Andorra en familia

Andorra, el pequeño gran país de los Pirineos tal y como definía una afortunada campaña de promoción turística es también un gran paraíso para viajar con niños. ¿Quieres saber por qué?

1. En invierno un paraíso de la nieve

Si hay un lugar donde es casi imposible que falte la nieve en invierno es en Andorra, un lugar donde se vive como en pocos lugares. Entre las estaciones de Grandvalira (el dominio esquiable más grande de los Pirineos) y Vallnord  consideradas entre las más vanguardistas de Europa- suman más de 300 km de pistas de esquí con un 65% de superficie esquiable garantizada con nieve artificial.

Andorra en familia

En Grandvalira destaca la Zona Infantil en el sector de Canillo, una experiencia para padres e hijos basada en leyendas de Andorra y que cuenta con la pista temática infantil más larga del sur de Europa. Además, los más pequeños podrán aprender a esquiar de la forma más divertida: en el circuito Imaginarium con KicoNico como protagonista, o en el circuito Bababoom Circus basado en la magia del circo.

En Vallnord, también apuesta por las familias, creando paquetes de viaje y esquí ideales para más de tres personas. Incluso cuentan con un telesilla equipado con el nuevo y revolucionario sistema magnético que ya existe en otras áreas de esquí, para que los niños no caigan.

Aunque los precios no son baratos, merece la pena informarse de ofertas y paquetes de esquí para familias, pues las pistas de esquí de Andorra son un excelente campo de entrenamiento para que los niños aprendan a esquiar disfrutando. Vallnord además cuenta con dos babyclubs con servicio de acogida para niños de 1 a 4 años, dos parques de nieve para descubrir el esquí a través (de 4 a 8 años) y la magia de poder esquiar con Pocoyó.

Siempre bien equipados y preparados para iniciar a los niños en la nieve es mucho más que el esquí alpino o de fondo. También existen posibilidades de raquetas, trineos tirados por huskys (mushings) o… tirarse bolas de nieve, esto es la guerraaaa. También merece la pena resaltar la opción de patinaje en la pista de hielo, Palau del Gel.

2. En verano, ¡todos a la montaña!

Andorra alberga una increíble tradición excursionista fruto de las increíbles posibilidades que ofrece así que todos al monte. Bien calzados y equipados y con toda la información necesaria porque Andorra es un paraíso para el senderismo y el montañismo en general. El verano invita a pasear por los caminos interparroquiales o el Camino del Gall disfrutando del fresor y los paisajes del país más alto de Europa. Además de la ya citada Ruta del Ferro algunas de las excursiones clásicas más interesantes para hacer en Andorra son:

Los lagos de Tristaina, un recorrido por los tres grandes lagos a más de 2.300 metros de altitud que recogen aguas del Pico de Tristaina y ofrecen un entorno natural espectacular. Ideal para hacer con niños pues no tiene grandes deniveles, el camino empieza en la carretera y se pueden ver los tres lagos, situados en Arcarlís en la parroquia de Ordino, sin caminar mucho.

Otra salida tranquila nos lleva a la parroquia de Encamp, el Camino de las Pardines. El camino, totalmente plano está situado a 1.650 metros de altura y ofrece muchas fuentes y mesas de pic nic. El recorrido, de unos 3 kilómetros y medio ida/vuelta nos ofrece una vista panorámica privilegiada del pequeño nucleo de Encamp y las montañas circundantes. Los amantes de las plantas podréis disfrutar de contar con un jardín botánico.

En el Parque Natural de les Valls del Comapedrosa encontraréis una red de senderos señalizados que comunican tres refugios con una gran cantidad de excursiones entre ellos.

El Parc Natural de la Vall de Sorteny es la mayor área natural protegida de Andorra. Con una extensión de 1.190 hectáreas cuenta con una gran riqueza natural que la ha convertido en un lugar centro de investigación científica y educación ambiental. Este Parque Natural cuenta con una variedad de más de 650 especies de flores. El Parque ofrece excursiones guiadas durante todo el año.

3. ¿Apetece un SPA?

Ummm después de un día de nieve pocas cosas apetecen más que una sesión de hidromasaje de agua para toda la familia y ahí Caldea, un espacio de termoludismo referente en Andorra y el más grande del sur de Europa dirigido a un público amplio y familiar en sus instalaciones de 30.345m2 de superficie, a 1.100 metros de altitud.

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Caldea inauguraba recientemente LiKids, una zona SPA de 300m2 de aire futurista donde los niños de 3 a 8 años pueden divertirse y descubrir el termalismo en diferentes áreas, cada una con su peculiaridad.
El área acuática tiene una laguna, jacuzzis y dos playas, una normal y una suave donde divertirse con el agua bajo la mirada de los cuidadores. Los niños también podrán encontrar una zona de relax decorada para que parezca una sauna, en la que podrán relajarse mientras les cuentan un cuento. También se ofrecen juegos y actividades, como el yoga para niños y recibir tratamientos especialmente pensados para ellos. ¿Por qué en mis tiempos de niño no había un lugar así?

