Si estás pensando en viajar a Berlín con niños aquí encontrarás la mejor información práctica y un montón de inspiradores planes basados en nuestra propia escapada en familia a la capital alemana. Te resultará útil tanto si vas dos días, una semana o más. Esta selección está pensada como guía para una gran variedad de intereses, presupuestos y momentos del año y viene acompañada de un mapa para que no te pierdas nada.

Durante seis soleados días de abril pudimos comprobar porqué  Berlín (junto a capitales centro y norte europeas como Munich, Copenhaguen o nuestra adorada Amsterdam, de las que ya os hemos hablado) es una de las ciudades mejor preparadas para disfrutar con niños.

Al mismo tiempo Berlín es una de las city break o escapadas urbanas imprescindibles de Europa codeándose con metrópolis de la talla de Londres, París o Roma pero con unos precios más asequibles en comparación.


Con 3,5 millones de habitantes es la ciudad más poblada de Alemania y toda Centroeuropa pero nunca lo dirías sobrevolándola o estando allí pues su extensión es más en horizontal que en vertical y su trazado está bien ordenado con calles y amplias avenidas y salpicado de muchas zonas verdes, lagos y bosques.

Fundada en 1237, la ciudad de Berlín fue sucesivamente la capital imperial del Reino de Prusia (1701-1918), de la República de Weimar (1919-1933) y del fatídico Tercer Reich (1933-1945). Como colofón del despropósito nazi que dio lugar a la II Guerra Mundial la capital alemana fue en buena medida arrasada en 1945 por las bombas así que hoy la mayor parte del centro amplio de la ciudad de Berlín es nuevo o reconstruido.

Posteriormente, dividida por su celebérrimo muro, la región del este de la ciudad se convirtió en la capital de la República Democrática Alemana (pro-soviética), mientras que la región oeste de la ciudad se convirtió en un enclave de la República Federal de Alemania (capitalista) en el interior de la Alemania Oriental siendo el exponente de la división del mundo en dos bloques en el largo periodo de la Guerra Fría que ocupó casi toda la segunda mitad del SXX.

El irresistible lado underground de Berlín

A partir del colapso del bloque pro-soviético y la caída de su muro en Noviembre de 1989 Berlín volvió a ser  la capital de la Alemania reunificada, obligada a reinventarse siendo a la vez una ciudad antigua y con un corazón joven.

Actualmente Berlín es una ciudad mundial y un centro artístico-cultural de primer nivel, referente mundial en vanguardias artísticas, arquitectónicas y de diseño. Una ciudad a la que acuden jóvenes estudiantes de media Europa famosa por sus clubs de música electrónica, ¿Puede ser un destino para familias viajeras? La respuesta es un rotundo sí.

Sobre Berlín con niños

Los alemanes gozan de una de las políticas más favorables para favorecer la natalidad, se toman en serio el tema y eso se nota. Berlín es definitivamente una ciudad, family friendly. La lista de actividades y sitios para disfrutar de Berlín con niños (como veremos) es inabarcable y no hay vacaciones, por largas que sean, que alcancen para ver todo lo interesante que ofrece la ciudad.

En Alemania al igual que en muchos países europeos los niños no empiezan a ir al colegio hasta los seis años y los horarios en los primeros años escolares son cortos así que la tasa de madres (o padres) que van con sus hijos a todas partes es bastante alta.

Lugares llenos de encanto en Prenzlauer Berg

Ideal para pasearla en bicicleta, cochecito o…patinete! Berlín es una ciudad plana de grandes avenidas y calles anchas con aceras limpias y amplias, abundantes kirdencafes, (bares ideales para ir con niños pequeños) y multitud de parques con terrazas biergardens y playgrounds diseminados por toda la ciudad. Además como vamos a ver el transporte público es excelente a lo que hay que añadir sus bajos niveles de ruido y polución.

Prenzlauer Berg,

El verano en Berlín con niños

En verano, debido a su clima continental, en Berlín hace mucho calor si bien como veremos está preparado para ello y, de hecho, ofrece opciones para todos los momentos. Más abajo encontrás algunas recomendaciones de parques para el verano.

Un plan muy de familia berlinesa es pasar el día en alguno de los numerosos lagos que rodean Berlín. Si vais un Domingo, eso sí, deberéis ir temprano para aseguraros un lugar junto a la orilla.

Una buena recomendación es el Lago Schlachtensee, por ser más pequeño, el más limpio, el menos masificado…aunque hay que llegar temprano especialmente los fines de semana.

Otros lagos más famosos son el Lago Wannsee (donde se encuentra la playa interior más grande de Europa) así como los Lagos Grunewald y Müggelsee. Pero hay muchos más y para todos los gustos: algunos muy pequeños, más céntricos, otros más para jóvenes, otros para familias. Sobre todo no te olvides del bañador y tu manda para hacer un buen picnic

Cómo llegar y moverse en Berlín con niños

Puedes consultar y comparar aquí las mejores tarifas de vuelos a Berlín. Como verás Berlín tiene dos aeropuertos.

