¿Te imaginas disfrutar toda la familia gratis de un apartamento en vacaciones?. Sí, se trata de intercambiarse la casa ¿por qué no?. La idea parece perfecta para para unos tiempos económicos difíciles como los actuales pero en realidad el trueque es tan viejo como la humanidad. Hace décadas que los anglosajones, tan dados en inventar sistemas prácticos para viajar, lo practican.

Internet ha abierto las puertas a la popularización del intercambio de casas en todo el mundo como una forma cómoda y sin mediación del dinero que permite elegir entre multitud de posibles opciones y países de destino. Incluida Amsterdam por supuesto.

El modelo vacacional de intercambio de casas consiste en un acuerdo voluntario entre particulares para cederse mutua, temporal y normalmente de forma simultánea sus vivienda. Puede ser por un fin de semana o por un periodo bastante más largo, incluir el coche o una caravana.

Las ventajas de del intercambio de casas están claras: disfrutar de un apartamento o casa independiente es una de las mejores opciones para unas vacaciones familiares puesto que gozamos de total libertad de horarios, intimidad garantizada y un acceso a una cocina bien equipada.  Además se evita esa sensación de impersonalidad que tienden a transmitir muchos hoteles. El intercambio de casas supone también un intercambio de entorno vecinal y de experiencias. Según muchos de  sus usuarios a través del intercambio se abre para la  familia la posibilidad de vivienciar como es la vida cotidiana en otros barrios de otros países y/o  de practicar idiomas.

Entonces ¿por qué no practicamos más este sistema si España por ejemplo es uno de los destinos más demandados y por tanto donde es más fácil intercambiar una casa?.  En los paises mediterráeos y en general latinos existen demasiados prejuicios. Culturalmente y en contraste con otros paises nuestra casa familiar – a poder ser de propiedad y uso exclusivo- es algo sagrado, tal vez demasiado.

El principal miedo es a que vuelva de mis vacaciones y me “destrocen mi casa”. Sin embargo la inmensa mayoría de los que lo han practicado se declaran satisfechos. En un medio tan dado a amplificar las experiencias negativas como internet es raro dar con ellas y en cambio si se encuentran abundantes testimonios de buenas experiencias y de hecho existen multitud de veteranas webs que siguen prestando con éxito el servicio de intermediación.

Para muchos es una cierta garantía el sentir que el intercambio es recíproco: Si yo cuido las casa de los demás, ¿por qué la otra familia no va a cuidar la mia?. De hecho durante el proceso de gestación del intercambio tenemos la posibilidad de intercambiar previamente emails o de hablar telefónicamente con los candidatos para el intercambio por nuestra casa. Algunas webs de intercambio ofrecen incluidas en sus tarifas seguros por posibles daños o cancelaciones y si un usuario es señalado por malas prácticas puede llegar a ser vetado de sus listas.

Podemos pues minimizar bastante el riesgo aunque en útima instancia nadie está libre de tener una mala experiencia. En cualquier caso, si queremos tener la total seguridad de que nada salga mal durante las vacaciones, lo mejor es quedarse en casa viendo la tele…y tan siquiera así podríamos estar seguros!

+ información:

Siete ventajas del intercambio de casas para las familias con niños

Blog de Intercambio casas con un montón de experiencias reales

El Pais Viajero

¡Comparte con tus amigos y familiares!