Que duda cabe de que viajar en familia produce un impacto sobre el medio natural, es la llamada huella ecológica. En FamiliasenRuta nos encanta el turismo rural y el ecoturismo porque creemos que descubrir la naturaleza con nuestros hijos es una experiencia fundamental y de aprendizaje vital. Por eso pensamos que debemos premiar de alguna manera a aquellas propuestas y formas maneras de hacer turismo más respetuosas con la vida en el planeta.

Grandes atractores turísticos como el Machu Pichu en Perú o las Pirámides de Egipto ya hace tiempo que han tomado medidas para limitar el impacto del turismo masivo. El turismo, cuando representa el traslado masivo de personas que hacen un uso intensivo de los recursos de algún lugar puede llegar a ser realmente destructivo. Como ejemplo ahí están los informes anuales de Greenpeace en relación a la destrucción sistemática del litoral mediterraneo (Destrucción a toda costa, 2010). (o ver también este video de Ramón Fernández Durán).

La Red ECOTRANS dedicada desde 1991 al estudio de los impactos ambientales del turismo y al desarrollo local, en virtud del Principio III de la Declaración de La Haya sobre Turismo, ha elaborado un decálogo claro y sencillo del que nos hacemos eco y donde se definen las claves de un turismo conciente y responsable:

1. Todos los lugares tienen una historia, una cultura y unos valores naturales. El primer paso para disfrutarlos y contribuir a su conservación es informarse sobre sus características de forma que nuestra conducta nunca provoque una merma de ese patrimonio.

2. Elegir los establecimientos de hospedaje y camping que hayan adoptado las medidas para reducir el impacto paisajístico y ambiental (arquitectura tradicional, ahorro de agua y energía, transporte colectivo de huéspedes) es una forma de apoyar este tipo de iniciativas.

3. Ante actividades turísticas poco respetuosas con la naturaleza, como el Motocross (erosión del suelo, contaminación atmosférica y acústica) y el golf (gasto desmesurado de agua, fuerte contaminación por productos químicos), existen otros menos impactantes, como los recorridos a pie, el turismo ecuestre o las excursiones en bicicleta.

4. La obtención de agua y energía es cara y tiene serias consecuencias en el medio ambiente. La mejor manera para revertir esto es hacer un uso conciente de la misma.

5. Para generar menos basuras deben rechazarse los productos con envoltorios innecesarios.

6. Consumir productos naturales de la zona permite disfrutar de la auténtica gastronomía local y contribuir a la economía familiar y a la pervivencia de unos usos del suelo compatibles con la conservación de la naturaleza.

7. Los espacios naturales protegidos se han creado para preservar enclaves y especies de gran valor ecológico. Todos ellos cuentan con centros de acogida e interpretación donde proporcionan las orientaciones necesarias para valorar su importancia y disfrutar más de la visita.

8. En las zonas rurales es más fácil olvidarse del coche y se puede optar por conocer los alrededores a pie, en bicicleta o en transporte público.

9. A la hora de comprar recuerdos es preferible elegir productos de artesanía local. No deben adquirirse plantas o animales, vivos o muertos, pues así se contribuye a su extinción.

10. Los viajes son la mejor oportunidad para convivir estrechamente con los hijos. Deben aprovecharse entonces, para inculcarles el respeto hacia la naturaleza y hacia las personas.

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