En el arte de viajar hacer las maletas es todo es un momento extraño. Emocionados ante el esperado momento llega el momento de la verdad y hay que tomar esas grandes decisiones: ¿que llevo ? ¿qué me dejo?. No cabe todo, lo sospechamos y además, se supone que viajar es levar las anclas con nuestra rutina diaria así que no vale llevarse esas zapatillas medio rotas de estar por casa que tanto nos gustan (o sí? es que son tan cómodas…)

hacer las maletas con niños

Digámoslo claro, si el viajar es (casi siempre) un placer, hacer maletas acaba convirtiéndose en no pocas ocasiones en una tortura, un juego de tetris solo apto para valientes y si no que nos lo digan a los papás especialmente de bebés y niños pequeños: potitos, toallitas, pañales, cremitas…ya no hablemos de sillitas, cochecitos, mochilitas, chaquetitas, zapatitos, jueguetitos…y esto por si acaso, y esto por si aquello…Sí, amigos y amigas, los porsiaca hacen estragos en nuestras vacaciones. Ahí es donde la mayoría pecamos por exceso, que más que de viaje  parece que vayamos de mudanza!. Ahí es cuando muchos padres llegamos a caer en el lado oscuro exclamando aquello de “la próxima mejor nos quedamos en casa”.

Ahora quedaría muy bien que nosotros dijéramos lo mucho que sabemos de hacer maletas, pero ya lo veis en la foto, no os vamos a mentir como bellacos. En el viaje más bestia que hicimos  (con nuestra hija de 3 años por Ecuador, Panamá, Costa Rica y Nicaragua) fuimos cargados de mala manera. ¿Culpable? el porsiaca nos vamos a los Andes un mes, con el frio que hace…Total que al final solo estuvimos 10 días en los Andes y además ¿alguien ha visto que la gente practique mucho el nudismo en los Andes? Que también allí venden ropa!. Mira tú si se aprenden cosas viajando. Resultado final: una visita al osteópata a la vuelta por pinzamiento lumbar.

No nos engañemos, la mejor manera de aprender a hacer la maleta es…viajando. En realidad empiezas a ser feliz cuando aceptas de que irremediablemente te vas a dejar algo. Los únicos dos objetos que nunca faltan en mi maleta son el cepillo de dientes y el pijama (aunque me vaya al trópico, es igual). Todo lo demás es superfluo y olvidable: lo importante es que viajemos nosotros!

Si te gusta viajar éste es tu concurso

En el arte de viajar hacer la maleta puede ser una ciencia. Impresionado nos hemos quedado con este estupendo video de Zalando donde hemos aprendido unos cuantos trucos de esos que luego te sirven para fardar un rato.

Mamás y papá viajeros. Os proponemos que nos ayudemos entre todos compartiendo via comentarios esos consejos que ayudan a que nustros viajes sean un éxito. ¿Cual es tu truco?