Manifiesto contra el menú infantil

por | Ago 19, 2022 | Consejos, Crianza, Crianzas del mundo, Recursos | 16 Comentarios

La tozuda pobreza y gastada fórmula del menú infantil. Férreo e implacable desde que tengo uso de razón, algo con lo que topamos una y otra vez, especialmente durante las vacaciones de verano.

Aunque todavía falta camino por recorrer si nos comparamos con otros países europeos, por fortuna cada vez son más habituales los alojamientos, restaurantes y atracciones turísticas donde alguien ha pensado en planificar y atender las necesidades específicas de las familias con niños.

En ese buen sentido parecen ir los menús infantiles que encontramos a menudo en los restaurantes. La idea en principio es encomiable. Uno esperaría en una variedad de alimentos y una cantidad de comida tanto adaptados a las necesidades de los niños como a los maltrechos bolsillos de las familias. Sin embargo la decepción no tarda en llegar.

No tarda en llegar cuando comprobamos que el supuesto menú infantil consiste, casi invariablemente siempre  -como si de una misteriosa conspiración planetaria se tratara y salvo honrosas excepciones- en macarrones (o espaguetis) con tomate de primero y carne frita ya sea rebozada (escalopa, croquetas o pollo) o picada (hamburguesa), con una bien calórica guarnición de patadas y ketchup (que no falte) de segundo siendo los postes fruta (cuando la hay) o más frecuentemente helado industrial: el colmo de la variedad!

Y todo esto en un país que se jacta de su dieta mediterránea, con una de las mejores y más ricas tradiciones culinarias del mundo y que cuenta con algunos de los cocineros y restaurantes más laureados. Algo no cuadra.

Muchos nutricionistas de prestigio cuestionan actualmente la conveniencia de mezclar las proteínas animales con los hidratos de carbono. Pero lo que es indudable es que a este menú le falta cualquiera de los tres elementos absolutamente esenciales especialmente en edad infantil: verduras, legumbres y cereales y a ser posible de la mejor calidad (o sea, integrales, a partir de los 3 años y si puede ser productos de temporada y/o ecológicos).

ejem, un menu infantil

Ejemplo perfecto de menú infantil

Tampoco hay que ser un experto para saber que el supuesto menú infantil de carretera que se nos ofrece para nuestros hijos contiene demasiada grasa y está basado en la fritanga así como en el recurso fácil de lo azucarado. ¿De verdad sorprende que la tasa de obesidad infantil no deje de crecer cuando disponemos de más información que nunca?.

¿Acaso pensamos que a los niños no les gusta un buen plato de guisado de aluvias, un bonito a la plancha, unos puerros gratinados con queso o una pieza de fruta en su punto de madurez?

Amigos restauradores, parece claro que aquí tenéis una asignatura pendiente, que hay que actualizarse un poco. Dicho lo cual es justo dejar claro en descarga de los profesionales de la hostelería hay que reconocer que no son pocos los padres que exigen este supuesto menú infantil.

Porque evidentemente los padres (aquí también como consumidores) tenemos aquí una asignatura pendiente. Que sí que es verano, que un día es un día y dos y tres…Vale, que ya estamos hartos de luchar pero es el pez que se muerde la cola. No hay mejor educación que nuestro ejemplo y actitud.

Por favor que no se trata de que nadie se sienta juzgado, que cada uno hace lo que puede según el momento y circunstancias. Sería un hipócrita si dijera que mis hijos nunca se han pirrado por unas patatas fritas (quién no alguna vez?) o se han zampado un menú infantil para salir del paso.

Contra el menú infantil

Lo que sostenemos es que el movimiento se demuestra andando, que la educación en familia es fundamental, que el gusto y el criterio por la buena y variada nutrición y por el disfrute de la buena mesa y el paladar se contagian, empiezan ya sea en casa o de vacaciones.

Y para ser constructivos, ahí van unas propuestas finales:

Una, que en los menús infantiles debería haber mayor posibilidad real de escoger entre varios platos y formas de cocinar. Y ya que somos los mayores productores del mundo: exigimos productos de temporada y siempre un buen aceite de oliva virgen extra.

Dos, que tampoco hay que complicarse. Un perfecto menú infantil podría consistir en la posibilidad de un del medio menú que incomprensiblemente a menudo no se permite.

Porque, como me decía recientemente una madre amiga mía: “¿pero como me puede estar zampando yo una ensalada mezclum con queso de cabra, reducción de módena y frutos secos mientras tengo ocupados a mis hijos con unos tristes macarrones pasados de cocción y una salsa de tomate de bote?”.