El aeropuerto de Tegel es el principal el clásico y más cercano. El segundo aeropuerto de Berlín es usado sobre todo por las lineas de bajo coste Schönefeld. Se trata de un aeropuerto pequeño y de nueva construcción situado a una hora del centro de Berlín al que es fácil acceder con un ticket ordinario de tren de cercanías (S-Bahn).

Vistas aéreas a punto de aterrizar en Berlín

Si vais a llegar muy tarde, muy cargados y/o sois cuatro o más personas os puede salir más a cuenta contratar un traslado privado que os venga a recoger al aeropuerto.

Una vez en Berlín encontraréis abundantes estaciones e intercambiadores del Metro (en alemán Berliner U-Bahn), trenes de cercanías (S-Bahn), autobuses y tranvías que combinado lineas de recorrido radial con otras concéntricas conformando una de las redes urbanas de transporte público más tupidas y funcionales de toda Europa.

A nosotros nos encantaron los tranvías de Berlín. Silenciosos, ideales para dejar el cochecito y casi siempre con lugares para sentarse a mirar la ciudad dede sus amplios ventanales.

Dos maneras perfectas interesantes de conocer Berlín desde otra perspectiva son:

Un paseo en barco por el río Spree cuya travesía te permitirá admirar monumentos tan emblemáticos de Berlín como el Reichstag o la Isla de los Museos.

Una relajada ruta guiada en bicicleta aprovechando que Berlín es una ciudad que invita a ello. Lo niños menores no pagan (Los niños menores de 11 años solo abonan un pequeño suplemento por la sillita).

Recorriendo el centro de Berlín con la linea 100

Sobre todo si vuestra escapada a Berlín es corta y vais con niños puede ser una muy buena idea tomar un autobús turístico con comentarios en español y 24 o 48 horas para hacer dos rutas de 2 horas de duración cada una con paradas en los puntos de más interés a los que podéis subir y bajar de los autobuses cuantas veces queráis.

Una forma diferente de hacer este tour de una manera bastante más económica a la par sentirse berlineses sería un viaje incluido con la Berlín Welcome Card tomando los autobuses ordinarios números 100 y 200 (también  los hay de dos pisos) que hacen un recorrido circular por Berlín.

Berlín Welcome Card

Para moverse en una ciudad como Berlín – a no ser que estéis alojados en pleno barrio del centro Mitte y decidais perderos el resto de la ciudad – es interesante te hagas con una tarjeta Berlín Welcome Card a vuestra llegada de la Zona AB si has llegado desde el aeropuerto Tegel o de la Zona ABC si los has hecho desde Schönefeld (además tendrás el transporte incluido a una posible escapada a Postdam).

Estampa del barrio de Friedrichshain, Berlin

Cada tarjeta Berlín Welcome Card incluye el uso de transporte a un adulto y hasta un máximo de 3 niños de entre 6 y 14 años. Los niños menores de 6 años viajan gratis. Además del transporte, la tarjeta Berlín Welcome Card incluye descuentos de hasta el 50% para las principales atracciones de Berlín así como un libro-guía y un completo mapa. Te la recomendamos. Nosotros lo hicimos y bien que nos alegramos. Simplificas y te olvidas de estar pendiente.

Solo aclarar que la Berlín Welcome Card en realidad no es ninguna tarjeta física sino un pequeño ticket especial que validas el primer día y que no tienes que sacar de la cartera ni para marcar en cada viaje a no ser que te lo pida algún inspector. Puedes informarte más y comprarla a través de este enlace y recogerla en el aeropuerto entre otros puntos de recogida.

La Berlín Pass es otra tarjeta turística que incluye un montón de atracciones..si bien no es precisamente barata. Teniendo en cuenta de que hay un montón de visitas interesantes gratis, a no ser que seáis una familia planeando un auténtico maratón de atracciones de pago en Berlín, no pensamos que el Berlín Pass valga la pena.

MAPA de planes en Berlín con niños

Hoteles en Berlín con niños

Para alojarse en Berlín con niños recomendamos tres zonas:

Por una parte el gran barrio de Mitte, céntrico, a un paso de las principales atracciones si bien algo más caro y en algunas zonas más comercial y turístico

Por otro Friedrichshain vivimos en un típico piso alemán, de un típico edificio berlinés con su acogedor y verde patio comunitario. El barrio, junto con el vecino Prenzlauer Berg, es el más elegido para vivir por familias jóvenes con niños pequeños.

La mejor época para viajar a Berlín es la primavera y el otoño. En invierno hace mucho frío y suele nevar y, sobre todo, anochece muy temprano.