4. Naturlandia, una aventura pensada para los peques

Naturlandia en Sant Julià de Lòria es la gran alternativa donde los niños pueden aprender cómo se construye un iglú o pasear con raquetas, entre otras actividades.

En invierno, el campo de la Rabassa es el punto de encuentro de los amantes del esquí nórdico destacando el Tobotronc, el tobogán alpino más largo del mundo ¡con más de 5 kilómetros recorrido! o bien, el Airtrekk, una estructura de 10 metros de altura con 54 obstáculos a superar sujetados por un arnés.

En verano, cambio de tercio, también hay otras actividades como el tiro con arco, los buggies, la tirolina o el paintball. Dentro de Naturlandia se encuentra el Parque de Animales de Naturlandia, un espacio de educación ambiental pensado para que los peques conozcan cómo viven los animales autóctonos de los Pirineos. Aquí podremos ver cómo vive el oso pardo de los Pirineos, y también observar a lobos, ciervos, gamos, cabras o muflones. Reconocer la voz de un pájaro, saber qué relación ha tenido el hombre con el lobo a lo largo de la historia, cómo vive un ratón de bosque o descubrir la vida de un carbonero son solo algunos ejemplos de todo lo que se puede aprender.

5. Un montón de alternativas para alojarse en Andorra en familia

Las cifras dan buena cuenta: Andorra recibe cada año 8 millones de visitantes aproximadamente. En la pequeña gran Andorra existen más de 300 establecimientos hoteleros.

Si os gusta el turismo rural una opción irresistible es Cal Bou (Sant Julià de Loira). Como opciones hoteleras con precios y promociones para familias con niños y zonas interiores de juego os señalamos el Novotel, (Andorra la Vella) o el Hotel Princesa Parc (Arinsal) y su opción todo incluido o también el Abba Xalet Suites (La Massana) con sus espectaculares vistas.

Por otra parte para viajar a Andorra con niños destaca el hotel de lujo Ski Plaza (Canillo) donde se puede escoger una de sus suites temáticas familiares, decoradas con motivos fantásticos y personajes animados.

6. Compras de altura

La tradición comercial de Andorra es de sobras conocida. Y es que Andorra es destino de compras por excelencia que ofrece en pocos quilómetros más de dos mil tiendas, centros y ejes comerciales para los amantes del shopping: las últimas tendencias en moda, la perfumería y cosmética más exclusiva, tiendas de gastronomía gourmet, todo para el deporte, la tecnología más puntera… más de 2.000 comercios que abren de lunes a domingo, de 9 a 20 horas, y los sábados hasta las 21 horas. Las rebajas de invierno y verano, ¡por adelantado! ya que llegan antes que en los países vecinos.

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7.  Un país sorprendente por su patrimonio, historia  y personalidad

Cultura, rica gastronomía, museos y un patrimonio de 44 iglesias románicas agradas en 7 parroquias (comarcas) fruto de una historia de más de mil años que hunde sus raíces en tiempos de su fundación por Carlomagno en el 805.  Situada entre los estados francés y español ¿sabías que Andorra es el único país en el mundo con asiento en la ONU que tiene como lengua oficial el catalán?

Una vez fuera de las pistas, las opciones familiares no terminan. Visitas a espacios como el Museo de la Electricidad, donde se muestra cómo llegó la electricidad a Andorra y la importancia que tuvo esta energía para el desarrollo económico del país es una opción interactiva, estimulante y diferente. Igual que lo es el Museo del Perfume, donde uno mismo puede preparar su propia fragancia y jugar con el olfato a adivinar otros olores.

El románico es la expresión artística más importante de Andorra. Para conocer un poco más sobre este estilo artístico una buena opción es hacer una visita al Centro de Interpretación Andorra Románica, un museo interactivo que ayuda a entender sus particularidades. Para conocerlas sobre el terreno, una propuesta es utilizar el Bus Turístico. Permite embelesarse con sus iglesias, pinturas, tallas policromadas y puentes para trasladarse entre los siglos XI y XV durante los cuales este arte fue hegemónico en el país y tuvo sus propias características.

Los museos andorranos poseen un encanto especial. En el Centre d’Art d’Escaldes-Engordany CAEE) se encuentran las obras de artistas andorranos. Una opción atractiva es dejarse sorprender por el Museu del Cómic y el Museu del Tabac.

La Ruta del Hierro (Ruta del Ferro) es un viaje por el pasado minero de este país y un homenaje a quienes hicieron posible esta industria hasta mediados del siglo XIX. El punto central de esta ruta es el Museo de la Farga Rossell donde incluso forjan el hierro como entonces. Casa Cristo, Casa Rull y Casa Areny-Plandolit son las casas museo que integran la Ruta del Hábitat Rural y que reproducen el estilo de vida de los andorranos en el pasado con los enseres que reflejan la vida de hace cientos de años.

Entrada Patrocinada por Turismo Andorra

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