaman Miguel y Luciana y tienen un hijo, Ian, que no llega al año de edad. Durante nuestra ruta viajera en familia por América Latina coincidimos con ellos en Nicaragua. Estaban allí residiendo durante varios meses desarrollando un proyecto de cooperación fuera de las rutas más turísticas, en Somotillo, al norte del país. Para esta pareja hispano-brasileña  el hecho de ser padres de un bebé no les impidió seguir desarrollándose y abrirse al mundo.

No perdimos la ocasión de hacerles esta completa entrevista sobre su interesante experiencia para cuya ilustración aportan sus fotos , todo un lujo. Gracias por compartir vuestra experiencia y felicidades por esa criatura!


FnRuta. ¿Cómo se os ocurrió la idea  de hacer un periodo de cooperación y por qué en Nicaragua?

MiguelHacía tiempo que deseaba tener una experiencia como cooperante. El nacimiento de Ian fue un momento para plantearnos cuales eran nuestras prioridades en la vida. Desde antes de nacer ya intentamos pensar en lo mejor para su futuro, como hacen todos los padres, y pensamos que lo mejor para él sería tenernos siempre a su lado durante este primer año de vida. Entonces se juntaron las dos cosas, el deseo de cooperar y el de estar junto al bebé, y pensamos en marchar a Centroamérica, tuvimos la suerte de encontrar una ONG receptiva y… así comenzó todo.

Luciana. El panorama en España en esos momentos se puso bastante desalentador. Como todos estamos pudiendo comprobar en carne propia, el paradigma de las burbujas inmobiliarias y especulación financiera va bien más allá de estos ámbitos y nosotros, en medio del cambio vital tan grande que supone tener un hijo, sentimos la necesidad de unos aires más constructivos. Queríamos capear el temporal dedicándonos a cosas que realmente importaran, como colaborar con personas en cooperación y hacer crecer nuestra familia física, emocional y mentalmente.

FnRuta. ¿Fue el hecho de ir acompañados con vuestro hijo bebé un impedimento para vosotros o más bien eran las ONG’s las que ponían pegas?

Luciana. Fue una motivación y un desafío, pero siempre hemos pensado que era una tarea no sólo posible como normal, en el sentido de que uno no va a dejar el niño con la abuela y marcharse casi ocho meses a otro país, ni tampoco dejar de vivir, viajar y tener experiencias menos rutinarias porque ahora tiene un hijo. Tengo verdadera manía a la gente que me viene a recordar que el suelo está sucio cuando pongo mi hijo a jugar en el suelo, quiero decir, qué tipo de flor de invernadero quieren crear las personas? Infelizmente la primera ONG que contacté intentó disuadirme de una manera bastante fea, haciendo un chantaje psicológico del tipo “estás arriesgando la vida de tu hijo”, contándome cuentos de bebés muertos prematuramente de enfermedades horribles, etc. Ahora bien, no voy a fingir que fue todo liso, llano y sencillo durante nuestra estancia con Ian en Nicaragua, pero cuidar un bebé no es una tarea facil en ninguna parte, en Barcelona tampoco.

Miguel. A mí al principio me echaba un poco para atrás ir con el bebé, no nos damos cuenta pero en nuestra sociedad estamos llenos de prejuicios sobre salud, seguridad, calidad de vida… si te pones a rascar un poco pronto compruebas que la vida aquí es terriblemente estresante, y buscábamos una vida más sencilla. Las dificultades vinieron, como explica Luciana, de alguna ONG, basándose más en prejuicios (las ONGs están dirigidas por gente de aquí, recordemos) que por hechos. Pudimos comprobar de primera mano que el León no es, ni mucho menos, tan fiero.

FnRuta. Vuestra familia y nucleo de amistades ¿entendió vuestra decision?

Miguel. Sí, nuestra familia lo aceptó bastante bien, pero supongo que la procesión va por dentro y que, en parte, les inquietaba.

Luciana. Más o menos. Hay todo tipo de gente en el mundo y su reacción básicamente refleja cómo la gente se toma la vida. La gente conservadora nos miró con cara de susto, pero de todas maneras ya estan un poco acostumbrados a mirarnos cómo “los raritos”. La gente arrojada siempre le apoya a uno.

FnRuta. ¿Con que ONG fuísteis, cual fue vuestra misión de cooperación?

Miguel. Una pequeña ONG catalana que se llama Amics de Santo Tomás i Somotillo, mantiene diversos proyectos: una escuela de educación especial para niños discapacitados, un consultorio de medicina natural, la biblioteca municipal, la casa de cultura, becas escolares y otros proyectos, podeis verlos en la web www.somotillo.org. Por cierto, aprovecho la oportunidad que nos dais para pedir la colaboración de vuestros lectores, la asociación está pasando un mal momento con la crisis y necesitamos un empujoncito 😉

Luciana. Teníamos 4 proyectos: uno de una aula audiovisual para jóvenes, otro de actividades para la tercera edad, una página web de archivo audiovisual de la cultura y tradiciones del lugar y la coordinación entre Nicaragua y España.