Por experiencia y dada la demanda te recomendamos reservar alojamiento en Berlín con bastante antelación. Puedes consultar y comparar hoteles en Berlín o si lo prefieres apartamentos en Berlín.

Ibis Styles, Mitte

Hotel moderno y de diseño alegre y funcional. Ofrece habitaciones familiares económicas limpias y compactas. La colorida área común incluye ordenadores y un área de juegos para niños repleta de juegos y juguetes. El desayuno bufé gratuito incluye batidos de fruta fresca. Una opción a tener muy en cuenta en Berlín con niños

Generator hostels

Las familias europeas llevan años yendo de hostels (albergues) y las familias españolas nos estamos poniendo al día con este tipo de alojamiento de bajo costo y estupenda relación precio-calidad. Generator Hostels es una moderna cadena de albergues con ubicaciones en Generator Mitte o bien en el Generator Prenzlauer Berg, un enclave familiar en Berlín. Las habitaciones privadas con baños en suite con una excelente relación calidad-precio.

MEININGER Hotel Berlin Mitte

Berlín con niños

Difícil superar la relación precio-calidad y la adecuación a las necesidades para las familias que viajan a Berlín con niños que ofrece este hostel. Con una ubicación en Mitte, muy céntrica y bien comunicada, el MEININGER Hotel Berlin dispone de habitaciones acogedoras, elegantes y con capacidad familiar recepción las 24 horas y desayuno buffet.

Adina Apartment Hotel Berlin Mitte

Un aparta-hotel dedicado a los hombres de negocio que durante los fines de semana se transforma en una de las opciones más interesantes para alojarse en familia (tiene piscina!).  Situados en una zona muy tranquila de Mitte y a la vez a medio paso de muchos puntos de interés.

Berlín en familia

Los apartamentos son de una o dos habitaciones amplias y dotadas con cocina y lavadora. También hay servicio de canguro bajo petición, menús especiales para niños en el restaurante del hotel, cajas de juguetes y juegos de Wii. Los menores de 12 años desayunan gratis.

Comer y tomar algo en Berlín con niños

Berlín está repleto de kindercafés. Muy frecuentados por las familias locales se trata de cafeterías con espacios interiores preparados para que los niños jueguen y se entretengan mientras los padres (casi siempre las madres) puedan relajarse y comer. Un recurso a nuestro alcance que merece la pena aprovechar y que, bien lo sabemos, puede ser providencial. Consulta aquí el listado de los 10 mejores kindercafés de Berlín.

Kindercafe Berlin

Kindercafe Mein kiezkindm en la Helmholtzplatz

Las típica comida rápida berlinesa es el currywurst, salchichas de cerdo con salsas de kétchup y curry que se encuentran por doquier también en versión biológica y/o vegetariana. Junto a ella se encuentran los bratwurst. Alrededor de la ciudad encontrarás vendedores callejeros de bocatas con estas salchichas tan ricas…como poco recomendable nutricionalmente

Asimismo es típico el shnitzel: una chuleta de cerdo empanada y acompañada por patatas fritas o ensalada de patatas, un buen lugar para probar una es el Scheers Schnitzel

Respecto de las panaderías tenéis que probar el brezel, un panecillo horneado en forma de lazo con algunas pepitas de sal por encima típico de toda Alemania que a veces se ofrece relleno de crema de queso.

Atención a la afición berlinesa a los doughnut (donuts!) Los hay de todas clases (inyectados en mermeladas, bañados en azúcar glasseé, de chocolate..). Se encuentran en casi todas las panaderías e incluso hay cadenas berlinesas especializadas. Otro punto fuerte de Berlín son sus heladerías y tampoco es difícil encontrar buenos cafés.

En Alemania se encuentra uno de los panes más ricos y nutritivos del mundo, con todo tipo de cereales integrales (trigo, cebada, malta, sésamo..) así como cadenas de supermercados grandes especializadas en comida biológica. Aunque el vegetarianismo es minoritario (la cultura tradicional alemana es muy carnívora) es frecuente poder encontrar opciones de comida vegetariana.

No estamos en Japón, estamos en Berlín con niños

Por otra parte otra cosa molona de Berlín es la cantidad y calidad tan increíble de comida internacional. Aparte de turcos ofreciendo sus kebabs y pastas dulces encontraréis multitud de italianos, griegos, japoneses, indios, tailandeses, chinos o vietnamitas.

Ah! y por supuesto, Berlín es un paraíso donde se producen y consumen algunas de las mejores cervezas del mundo. Encontraréis multitud de biergardens (bares con cerveza y terraza) diseminados por los parques de toda la ciudad).

