Tras  un año y medio residiendo en Trondheim (Noruega) con mi familia, seguimos aprendiendo de la cultura nórdica.

En la época más oscura del año, la ciudad se llena de luz. Todas las casas tienen velas o estrellas eléctricas en las ventanas. Es bonito cuando regresas a casa sobre las cuatro, que ya es de noche, ver los hogares decorados de forma tan acogedora. Por otro lado, los centros comerciales amplían su horario comercial y se aprecia un consumismo un pelo exagerado en algunos casos. Si pincháis aquí podréis encontrar un montón de ideas “a la noruega” para regalar.

Ahora son días muy especiales, porque ha abierto de nuevo el mercado de Navidad (julemarkedet), lleno de puestos con gran variedad de productos artesanales.

 

puestos julemarkedet

Imagen de Lidia Monfort

Mis favoritos son los que tienen prendas tejidas a mano. Ahora es época de la lana en la ciudad. Cuando la temperatura es baja es lo mejor y especialmente para los niños. Así cuando juegan y sudan, el cuerpo no se enfría, porque es un material transpirable y con alto poder calorífico. Justo al contrario de lo que sucede con el algodón, nada recomendado en invierno.  Ahora en casa estamos aprendiendo a tejer (strikking) Quién sabe si algún día podremos montar una parada tan bonita como ésta…

strikking uno

El mercado también cuenta  con una cafetería muy koselig, que se dice aquí, y que tiene varias hogueras encendidas durante su horario de apertura.  Aquí me tenéis el año pasado controlando una de ellas.

frivillig julemarkedet hoguera

Foto Pau Estadella

Hay teatro, actuaciones musicales diversas e incluso paseo en trineo. Y todo ello es posible gracias a los voluntarios que colaboran.

trineo

Foto Lidia Montfort

 Por otro lado  en muchos hogares  triunfa el calendario de adviento. Para gustos, colores. El tradicional con chocolatinas o el casero con juguetes de valor simbólico son los que más éxito tienen. Pero hace pocos días vi uno muy original en casa de una amiga noruega. Tiene una naranja colgando en la ventana a modo de bola de árbol de Navidad. Y en ella clavados veinticuatro clavos (especie) Cada día saca uno. Económico y original. También es muy habitual ver en las casas el pack de cuatro velas de cera. Cada semana de diciembre se enciende una hasta llegar a Navidad.

Otro momento importante en estos lares es el día de Santa Lucía (13 de diciembre) Los niños y niñas en la barnehage hacen un desfile vestidos de blanco con una vela en la mano. Luego cantan algunos villancicos e invitan a los padres y madres a café o té más lussekatter artesanas. No os tengo ni qué decir cómo se me caía la baba con mi hijo pequeño.

Ahora tanto en la escuela como en la barnehage hacen algo que me sorprendió positivamente. Cada día un niño o una niña sale unos minutos fuera de la clase. Mientras, los que se quedan dentro con el maestro o maestra piensan qué cosas les gustan del que está fuera. Todas las cualidades se anotan en una cartulina en forma de corazón. Al final del día se la dan al agraciado. Al mayor ya le ha tocado. Salió la mar de feliz.

 En las empresas es tradicional la cena de Navidad o julebord, pero a algunos noruegos no les gusta mucho, porque al parecer la gente se desfasa demasiado con el alcohol (un tema tabú en Noruega) en muchas de ellas. Algunos pájaros de la ciudad se hacen su propia julebord con la comida que les pone la gente en Trondheim en los jardines (nosotros incluídos)

godjul

Foto Lidia Montfort

Como curiosidad culinaria, durante diciembre se comen muchas mandarinas españolas que vienen de la Comunidad Valenciana y también es tradicional preparar en casa siete tipos de galletas diferentes.

 Algo especial en lo que he tenido oportunidad de participar es la julemesse de la barnehage. Es una fiesta navideña que se organiza por el grupo de padres y madres de la barnehage o FAU. La profesora del pequeño me comentó si me podría interesar formar parte  de este grupo y me animé. Celebramos la julemesse el pasado siete de diciembre y vino mucha gente del barrio.

Habia servicio de cafetería y venta de productos artesanos. También cuentacuentos para los críos a cargo de voluntarios de la tercera edad.  Fue un lujo tenerlos con nosotros y en la barnehage el lunes mucha gente comentaba lo mucho que les había gustado la actividad.  Y es que durante el mes de diciembre se cuentan a los niños muchas historias relacionadas con Julenissen, que es quién trae los regalos de Navidad en Noruega. Si os interesa la cultura noruega, os recomiendo un cuento precioso  como lectura compartida entre niños y adultos que se llama Snekker Andersen og Julenissen.

julemesse kari

Foto Pau Estadella

No podían faltar los premios en la julemesse. Para conseguirlos tuvo un papel importante el sponsing o patrocinio. Cada uno de los miembros del FAU fuimos a diferentes sitios a pedir cosas explicando para qué era. Y conseguimos puzzles, juguetes y también vales para restaurantes etc.

En el bar se servían pasteles y muffins que los padres y madres de la barnehage habían preparado a precios asequibles.

De hecho, cada familia había de contribuir con tres cosas a la fiesta. Algunos se decantaron por la repostería, mientras que otros tejieron gorros, calcetines, guantes y otros productos de lana. Otros prepararon botes decorados con mucho gusto y los llenaron de las populares pepperkaker. Mientras que había gente que aportó objetos comprados que se usaron como premios junto a los patrocinados. También había baldosas con dibujos de los críos y eso se pagaba con la voluntad.

 El dinero recogido se destina a actividades de los pequeños que se realizan fuera de la barnehage como por ejemplo salidas al cine o a museos y también para comprar material diverso.

Para organizar todo ello nos reunimos tres veces los ocho miembros del FAU en diferentes casas. Aunque a veces me costaba seguir las conversaciones en el dialecto de la ciudad (trøndersk) ha sido una buena oportunidad para mí para socializar y aprender, además de conocer más costumbres noruegas. Ahora la próxima ocasión será la fiesta del esquí en febrero o marzo.

Hasta entonces os invito a seguir mis aventuras y desventuras en mi blog personal Mariposas en Noruega. ¡Felices fiestas!