Buscando el niños ideal…alrededor del mundo

por | Oct 16, 2010 | Crianza, Crianzas del mundo, Libros, Recursos | 1 Comentario

Buscando las diferentes maneras de criar a los hijos en otros lugares del mundo. Me interesaba comparar las “verdades” y “buenas maneras” de criar que escuchaba en pediatras, familiares, vecinos pues como dice Meredith “nada suscita más a dar consejos que tener un hijo”. En el camino me encontré con el libro Nuestros hijos y nosotros de la antropóloga Meredith F. Small que ofrece información necesaria para descubrir porque seguimos el modelo familiar cuando nos convertimos en padres y como afecta el estilo de educación a la salud y bienestar infantil.

Para este primer post recojo la frase que una lectora ofrece como resumen del libro “padres de la nueva era y bebés de la antigüedad”. Así pues las investigaciones revelan que la cultura cambia y moldea nuestro comportamiento en su objetivo de conseguir adultos adaptados a sus ideales.

EL NIÑO IDEAL

Toda cultura tiene su niño ideal, inteligente y bien adaptado. Este ideal surge de raíces históricas, sociales y políticas y esta tan arraigado que pocos cuestionan su validez.”

Cada cultura y cada familia tiene sus reglas sobre lo que está bien o está mal. Lo normal está directamente vinculada a la visión que cada cultura tiene de la vida y la calidad de vida. Lo normal, lo que cabe esperar, orientan la crianza de tal modo que nadie las considera extrañas hasta que son comparadas con otras cultura”

Mama americana hablando a su bebe

Para los norteamericanos el ideal de niño es independiente, seguro de sí mismo y con dominio de sus emociones para lo cual facilitan una mayor distancia física y emocional; duermen solos en su habitación y los tienen poco tiempo en brazos. En EUA el niño inteligente es aquel niño competitivo y utilizan todo tipo de estímulos visuales y verbales para captar la atención del bebé y alentarlo a interactuar, conversan con ellos durante horas convencidos de que esa interacción verbal mejorará su capacidad cognitiva. Los norteamericanos se sienten obligados a alentar a los bebes e instruirlos desde el primer día.

Los japoneses han conseguido el éxito económico no mediante una filosofía de la ambición personal y el logro personal sinó con el sentido de la colectividad.Los japoneses miran a las personas como seres sociales y se da por sentado que cada individuo es más feliz y eficiente dentro del reino social. Para los nipones el bebé es un espíritu puro, esencialmente bueno, que debe ser incorporado al ser maternal.

bebe japonés

Los bebés y los niños duermen entre sus padres, para simbolizar su condición de río entre dos orillas., de ser íntimamente vinculado con cada progenitor, tanto como el rio a su lecho.Las madres deben ser responsivas y tiernas y comunicarse a menudo con el bebé,para entretejerlo a ella y atraerlo a la familia. Las japonesas consideran la dependencia infantil como señal de que el bebé tiene con su madre un saludable vínculo que fomenta seguridad emocional El niño ideal sera aquel que hace lo que más conviene al grupo, esperan que el niño domine pronto ciertas habilidades grupales, como el autodominio y la cortesía.

Las madres africanas guisii creen que la incentivación , propia de la cultura nortemericana, produce adultos malcriados y egocéntricos, característica indeseable en una economía de orientación familiar, en la que es muy importante compartir y relacionarse.

Para los holandeses el niño inteligente es aquel que tiene perseverancia, voluntad y claridad de fines y lo promueven con la regularidad, el descanso y la limpieza.

Para los africanos kipsigis piensan que un niño inteligente es aquel que cumple con sus tareas, el más responsable. A partir de los dos años se asignan quehaceres domésticos, hacia los seis pasan la mitad de su tiempo trabajando para la familia.

Las madres mayas de Yucatán se concentran los primeros años en mantener al niño libre de daño, llevándolo con ellas en todo momento y alimentándolo cuando quiera. Se preocupan de mantener tranquilo y cómodo al bebé, en hamacas, en un lugar oscuro sin juguetes ni equipos especiales. Para ellas es una desagradable sorpresa descubrir que las madres norteamericanas hacen dormir solos a los párvulos. En cambio la madre norteamericana no puede imaginarse un día sin haber hablado o jugado con su bebé, por miedo a faltar a su responsabilidad maternal.

Nota: Meredith F. Small, Nuestros hijos y nosotros. Ediciones B. Argentina 1999 (yo lo conseguí en crianza natural)

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1 Comentario

  1. Cristina

    Gracias por este precioso artículo, me encantó!

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SOBRE EL AUTOR

susagna

Estudié y trabajé como educadora social, educadora ambiental con postgrados de expresión, terapia y pedagogía sistémica. Amante de la naturaleza y del turismo rural, con mi primera hija Lluna inicié los viajes en familia a Francia y Marruecos. Cuando mi hija Lluna tenía 3 años decidí romper con mi “cómoda” vida en la gran ciudad y me embarque con la familia en un largo viaje por la vida con billete solo de ida con fecha abierta. Siempre 'work in progress' imaginando nuevos viajes.

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