Cosas que ver y hacer en Berlín con niños

1. Recorrer los imperdibles del centro de Berlín

Para empezar con el mejor pie y situarse lo más recomendable es apuntarse a un tour gratuito en español por Berlín donde no faltará la visita explicada a un monumento  que no pueden faltar como es la Puerta de Brandeburgo junto a la cual, y por razones históricas, veréis los descomunales edificios de las embajadas de EE.UU, Francia y Gran Bretaña.

La Puerta de Brandeburgo es uno de los iconos de Berlín desde 1791. No es el típico arco del triunfo sino que fue inicialmente una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad. Preciosa vista al atardecer, por la noche la iluminación realza su belleza. En la parte superior hay una cuadriga que representa la Diosa de la Victoria y ha sido espectadora privilegiada de no pocos desfiles y hechos históricos de la ciudad.

Junping en la Puerta de Branderburg

Está situada en la Pariser Platz, al final de la Avenida Unter den Linden, la calle más señorial de la ciudad. Un bulevar de 1,6 kilómetros que va desde la Puerta de Brandenburgo hasta el puente del castillo (Schlossbrücke) que concentra no pocas de souvenirs y culmina junto a la preciosa Catedral de Berlín (Berliner Dom) coronada por una cúpula de color cobre verdoso siendo, el edificio religioso más representativo de la ciudad.

Según sea su nivel de interés y comprensión Berlín es un lugar ideal para hablar con vuestros hijos sobre el horror de la guerra y del fascismo de qué fue el holocausto como durante la II Guerra perpetrado especialmente contra millones de judíos pero también contra otras minorías y opositores políticos. Entre ellos miles de exiliados y combatientes republicanos españoles murieron en los campos de exterminio nazi. Así fue y conviene que nunca se pierda la memoria para que nunca jamás vuelva a ocurrir.

En ese sentido en la Avenida Unter Linden podréis el ver el edificio de estilo neoclásico de la Nueva Guardia que alberga la emotiva escultura Käte Kollwitz “Madre con el hijo muerto” convertida en un monumento a las víctimas de la guerra y del despotismo.

Cercano a la Puerta de Brandenburgo se encuentra el Monumento a los judíos de Europa asesinados esta peculiar obra diseñada por el arquitecto Peter Eisenman, recordando a los judíos víctimas del Holocausto. Consiste en 2.711 losas de hormigón de la misma longitud y anchura, pero que varían en su altura, colocadas en líneas rectas sobre un terreno ondulado.

Berlín con niños

Escultura Käte Kollwitz “Madre con el hijo muerto

Monumentos judios asesinados Berlín

A pesar del carácter trágico implícito en la obra, si uno la visita con niños, es muy fácil dejarse llevar y jugar a perderse y encontrarse en ese gran laberinto, y, al menos por un momento, otorgarle una función lúdica al monumento. Debajo, en el subsuelo, hay un punto de información de visita gratuita y abierto las 24 horas, 365 días al año. Hacíamos la cola para bajar, cuando una persona de la organización nos dijo que no lo recomiendan para menores de 14 años, porque hay imágenes muy fuertes.

También sobre la II Guerra pero cambiando de tercio. Fue todo un reto explicarle a mi hija lo de la Guerra Fría y el mundo dividido en dos bloques antagónicos liderados por los EEUU y la Rusia soviética amenazándose mutuamente con armas nucleares

La visita al Check Point Charlie resulta de gran ayuda. Durante la Guerra fría este puesto de control fue el más famoso de los pasos fronterizos del Muro de Berlín entre 1945 y 1990. Abría el paso a la zona de control estadounidense con la soviética, donde actualmente se unen los barrios Mitte y Kreuzberg. Sólo podían cruzarlo empleados militares y funcionarios altamente cualificados.

Lo que vemos hoy es una reconstrucción exacta hecha en el año 2000 que se ha convertido en una de las mayores atracciones turísticas de Berlín y da pié a hablar del apasionante mundo del espionaje…¿ya os estáis imaginando a vuestros hijos con las orejas como platos verdad?. De hecho en Berlín existe un Museo del espionaje.

Paneles del monumento Conmemorativo del Muro de Berlín.

Para intentar entender lo que fue el muro de Berlín tenéis dos puntos de interés. Por una parte el Monumento Conmemorativo del Muro de Berlín. Situado céntrico en Bernauer Strasse, se extiende a lo largo de 1,5 km del trazado en la antigua franja fronteriza y, como más llamativo, incluye último fragmento íntegro y real que se conserva del del Muro de 220 metros. En el Centro de Visitantes y de Documentación del Muro hay una interesante exposición y podréis subir a una torre panorámica. Vale la pena.

Por la otra en la East Side Gallery, una galería de arte al aire libre situada sobre una sección de 1.400 metros en la cara este del Muro que fueron salvados del derribo con dicha finalidad. Situada cerca del centro de Berlín del distrito Friedrichshain-Kreuzberg ofrece un lado lúdico y más desenfadado del muro que de hecho estaba repleta de pintadas y graffitis y es considerada la galería de arte al aire libre de mayor longitud y duración del mundo.