Un poco de imaginación, por favor. Que pasa, ¿qué los niños son tontitos? ¿Acaso al buen comer no se educa?. Va a ser que eso del turismo gastronómico es solo para mayores de edad. Tanto Master Chef Junior y luego…

Y tres. Nunca agradeceremos bastante la aportación del libro de Carlos GonzálezMi niño no me come. Ayudemos a nuestros hijos a formar su paladar, a ser exigentes con la calidad de lo que comen, a que coman variado y disfruten de todo tipo de sabores, a que aprendan a identificar y a saciar su propia hambre. Si nuestros hijos han ampliado nuestros horizontes vitales ¿por qué nosotros deberíamos reducir los suyos?.

Porque no sabes la alegría que me dio como padre y persona hace poco cuando le pregunté a mi hija ya con 10 años si le apetecía hacer una escapada a Lisboa, la capital de Portugal…que es muy bonita…y ella que no reaccionaba. Y de pronto me responde: ¿Se come bien? Sí, muy bien, le digo. Pues entonces vamos!

Ya es un clamor. Comparte y únete a la rebelión contra el menú infantil.

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16 Comentarios

  1. lamamadeunabruja

    Así al final acabamos pidiendo dos menús de adulto y un plato para la peque y repartiendo la comida, un rollo efectivamente!!
    Saludos

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  2. Mamá (contra) corriente

    Llevas razón, desde luego, sobre todo en la falta de variedad. ¡Y en que no es nada barato!.

    Pero también depende de dónde vayas, de la edad del niño y de sus gustos.

    Cuando en casa pongo judías verdes o cualquier otra verdura, normalmente o no se lo come o tenemos una lucha tremenda. La fruta no la quiere ni ver. En fin, que para una vez que sale uno de casa, nosotros preferimos que disfrute un poco y, de paso, podamos comer todos tranquilos y pasarlo bien.

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  3. Maria

    Este artículo está escrito partiendo de la premisa errónea de que el menú infantil está pensado para la nutrición infantil. El objetivo del menú infantil es que el niño coma bastante sin molestar mucho cuando los padres van a un restaurante. Muchos padres quieren algo barato, que el niño se coma, y luego en casa ya le darán ellos pescado con judías. Claro, si estamos de vacaciones y come menú infantil todos los días, puede ser poco sano. Pero entonces le cogemos otro plato de la carta, ¿no?

    Maria (trimadre)

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    • max

      Ep! Quede claro que en este artículo no se pretende culpabilizar a nungún padre o madre. Mi hija sabe bien que un día si vamos a la feria o si estamos comiendo un domingo con los abuelos podrá comer patatas fritas de bolsa y los días ordinarios no. Eso está claro. Lo que no es presentable es que no haya variedad, que no haya calidad. Todo esto es como un pez que se muerde la cola: para que coman sin protestar venga grasas y fritanga. Existen muchas maneras nada sofisticadas de que puedan comer más variado y sano y que además les guste, no todo son judias hervidas y ala. Me reafirmo que de pequeñitos debemos intentar que prueben de todo y que coman calidad y sabores diferentes, siempre respetándolos claro está pero no dando por sentado que “su” comida se reduce al estrecho mundo del menú infantil Ei, conste que entiendo que a todos un pollo con patatas nos puede alegrar la vida, no se trata de ir de talibán, pero…quien es el talibán cuando siempre se nos ofrece lo mismo y encima no es bueno para ellos? Lo mejor para mi y para mis hijos.

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      • Héctor's Secrets

        Totalmente de acuerdo!! No necesitamos que quiten los platos de macarrones o de fritos, porque habrá muchos días que los niños querrán comerlos, pero si pedimos más variedad en platos añadiendo: verduras y legumbres.
        Felicidades!! Muy buen artículo

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  4. Miriam

    A mi personalmente me parece una guarrería. Y lo triste es que muchos padres en sus casas, suelen “alimentar” a sus hijos con este tipo de comidas. Mi hijo como de todo, lo mismo que nosotros comemos en ese momento, desde que tenía 6 meses. Lógicamente no empezó a comer de verdad hasta los 9 meses, pero cogió un gran gusto por los colores y texturas de la comida normal. Si un día comemos nugges o patatas fritas, (casualmente) los comerá, pero en casa no solemos comer comida frita o rebozada.

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    • Altaventura

      Miriam qué te parece una guarrería? los nuggets o patatas fritas que también coméis? eso con lo que creo que criticas que hay padres que alimentan a sus hijos con eso? Puede que esos padres se los dén porque eso es lo único que admiten sus hijos o lo que más les gusta (y quieren darle a sus hijos lo que quieren)..no sé.. pero no entiendo tampoco que tengas la suerte de que tu hijo coma de todo desde los 6 meses..bueno de verdad a los 9?????

