Sin duda tener hijos representa una oportunidad única de replantearnos con una mirada diferente muchas cosas sobre nuestra vida, la relación con los demás y el mundo en el que vivimos. Las mamás y los papás así como los educadores somos los principales modelos de referencia para nuestros pequeños y como no hay mejor prédica que el ejemplo no está de más preguntarnos si todo lo que hacemos junto a  ellos, les enseñamos y ellos aprenden de nosotros tiene sentido o sólo lo hacemos porque nos estamos limitando a seguir lo que nos han inculcado.

Siendo niños a menudo nos explicaban que las cosas eran así porque así debían ser. Ahora siendo adultos tenemos la posibilidad de cuestionar todo eso que se nos ha tratado de hacer creer como verdadero. A la hora de ser padres podemos reinventar nuestro mundo y ofrecerles lo mejor de él a nuestros hijos.

Si nosotros lo hacemos ellos posiblemente lo harán. Si en su infancia se sienten respetados, ellos respetarán. Yo he visto a mi hija de tres años no entender por qué un adulto tira un papel al suelo. Si nuestros hijos aprenden que la suciedad debe tirarse a la papelera, definitivamente la ciudad estará más limpia para todos. Se trata sólo de un ejemplo menor, lo que quiero decir es que lo mejor del mañana está en los niños y ahí nosotros tenemos mucho que ver.

Como sabéis viajar es para nosotros una parte consustancial a la crianza, la manera más activa, consciente y divertida de descubrir el mundo junto a nuestros hijos. No hay mejor escuela que el mundo real.

En todas estas cosas pienso cuando he tenido la ocasión de ver como durante los viajes nos relacionamos con los animales como viajeros o turistas junto a nuestros hijos. Como sabéis los niños tienen un sexto sentido  en relación a la vida natural, los niños tienden de forma y necesitan la naturaleza, son “biofilicos” y sienten una atracción fundamental desde bebés hacia los animales es por eso que hay tan pocas experiencias tan gratificantes para los papis que poder compartir el descubrimiento contacto de nuestros hijos con los animales  ya sea con nuestra mascota o un cachorro de oveja a la que dar el biberón. Hemos tenido muy encuenta todo esto a la hora de elaborar nuestra guía de alojamientos en la naturaleza para disfrutar con niños.

Forma parte de mi infancia. Recuerdo bien la combinación de admiración y ternura que sentí aquella vez que siendo un niño me llevaron al acuario del zoo de Barcelona  a ver como los delfines eran capaces de hacer aquellas piruetas tan extraordinarias sin perder su rictus sonriente. Sin embargo hoy me cuestiono seriamente si llevaría a mi hijos a un espectáculo de ese estilo.

Pocos animales despiertan tanta simpatía como los delfines. ¿Os acordais de Flipper, el simpático delfín que encandiló a millones de niños en los 80’s con su película y serie de televisión?.  El verdadero final del delfín protagonista dista mucho del imaginado en la película. El Flipper de carne y huesos era un delfín cautivo y maltratado que actuaba para no morir de hambre que  murió prematuramente de agotamiento en brazos de Richar O’Barry su entrenador. Este hecho fue un desencadenante para que O’Barry se haya convertido en un activista de los derechos de los delfines y nos haya puesto sobre la pista del enorme daño para la vida natural que suponen estos espectáculos.

Recientemente el escalofriante y premiado con un Oscar en 2010,  documental The Cove – cuyo estreno  fue prohibido en Japón-  sacudió al mundo entero mostrando la infinita crueldad de trato que los humanos  seguimos dando a los  delfines. Aunque mucho menos brutal es maquiavelicamente perversa la manera como determinados intereses comerciales se aprovechen de la ilusión de las familias por estar en contacto con el mundo animal ofreciendo un  espectáculo que comporta el sufrimiento de estos nobles animales así como también el de orcas o focas que suelen acompañar estos shows cada día más anacrónicos.

La Faada (fundación para la adopción, apadrinamiento y defensa de los animales) promueve una campaña recabando firmas para acabar con la pràctica del uso de cetáceos en espectáculos así como una web  sobre este tema. ¿Sabías que noventa delfines y seis orcas son explotados en los parques zoológicos de España, el país con más delfinarios y cetáceos cautivos de Europa?. Forzados a realizar espectáculos circenses al son de la música, estos animales sufren de estrés, ansiedad e incluso depresiones.

En un reciente muestreo SOSdelfines.org analizaban cronómetro en mano todos los espectáculos de delfines que se llevan a cabo en España con el objetivo de evaluar sus contenidos educativos con una desoladora conclusión: de media, los espectáculos solo destinan el 23,33% de su tiempo a ofrecer información que pueda considerarse educativa o con un mensaje conservacionista. Algunos centros dedicando tan sólo 6 segundos a estos temas!