Catedral de Berlín

Alexanderplatz es una histórica plaza, nudo de comunicaciones y centros comerciales y uno de los lugares que visitar imprescindibles en Berlín. La plaza es enorme, pertenecía a la parte pro-soviética y su edificio más destacado es la Torre de la Televisión, de 368 metros construida en buena medida para demostrar su poderío.La torre domina el skyline de Berlín, una ciudad poco dada a los edificios altos y será en todo momento un punto de referencia que veréis desde distintos ángulos.

Una visita guiada gratuita en el que tú pones el precio recorre durante dos horas y media buena parte de estos lugares con explicaciones en español.

2. Hacer un viaje a la Antigüedad

Que pasada de museo, seguro que Indiana Jones visita este museo cada vez que viene a Berlín. Los alemanes, unos maestros en arqueología, también sienten una fascinación absoluta por las antiguas culturas orientales de Oriente Próximo y del Mediterráneo (Egipto, Roma, Grecia). El Museo del Pérgamo es su máxima expresión y el más célebre de Berlín desde su inaguración en 1930.

Museo Pérgamo Berlín

puerta del mercado romano de Mileto

¿Rescate o expolio? Dejando aparte la opinión de cada uno acerca de la manera como llegaron estos tesoros hasta aquí las principales obras que podréis admirar aquí son la reconstrucción de la Puerta de Istar de Babilonia de más de 2.000 años, la puerta del mercado romano de Mileto, la Fachada de Mushatta y el Salón de Alepo.

Un fascinante viaje imaginario hasta la Antigüedad. Todo lo que alberga este museo imprescindible es auténtico y sorprendente. La visita nos dio para unas dos horas. Si bien conviene señalar que tanto el Salón de Alepo como el Altar de Zeus de la ciudad de Pérgamo, tal vez la obra más destacada del museo y que le da nombre, no se puede visitar hasta el 2020 por labores de conservación. 😩 Pues nada, habrá que volver!

Ante la Puerta Istar, Museo del Pérgamo

El museo interesará a los niños más grandecitos. La entrada incluye un audio-guía y la visita el muy apreciable Museo de Arte Islámico situado en el piso superior.

Puedes reservar en este enlace vuestra entrada sin colas al Museo del Pergamo. Este museo de referencia mundial está situado en la Isla de los Museos que forma el río Spree, declarada Patrimonio de la Humanidad. Es uno de los puntos fuertes de la capital alemana donde se pueden visitar otros museos de renombre mundial como son el Museo Antiguo, Museo Nuevo, o la Galería Nacional Antigua. Si lo vuestro son los museos y crees que tus hijos lo van a aguantar puedes reservar aquí en español un abono Museum Pass que permitirá visitar multitud de museos durante tres días.

3. Flipar en el MACHmit Museum y pasear por Prenzlauer Berg

Una antigua iglesia, reconvertida en museo para niños, en Prenzlauer Berg. Su atractivo estrella es una especie de castillo-laberinto: un gran prisma rectangular de madera, en el que los niños entran y se mueven -caminando o arrastrándose- hacia los costados y hacia arriba, buscando la salida o bien llegar al techo.

Berlín con niños

Berlín con niños

Interior del MACHmit Museum

No alcanzan las palabras para describirlo, hay que verlo, o mejor aún: ver lo que hacen los niños con esa estructura. También hay una exposición temporal, en nuestro caso vimos la recreación de una ciudad romana y cómo era la vida en ella. Los niños podían vestirse con una toga.

Como complemento de este plan perfecto para un sábado previamente o después del MACHmit Museum seguir descubriendo el Prenzlauer Berg y pasear, comprar, comer o tomar algo en este barrio acogedor y bohemio que acoge durante sábados (y todos los jueves en su versión solo orgánica) el animado mercadillo semanal gastronómico-artesanal de Kollwitzplatz con multitud de puestos de alimentación orgánica y de productos de proximidad o ropa infantil.

Súper recomendable. Ñam! Porque esta es una de las zonas con más encanto y más decididamente familiares de Berlín. Repleta de cafés y tiendas encantadoras, basta con dejarse llevar callejeando. Se dice de Prenzlauer Berg que es el barrio con la tasa de natalidad más alta de la Unión Europea. Y bien podría ser porque tanto allí como en Friedrichshain hay muchas familias jóvenes con dos o tres hijos, disfrutando de sus parques y plazas.

En Onkel Philipp de Berlín, posiblemente la juguetería más molona de Berlín

Tal vez como nosotros os quedéis impresionados con Onkel Philipp una de las jugueterías más completas y genuinas donde se reparan y también venden juguetes nuevos y de segunda mano.