FnRuta. ¿A qué zona de Nicaragua fuísteis y cuanto tiempo? ¿Cómo son allí las condiciones para la población?

Luciana. Fuimos a Somotillo, en el departamento de Chinandega. Es en la zona noroeste de Nicaragua, indiscutiblemente la más calurosa y, en mi opinión, de las duras del país. Estábamos en una zona urbana, pero no hay alcantarillado ni mucha agua corriente y además el agua está contaminada. Me asustaban las tarántulas y los escorpiones que ahí hay en buena cantidad, especialmente teniendo nuestro bebé gateando por el suelo. Pero teníamos mosquitera y tampoco hubieron situaciones amenazadoras, así que todo bien.

Miguel. Somotillo tiene un hospital público y gratuíto, y al estar de manera estable, conoces a las personas que te pueden ayudar, médicos, amigos que te pueden orientar, personas de otras ONGs, etc.

FnRuta. ¿Qué ventajas y qué inconvenientes tiene para vosotros y vuestro bebé viajar y tener una estancia tan larga con un bebé?

Luciana. Cómo ventaja, fue un medio fantástico de conectar con la gente. Es un tema delicado acercarse a gente de una cultura que no conoces y establecer relaciones más allá de los prejuicios que hay de parte y parte. Cómo desventaja, hay la dificuldad de conciliación entre vida laboral y familiar, pero esto es un tema que afecta a uno sea donde sea. Miguel estaba haciendo un máster y tenía que dedicarle bastantes horas y eso supuso que tuve que estar, a partir del momento en que se puso a gatear con soltura, bastante relegada prácticamente exclusivamente a un rol materno y doméstico al cual no estoy (y ni quiero estar) acostumbrada.

Miguel. Lo mejor fue tener una experiencia vital diferente y los buenos amigos que hicimos, aparte de algunos lugares muy bonitos. Viajamos bastante por el país para conocerlo. Además los nicas son muy niñeros y les encanta chinear (coger en brazos) a los bebés. En seguida conectan con ellos, todas las fiestas tiene su piñata llena de caramelos y los niños se lo pasan teta. Los aguacates están buenísimos y una piña jugosa cuesta 12 córdobas (menos de medio euro). El mayor inconveniente es que todo cuesta más de hacer, no sabes el gusto que da llegar a casa y que salga agua del grifo! Y si además, cuando sale, la tienes que clorar… Y así con muchas cosas, se echan en falta las comodidades. También existen peligros, no conviene salir fuera de los lugares recomendados por los locales, pues podrías ser asaltado; te intentan timar continuamente con los precios de las cosas, los buses son bastante precarios.


FnRuta. Vuelos, porteo, comidas…Cuales fueron vuestros trucos para hacer mejor esta experiencia.

Luciana. La comida perfecta para el bebé y para la madre es la lactancia materna. Cuando Ian empezó a comer sólidos ya hacía tres meses que estábamos en Nicaragua y ya teníamos el tema bastante organizado: cocinábamos en casa, en condiciones de higiene controladas por nosotros, siempre con agua potable. Pero la leche materna siguió siendo su plato principal y su mejor defensa ante posibles enfermedades. Los vuelos también se hacen mucho más fáciles con la lactancia. En dos vuelos fuimos al lado de madres que tenían a los bebés destetados y era realmente revelador: nuestro bebé estaba mucho más calmado durante los viajes. Me acuerdo de una azafata que decía: “Oh, such a nice quiet baby…”.

Miguel. Sí, como dice Luciana la lactancia materna es muy positiva, yo pienso que, aparte de la comodidad, hace a los bebés más tranquilos y confiados. Por lo que se refiere al porteo, nosotros lo llevamos, tanto allá como acá, amarrado en un fular, lo que mejora mucho la movilidad, sin él no podríamos hacer todas las cosas que hemos hecho con el bebé, como trekkings por las montañas o montar a caballo, por ejemplo.

FnRuta. Subisteis hasta la cima del mismo volcán Cosigüina, ¿cómo fue la experiencia?

Miguel. Subimos al volcán Cosigüina, que se encuentra en la península del mismo nombre, desde el pueblo pescador de Potosí, que por cierto tiene unas termas naturales al aire libre muy bonitas. En Nicaragua hay muchos volcanes, unos activos y otros no, como éste, que tiene un lago en el fondo del cráter. Vimos que caminando sería muy duro con el bebé, y tuvimos la suerte de encontrar un a Inés, un guía muy afable que nos llevó a caballo (muy manso, especialmente el que viajaba el bebé) por una ruta más larga pero menos empinada y con sombra. Solo tuvimos que caminar el último kilómetro escaso. Ian se durmió con el paso del caballo.