Debemos ser cautelosos y no promover ni hacer cómplices  involuntarios a nuestros hijos ayudando a que la fauna animal salvaje sea apresada y convertida en mercancía para ser exibida a costa de su propio martirio. ¿Tiene eso algo de educativo?. La caza ilegal y el comercio de animales muchos de ellos en vias de extinción se alimenta de esta inconsciencia, tan inocente como letal para los animales a los que tanto amamos nosotros y nuestros hijos.

La injusticia social y la falta de oportunidades propician que muchas personas especialmente en paises en desarrollo se dediquen a ofrecer espectáculos para entretener a los turistas ansiosos de vivir alguna experiencia con animales “exóticos” que poder fotografiar.

Hasta ese dia Lluna solo havia visto a los monos en la TV

Recuerdo nuestra visita a la Casa de los Monos cerca de Puyo, en Ecuador, un proyecto independiente dedicado al rescate y a la reintroducción de ejemplares de diferentes especies de monos cuando esta es posible. Se trata de   monos que llegan allí en unas condiciones deplorables ya que la mayoría han sido sustraidos de su madres siendo cachorros y comprados despues como mascotas de capricho. Privados de libertad, a menudo atados con cadenas y lejos de su medio natural,  subsisten en penosas condiciones. Algunos mueren o son abandonados o bien exibidos en algún bar de carretera como divertido reclamo hasta que alguien lo denuncia.

Recuerdo la sensación de compartir unas intensas horas de contacto  respetuoso con aquellas criaturas tiernas e inteligentes junto a nuestra hija y la impotencia, las ganas de llorar y  la rabia al saber el cruel e irreparable daño  que les había llevado a parar allí.

Basándonos en la guía práctica de Turismo Responsable y en nuestra propia experiencia estas son algunas pautas orientativas para practicar un turismo respetuoso con los animales.

1. No contribribuyas al cautiverio y sufrimiento de cetaceos asistiendo a espectáculos de exibición de delfines, focas u orcas en delfinarios o parques acuáticos. No nades con delfines en cautiverio.

Existe la posibilidad de los avistamientos de delfines y otros cetáceos en mar abierto. Desgraciadamente debido al boom turístico experimentado en los últimos años estas prácticas pueden ser lesivas para ellos. Prioriza los avistamientos de cetáceos organizados por entidades locales conservacionistas que frecuentemente incluyen a biólogos entre sus miembros y que frecuentemente desarrollan estudios que contribuyen a su protección.

2. Ya sea la berrea que se da en otoño en los montes de toda Europa o a la hora de planificar un safari en Africa, la mejor manera de observar a la fauna salvaje es cuando se encuentra libre y en su propio medio. Infórmate antes sobre las especies que vas a conocer y asegúrate que los avistamientos se hacen de forma respetuosa,  acompañados por  guías especializados de entidades o empresas comprometidas con la naturaleza que sigan una política de respeto hacia los animales.

3. Si quieres conocer de cerca a fauna salvaje en estado de cautiverio asegúrate de que se trata de un centro de recuperación y reintroducción de animales en su fauna cuya finalidad es conservacionista y educativa. Muchos centros de cautiverio son en realidad un puro negocio. Aquí tienes un listado de centros españoles que realizan una labor a favor de la protección de los animales.

4. Más allá del debate de zoos sí o no si decides acudir a alguno con tus hijos cuestiónate el estado en el que viven allí sus animales y pregunta a sus responsables por sus iniciativas para recuperar especies. Puedes informarte sobre la adecuación de los zoos españoles a la ley y a los los principios marcados por la WAZA (Asociación Mundial de Zoológicos y Acuarios) en este enlace.

5. Los animales no son objetos. No los condenes a sufrir. No te fotografíes con animales salvajes cautivos y no participes en espectáculos donde aparecen como una mera atracción

6. Si contratas paseos o cargas con burros o caballos asegúrate de que están siendo tratados adecuadamente por sus dueños. Si te gustan los caballos infórmate sobre los principios de la doma natural.

7. Rechaza llevar a tus hijos a espectáculos de circo que utilizan animales como parte de sus espectáculos.

8. Expresa tu opinión disconforme, ejerce tus derechos como ciudadano y consumidor. Denuncia casos de abusos contra los animales a través de todos los medios a tu alcance.

9. Rechaza aquellos recuerdos y amuletos de venta para turistas que confeccionados a partir de la caza o pesca de animales amenazados o en peligro de extinción.

10. Habla con tus hijos sobre todo esto. Ayúdales a tomar conciencia y a disfrutar de las muchas experiencias gratificantes y positivas que pueden disfrutarse enla vida cotidiana como en las vacaciones, tanto con mascotas, animales de granja, animales salvajes en su ambiente o…un escarabajo que ha venido a formar parte de la familia aterrizado en el geraneo del balcón.

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