También os podéis acercar al increíble centro cultural público de Kulturbrauerei donde frecuentemente hay teatro y proyecciones de cine y, para jugar con sus playgrounds y tomar algo en su kindercafe en la muy animada Plaza Helmholtzplatz.

4.  Marcarse un 3 x 1 en la Sony Gallery

Ideal especialmente en días de mucho frío o calor la Sony Gallery situada en la céntrica Potsdamer Str. merece en sí mismo una visita debido a su espectacular y futurista arquitectura obra de Helmut Jahn.
Este singular edificio alberga en una especie de plaza cubierta además de una increíble oferta comercial y de lugares para comer, el Lego Discovery Center.
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En la Sony Galery de Berlín

Los niños (recomendado a partir de 3 años) pueden jugar en el columpio y explorar en la granja Duplo. En un taller de fabricación de los modelos los visitantes jóvenes aprenden directamente de los profesionales. Al final de la formación práctica y de la construcción podrán disfrutar de un certificado y llevarse a casa su propio modelo de Lego.
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También hay una proyección 4D y pequeñas atracciones como el tren del dragón del castillo encantado donde pueden subir y recorrer en él un laberinto oscuro. El Miniland de Lego es otra de sus atracciones donde se encuentra recreada Berlín usando más de 2,6 millones de piezas.
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Podéis tener mejor precio si compráis el ticket a través de este enlace. Por cierto, muy interesante saber que en el Sony Galery también existe el multi-cines Cine Star 4D donde se proyectan películas 4D de animación en versión original inglesa.
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5. Jugar en algunos de los mejores parques urbanos de toda Europa

Uno de los orgullos de Berlín son sus parques. Los tres pulmones verdes más destacados (ideales para un picnic) son el Volkspark Friedrichshain en el centro del barrio con el mismo nombre. Es el parque público más antiguo de Berlín con amplias superficies de césped, antiguo arbolado, instalaciones deportivas y de juego, así como un estanque. En verano, además, los visitantes viene atraídos por el cine al aire libre y las barbacoas.

En el Tiergarden, un montón de hectarias para jugar y descansar

El Tempelhof Feld abierto desde el 2006 y ocupando los terrenos del antiguo aeropuerto militar que es el más grande de la ciudad (y mayor que el Central Park de Nueva York), eso sin demasiados árboles.

El Tiergarden, el más céntrico y célebre de todos y segundo parque en extensión. Cuenta con diversos biergardens y en el que los amantes de los zoos (entre os que no nos encontramos) pueden visitar el Zoo de Berlín. Dicho sea de paso en la zona oriental de la ciudad existe otro gran zoo: el Tier Park Berlín

Pero hay muuuuchos más. Dentro de los más de 2.500 parques y zonas verdes de Berlín (posiblemente la mayor cifra de Europa) se encuentran excelentes playgrounds (módulos de juego) únicos e imaginativos, más de 1.500 espacios de juego de todos los tamaños que dan servicio a los mas de 500.000 jóvenes y niños que viven en la ciudad…y a sus familias visitantes.

Playgrounds en Arkonaplatz

Dragon Playground Berlín (foto extraida de Mr foxmagazine

Es increíble porque no hay dos espacios de juego iguales. Hechos de diferentes materiales predomina la madera para crear espacios dónde los niños juegan a sus anchas excavando, deslizándose, trepando, balanceándose pero todo, soñando sin limites!

Si queréis saber más aquí podéis encontrar una selección de los mejores 10 playgrounds de Berlín y en el siguiente enlace un completo buscador de playgrounds en Berlín. ¿Cual será vuestro favorito?

Así que pasar un verano caluroso en Berlín (las temperaturas pueden superar los 35 grados) puede ser una experiencia fantástica porque la ciudad tiene muchísimas plazas y parques con fuentes, chorros de agua, pequeñas piscinas y otras opciones diseñadas expresamente para que los niños jueguen y todos, niños y grandes, se refresquen.

Plansche en Plänterwald es un lugar ideal para huir del calor y pasarla muy bien. En un gran espacio abierto en el bosque, hay distintas estructuras que lanzan agua en chorros de varios tamaños. A los costados, hay arenero, columpio, barco pirata y una pirámide de cuerdas para trepar. Ideal para hacer picnic sobre el césped, bajo la sombra de los árboles.

Descubre aquí una selección de los 10 mejores playgrounds con agua de Berlín.…y es que, tal y como un día escribimos: así son los parques infantiles que también nos gustaría tener en España

6. Sumergirse en el Aquadom & SEALIFE

Junto a la Alexanderplatz se encuentra el AquaDom & SEA dedicado a la divulgación de la vida marina. Más de 5.000 ejemplares de 90 especies alojados en 37 piscinas entre los que se encuentran los deslumbrantes y bellos peces kois japoneses, peces, corales y medusas destacando por su espectacularidad los tiburones y las enormes rayas. En otra sección también hay terrarios con serpientes gigantes, lagartijas y tortugas así como anfibios e insectos.