FnRuta. ¿Cual fue para vosotros el límite a la hora de viajar con Ian?

Luciana. No hicimos kayak.

Miguel. Preferíamos ir en mini-buses, que viajan más rápido y hacen menos paradas que los buses normales, cuando salíamos de viaje buscábamos hoteles o pensiones medianamente confortables y bien acondicionados.

FnRuta. ¿Algún problema de salud de vuestro bebé? Qué recomendaciones podéis hacer a este respecto.

Luciana. Ian tuvo algunos parásitos y, durante la canícula, una infección urinaria. Pero considero perfectamente normal que un bebé esté ligeramente enfermo dos veces en 8 meses. Sus primos seguramente han tomado mucho más antibióticos que él durante sus primeros meses de vida. Respecto a recomendaciones, lo único que tengo a decir es reiterar lo de la lactancia materna como mejor defensa ante posibles enfermedades y también como mejor remedio (además es muy polivalente, sirve de gotas para los ojos, oídos, nariz, etc…). Ah, también hemos llevado un botiquín homeopático que fue muy útil, especialmente cuando le salieron los dientes.

Miguel. Como padres novatos, te asustas en cuanto ves un síntoma que no conoces, por ejemplo, que haga caca de color verdoso o que llore sin motivo aparente. Por suerte Ian se ha puesto enfermo muy pocas veces y teníamos a Héctor, un amigo homeópata al que consultábamos cada vez que surgía una duda de salud. La mayor ventaja de estar estable en un sitio es que vas conociendo gente y descubriendo los lugares y personas apropiados. Por eso, yo recomendaría no ser demasiado defensivos con nuestra visión europea y confiar en las personas, entre tu instinto y lo que te indican irás descubriendo los buenos médicos, del mismo modo que vas conociendo los mejores lugares para hacer turismo o el puesto del mercado donde venden las mejores patatas. Por ejemplo, Luciana cogió una infección y fuimos al hospital público en León. Yo tenía mis dudas, pero lo cierto es que tuvo un servicio excelente, le hicieron un montón de pruebas y le dieron un diagnóstico acertado, dándole buena parte de la medicación gratis y sin pedir ningún documento, pues en Nicaragua la atención médica es gratuita y universal.

FnRuta. ¿Qué hubierais hecho distinto?

Luciana. Yo me hubiera tomado las cosas con más calma y no me hubiera comprometido a hacer tanto. Además, si tuviéramos el dinero (que no lo teníamos), creo que habería estado bien tener un medio de transporte propio.

Estuvisteis un total de siete meses y medio. ¿cual es vuestra valoración final?

Luciana. Sí, salió todo bien. Como todo en la vida, con algún que otro percance, pero definitivamente nada que cambiara en absoluto las convicciones que nos motivaron a hacerlo.

Miguel. Para mí lo mejor es haber estado con Ian durante este primer año y haber trabajado con personas de otra cultura y conociendo otra realidad. Lo peor, lo mismo, pues a veces interpretamos las cosas de distinta manera, lo que puede dar lugar a conflictos.


FnRuta. ¿Qué os traeríais de Nicaragua?

Miguel. Una hamaca, el cariño de los nicas por los niños, algunos amigos, algunos paisajes, una botella de ron Flor de Caña.

Sois “culos de mal asiento”, ¿dónde os lleva  la vida con vuestro bebé?

Luciana. Bueno, ya he comentado lo de la crisis, además no soy española y tampoco me planteaba pasar toda la vida aquí. Claro, el formar una familia transnacional cambia bastante el tema y por supuesto que volveremos muchas veces o, mejor dicho, siempre estaremos entre aquí y allà. Pero lo más importante es que nos salió un proyecto allá en Brasil en el cual creemos mucho, de construcción de una ecoaldea, y nosotros hemos decidido que es este el modo de vida por el cual queremos apostar.

Miguel. Brasil nos ofrece una posibilidad para cumplir nuestro sueño de construir una casa en un sitio hermoso y vivir de un modo más sostenible a un precio razonable. Tal como está el patio, es muy complicado plantearse esa posibilidad, en España se ha ido perdiendo el sentido común, con las burbujas especulativas y el poco sentido de estado que tienen los políticos, es vergonzoso. Hace falta educación, que la gente entienda que tiene derecho a una vida digna y feliz, hace falta verdadera democracia, hace falta conciencia cívica y ecológica. No es que nos vayamos asqueados, porque hemos elegido en positivo y nos hace mucha ilusión este proyecto, pero la falta de oportunidades en España clama al cielo y me pone muy triste. Ya que nos dais el espacio para hablar, aprovecho y me pongo panfletario. Viva el 15M! Indignaos!