      Estoy de acuerdo del todo con el artículo.. y no con ciertos comentarios que parecen de superpadresmodelosdenutriciónyhábitossaludablesquesushijoscomenencantados…te puedo asegurar que hay muchos padres con unos hábitos alimenticios fantásticos y sus hijos a pesar de vivirlos con ellos desde el primer día, no quieren comer o sólo quieren las cosas rebozadas (por cierto el huevo, pan rallado o harina (depende como el tipo y como se usen), tampoco son ninguna guarrería.. No juzgues..ayuda..y si no puedes.. no comentes¡¡

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  5. Nuria

    Totalmente de acuerdo con vosotros. Nosotros vivimos en Barcelona y cuando quedamos para comer con amigos en algún restaurante siempre nos ofrecen el menú infantil y siempre es el mismo, no falla. Yo creo que vas al Bulli y seguro que tienen los macarrones boloñesa 😉
    Vuestra propuesta nº2, me parece una gran idea. Eso que hagan una pasta que seamos los mayores los que queramos tener menú infantil!

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  6. Pepa

    Nosotros tenemos dos niños y solemos también huir del menú infantil, salvo que vayamos con más familias y se pida lo mismo para todos los peques. Cuando vamos solos, lo que solemos hacer es pedir para ellos un menú de adulto para compartir. Lo difícil es que se pongan de acuerdo en qué quieren (les gusta de todo, así que lo que les apetece cada vez no siempre es lo mismo), pero normalmente lo consiguen. Así comen más sano y variado y aprenden a probar todo tipo de comidas, sin arruinarnos teniendo que pedir de carta. Por lo menos de momento: ahora ya tienen 7 y 9 años y ya empiezan a zamparse un menú de adulto cada uno…

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  7. 666

    ¡Qué fuerte! Miles de seres humanos pasando hambre en el mundo y aquí preocupándoos porque vuestros niños tienen un menú, en un buen restaurante, poco variado. Esto se lo cuento a mi abuela, que crió más de 9 hijos en medio de una guerra civil y se muere de la risa. Pavas!

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  8. Sol

    Con mi marido nos hicimos una promesa cuando yo estaba embarazada, jamás nunca en la vida comprarle un menú infantil a nuestro bebé, a ver si la cumplimos: hoy tiene 9 meses y aunque seguimos con las papillas intentamos que poco a poco vaya comiendo lo mismo que nosotros, dándole a probar de nuestros platos. Y me niego más adelante a comprarle patatas fritas o macarrones, nuestra idea es que cuando comience a crecer, darle de nuestro menú o comprarle algún plato de la carta, pero sano por favor sano y variado, como si un niño no pudiese comer calamares o salmón o un curry (claro, sin picante).

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  9. Pilar

    Totalmente de acuerdo con el artículo, si no les animamos a probar cosas nuevas ¿qué haremos?¿consumidores exclusivos de comida prefabricada, de pasta con tomate de bote, de hamburguesas…?¿y por qué?

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  10. Yolanda

    Queridos amigos:
    Desde hace tiempo que os sigo, me dedico al agroturismo en un camping rural en Asturias , y enfocado principalmente a familias, teniendo ademas restauración ,desde hace años tenemos menú infantil, y siempre es el mismo menú que ofrecemos a los padres pero en cantidades menos reducidas y con un coste inferior, como madre de tres niños , los niños tienen que aprender a comer y si los padres comen de todo y sin tonterias los hijos comeran lo mismo, ahora bien si siempre elegimos al niño el plato que le gusta no sabra nunca comer.
    De ahí que en la mayoría de los casos siempre el menú infantil sea siempre lo mismo.
    Por lo tanto el error tampoco es el de el restaurante si no de los padres.
    Yo veo el caso como hostelera que mis clientes principalmente son familias y como madre que crio a tres niños.

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  11. crina

    yo prefiero comprarle un menu para adultos, hay mucha mas varidead que para ninos y asi me aseguro que come equilibrado y mucho mas sano.
    Lo peor es que hay muchos padres que no estan presentes en la importancia de la nutricion, que no saben que alimentar y nutrir son dos cosas distintas.
    Como estoy en el sector de la nutricion y salud los numeros de obesidad en los ninos aumenta de un ano a otro y seria mucho mas facil evitarlo con una educacion familiar.

    Buen articulo!

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SOBRE EL AUTOR

Max

Fundador de Familias en Ruta. Amante del turismo rural y la naturaleza. Ser padre me ayudó a reafirmar mis prioridades vitales. Ya sea sólo , en pareja o con mis hijos, he recorrido media Europa, Marruecos y multitud de países de América Latina. Pensar en el siguiente viaje me ayuda a sentirme vivo.

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