En el Aquadom & SEALIFE de Berlín

Berlín con niños

Desde el cilindro del Aquadom & SEALIFE de Berlín

En nuestra opinión el acuario está un poco anticuado y aunque lo venden como una gran atracción no es para tanto. El recorrido culmina con con un original viaje en un ascensor de cristal que atraviesa el mayor cilindro de cristal del mundo que con sus 30 metros ubicado en el vestíbulo del Radisson Blu Hotel.

Sin llegar a al nivel de los acuarios más modernos y con más entidad de otras capitales europeas la visita nos llevó algo menos de 2 horas nos resultó entretenida aunque el precio de la entrada nos pareció algo excesivo para lo que ofrece.

7. Contemplar el skyline de la ciudad

Berlín es más una ciudad construida a lo ancho que a lo alto lo cual ofrece la ventaja de que no hace falta elevarse demasiado para ver mucho. Los tres puntos de observación más molones para tener una buena perspectiva aérea son:

Cúpula del Reichtag

El histórico edificio del Reichstag es la sede de de Alemania y uno de los edificios más icónicos y representativos de Berlín destacando su impresionante cúpula construida a base de toneladas de vidrio y acero obra de Norman Foster.

El Reichtag por dentro

Palacio del Reichtag, soberbia sede del Parlamento alemán

Desde el interior de la cúpula se pueden disfrutar de unas espectaculares vistas así como de  multitud de paneles explicativos y fotografías antiguas del Parlamento

La visita es gratuita e incluye una audio-guía. Conviene reservar online con cierto tiempo pero si no podéis puedes reservar para el día siguiente en unas casetas que se encuentran junto al Parlamento o para asegurar el tiro hacerlo directamente y en español a través de este enlace. Para nosotros un imperdible de Berlín absolutamente recomendable.

La Torre de televisión de Berlín (Berliner Fernsehturm)

Con sus 368 metros es el edificio más alto de Berlín y el más alto con acceso público de Europa. La torre, que fue construida en 1969 para celebrar y mostrar al mundo el poderío de la antigua RDA, sigue teniendo un impresionante aspecto futurista y puede verse desde casi cualquier punto de Berlín.

Se puede subir a la torre o también contemplar sus vistas en un combinado con el bar restaurante que existe en su cúpula. No es que sea especialmente familiar pero si lo ves claro y te apetece darte un capricho deberás reservar con bastante antelación. Tienes toda la información y la posibilidad de reservar tus entradas sin colas a través de este enlace.

También se pueden apreciar estupendas vistas de Berlín desde la cúpula de la Catedral de Berlín tras subir sus 272 peldaños.

8. Retroceder a la era de los dinosaurios

Para nosotros el Museo de Historia Natural (Museum für Naturkunde) – aunque no tiene la entidad del Museo de Historia Natural de Londres – es otra de esas visitas que vale la pena hacer en Berlín con niños. En él todo está preparado para los peques empezando por su precio asequible.

Museo de Historia Natural Berlín

En el Museo de Historia Natural

Con una larga historia, poderosos pilares y su gran altura este museo realmente más parece un palacio. Se trata de uno de los museos más destacados de la ciudad donde podréis haceros una buena idea acerca del nacimiento geológico y la evolución de la vida de las especies en nuestro planeta. Alberga gran cantidad de minerales, fósiles, esqueletos, animales embalsamados y diorama.

Atención a la proyección continuada en una pantalla redonda giratoria de un documental sobre el tema. Los niños alucinarán con con los animales prehistóricos, aves y el legendario oso polar Knut entre otros.

Entre lo más sorprendente del museo se encuentra la réplica exacta del mayor esqueleto de dinosaurio encontrado en el mundo, un colosal Braquio saurio de 15 metros de altura así como otros especímenes como Tristan Otto, en gigante tirano-saurios Rex con la posibilidad de verlos virtualmente en movimiento a través de unos visores de realidad aumentada.  A destacar también la tienda del Museo con multitud de libros y juegos para niños sobre el mundo natural. 

9. Flipar en el museo de la tecnología alemán

Metalurgia, ingeniería, comunicaciones…Alemania es una potencia industrial y tecnológica de primer orden mundial, en algo se tiene que notar.

En el Museo Alemán de la Tecnología (Technikmuseum), que se encuentra en el barrio de Kreuzberg solo entrar, como aperitivo, podréis apreciar una de sus joyas: el espectacular avión Douglas C-47B Skytrain, de la Segunda Guerra Mundial que está colgado sobre la fachada de acceso. En este museo en buena parte interactivo no faltan palancas y mandos que tocar, tantos trenes y barcos de tantas épocas a los que subirse y tantos aeroplanos clásicos ante los que hacerse una foto para el Instagram que la visita no termina nunca.

