una-revolucion-en-la-escuela-despertando-al-dragon-dormido-cristina-romero2El libro “Una Revolución en la escuela” (Ed. Obstare ,2013) de Cristina Romero es una invitacion para revisar “el mundo educativo”, es un viaje hacia el despertar de aquellos que se quedaron dormidos.

El curso escolar ha comenzado y el reencuentro con los amigos y amigas, maestros, padres y madres inundan las clases de abrazos y sonrisas.¿o no?.
Hay quien va a la escuela con la cara de sorpresa para aprender de la vida porque vivir es aprender y hay quien irá con las sábanas pegadas, arrastrando los pies para sentarse y escuchar dormido al maestro.

Cristina nos cuenta que todos llevamos un dragón dentro, una fuerza vital interior que es el motor para vivir y aprender. Pero algunos han dejado de escucharse para escuchar a otros y su dragón se ha ido acallando, se ha quedado dormido.

¿Cómo es el dragón que habita en todos nosotros?

Nuestro dragón está conectado a nuestro corazón, lo escucha y sigue sus dictados. Es un insaciable buscador de experiencias vitales y continuamente encuentra nuevos retos y preguntas sobre el universo del que forma parte. Tiene una curiosidad innata, ganas de experimentar, jugar y crear. Todas las personas, todos los dragones, sin excepcion encuentran placer aprendiendo de la vida, realizando conexiones y viviendo experiencias.

Nuestro dragón está viculado a la naturaleza, es biófilo. Le gusta y disfruta con el agua, la arena, los animales, los árboles. Ama la madre Tierra.

Nuestro dragón tiene capacidad para autorregularse al estar conectado con las necesidades de su cuerpo. Sabe lo que necesita comer, sabe cuando tiene frio y cuando tiene calor.

Nuestro dragón desarrolla sus propias estrategias de relación, se permite el error ya que sabe que el equilibrio deja atras un desequilibrio. Aprovecha el conflicto como una oportunidad para cultivar la inteligencia emocional

El potencial de dragón que todos tenemos nos acompaña toda la vida desde que nacemos.

¿Cómo se queda dormido nuestro dragón?

“Es cierto, exiten “los niños dragones dormidos”, y son muchísimos en nuestra sociedad…Niños que han vivido toda una vida tan dirigida y controlada desde afuera que a estas alturas de sus vidas no saben lo que necesitan sin indicaciones ajenas y se encuentran, por ejemplo, abrigados cuando tienen calor: desconectados de sí mismos, sumisos, aburridos sin saber a qué jugar, con la mirada puesta en el otro… capaces de enfrianse si no les pones la chaqueda o se la quitas… porque nunca han asumida la responsabilidad de sus vidas ni de sus cuerpos.”

dragon

¿Cómo despertamos al dragón?

Con confianza. Con Amor.

“Para que todo niño pueda dedicarse a su proceso de crecimiento, antes ha de tener sus necesidades básicas cubiertas. Y entre esas necesidades básicas se encuentra, como prioritaria

[….] la necesidad de sentirse queridos y cuidados. [….] Necesita vínculos seguros desde donde lanzarse a conquistar el mundo, confiado, nutrido y satisfecho. “

Cuidando el vínculo afectivo del niño y la familia. Con una mirada de no juicio, con profunda aceptación a todo su ser. Evitando cortar sus procesos emocionales, sin interrumpir su conexión con lo que sienten y permitiendo que los niños se expresen sin intervenir o distraer, ni acallar sus sentimientos. Todo sentimiento está incluido y puede ser expresado de una manera que no dañe al propio niño a otros o al entorno.

Respetando los deseos y necesidades de los niños.  Acompañando sus necesidades, sus demandas, sus ideas y sus locuras. Ofreciendo un espacio donde los niños tienen libertad para escoger, decidir sobre su aprendizaje al tiempo que se sienten sostenidos y seguros, por el respeto a unas normas.

Confiando en su capacidad de autorregulación y para ello es necesario dejar atrás el miedo y dejar de controlar y dirigirlo todo, aparcar los incentivos y celebraciones de determinados comportamientos que queremos favorecer. Permitiendo y confiando en sus propias estrategias de relacion sin entrometernos rapidamente en resolver los conflictos infantiles.

Permitiendoles jugar libremente. Confiando y sabiendo que jugando se esta desarrollando por dentro, en lo invisible, no demostrable en fichas ni álbumes, ni cuadernos, ni libros, ni exámenes.  Ofrecer oportunidades de aprendizaje autónomo, con actividades auto-correctivas.

Preservando a la infancia de un desarrollo precoz a nivel mental que lo aleje del respeto y conexion con el cuerpo y los ciclos de la naturaleza.

1558566-ninos-corriendo-en-un-parque-de-movimiento-borroso

Permitiendo el movimiento. Sabemos que cuando un niño camina o corre, pone en marcha sus dos hemisferios cerebrales al mismo tiempo, y favorece el aprendizaje.

“Y en este contexto, ¿cuál es el lugar del maestro? Una de las tareas principales de un maestro es cuidar que las ganas de aprender de un niño no mueran, cuidar que el dragón permanezca despierto. O acompañarlo respetuosamente para que pueda despertar. “

“Sí el mayor recurso de la Escuela eres tú. Pero no por la cantidad de información que albergas en ti ni por todo lo que sabes de la Vida ni por la capacidad que tienes para estimular y motivar a los alumnos para que aprendan ni siquiera por tu larga experiencia y tus titulaciones en el campo educativo. Estás junto a los niños para cuidar efectivamente de ellos y acompañarles en sus procesos de aprendizaje. Lo mismo que harian su madre o su padre (o su familia) si les dejaran o si el Sistema no les hubiera quitado su función.”

“Como primer paso para ser coherente con tu acompañamiento, cuida de ti. Observa qué necesitas para mantener tu energia alta. Escúchate y mantente conectado con tu cuerpo, tomándote descansos necesarios, atendiendo tus necesidades básicas y cuidando de tu propia alegria vital. […] Un cuidador (sea madre, padre, educador o maestro…) que no se cuida pone en riesgo el proceso de aprendizaje de aquéllos a los que acompaña.[..]

Se hace preciso que como acompañante escuche a mi cuerpo y mis necesidades básicas, que escuche los dictados de mi corazón. Es desde ahí que los niños aprenderán de mí una forma viva de cuidado que podrán incorporar en sí mismos. Réspetate para respetarles a ellos, y sobre todo para mostrarles que  es importante que se respeten a sí mismos”

Como acompañantes, maestros, padres, madres, abuelos,… basta con conectarnos con nuestro potencial, confiando en nuestra sabiduria. Estar juntos en el camino hace más fácil para todos el trayecto. La ausencia del sosten  y arropamiento, de esa Tribu perdida, ha contribuido y contribuye a nuestra pérdida de confianza, poder, y a que fácilmente cumplamos con lo previsto por el sistema.

Os dejo con una invitación que Cristina Romero nos lanza en Una Revolución en la escuela

“He comprendido que un dragón solo se despierta en libertad, bajo una mirada amorosa. […] Si tienes ganas de despertar dragones… hay uno que sigue esperándote: tú mismo”

+ Info:

Editorial Obstare

Blog de Cristina Romero

Entrevista con la autora: http://tu.tv/videos/una-revolucion-en-la-escuela-con-cristi

Entrevista con Cristina Romero en El Blog Alternativo