Y más: motos y coches antiguos, helicópteros, submarinos, naves espaciales, máquinas de toda clase u ordenadores antiguos. Con un área de 26.500 metros cuadrados, es el mayor museo tecnológico en Europa!. Un plan perfecto para una intensa mañana que nos perdimos. Lo dejamos para la próxima visita, pero no podíamos dejar de reseñarlo como otro de los planes imprescindibles en Berlín con niños.

10. Saborear un templo del chocolate

¿Qué tal si nos damos un respiro? Si hay un país (además de Bélgica y Suiza) que ame el auténtico chocolate ese es Alemania y dentro de su capital el templo del chocolate tiene un nombre: Rausch.

Berlín con niños

En la cafetería de Rausch. Divina!

Se trata de la tienda más grande del mundo dedicado a este preciado alimento derivado del cacao donde comercializa su propia producción con elaboraciones delicatessen de las más variadas procedencias y formas de presentación de chocolates y pralinés que podáis imaginar.

Tomando un ascensor en la parte superior hay una cafetería donde sirven unas tartas absolutamente celestiales a precios agradablemente terrenales. No se puede decir que sea un lugar especialmente child friendly sino que más bien es un poco finolis. Ahora bien, estando allí es difícil no pensar en el clásico de Roald Dhal Charlie y la fábrica de chocolate, perdón, schokolade! Para nosotros otro de los must see de Berlín con niños.

11. Dominguear en los mercadillos de Mauerpark y Arkonaplatz

Decir que el Flea Marquet de Mauerpark no es tan auténtico como antes casi que forma parte de su misma tradición. En realidad el mercado de artesanos y anticuarios que tiene lugar todos los domingos por las mañanas y hasta media tarde sigue en plena forma y bien vale una visita.

Mercado de Mauerpark

Ropa y complementos nuevos y de segunda mano, posters (os acordais?), juegos de madera, pendientes, jardinería y comidas del mundo…En la parte exterior del mercado hay una amplia zona de juegos para lo peques. Nos sorprendió agradablemente que es un mercado con mucha oferta y gran afluencia de gente pero que no agobia.

En el Mercadillo de Arkonaplatz

Como complemente perfecto a esta visita a tan solo 15 minutos caminando tiene lugar otro mercado alternativo: el Flea Market de Arkonaplatz aun más antiguo que el de Mauer Park, más coqueto y familiar. Un mercado de linea vintage, segunda mano y con multitud de ofertas de libros, ropa y juguetes situado junto a un parque con un hermoso playground. Habí tantos playmobils chulos de segunda mano que me los quería comprar hasta yo. La zona está pegada a la misma de la que os hemos hablado antes del barrio de Prenzlauer Berg.

12. Jugar en otros parques y atracciones de interior

¿Qué tal un poco de escalada? Si el tiempo se pone feo o sencillamente y os apetece un poco de acción interesará saber que el mayor rocódromo de Berlín es el Berta Block

Ocupando una antigua gran nave industrial el área de escalada está totalmente protegida con colchonetas, y las paredes, equipadas con rutas de todos lo niveles. Cuenta con escaleras y todos lo elementos de seguridad para disfrutar de la experiencia.

Otra atracción indoor a tener muy en cuenta en Berlín con niños es el Laberinto de los niños, (labyrinth Kindermuseum) un museo súper interactivo especialmente dedicado a los niños de entre 3 y 12 años, exposiciones temporales, mini-laboratorios y  programaciones especiales. Una especie de gran parque lúdico donde podréis podéis relajaros mientras los niños se lo pasan en grande.

13. Pasar un día completo en un centro familiar único en Europa

Solo los alemanes podían hacer algo así. Toma más de una hora llegar hasta allí en transporte público pero vale la pena. El FEZ de Berlín es considerado el centro sin fines de lucro para la familia más grande de Europa.

Se trata de un amplio recinto de acceso gratuito que al aire libre cuenta con numerosos juegos para chicos, una laguna para bañarse, un trenecito, diversas zonas para comer, un circuito de escalada y paseo entre los árboles, campos de deporte. En espacio cerrado y de pago el FEZ ofrece piscina, teatro, ballet, museo para niños, el centro espacial Orbitall, cines, el Alice´s Children Museum.

FEZ Berlín

En medio del bosque, siguiendo un sendero se llega a Haus Natur und Umwelt, un pequeño pero atractivo centro en el que se pueden ver animales de granja, además de aves y otras especies, y los niños pueden dar un corto paseo a caballo. Si busca un buen lugar donde reponer energía en medio de la jornada -a FEZ bien se le puede dedicar el día entero- Haus Natur cuenta con un agradable bar surtido con sabrosos productos alemanes. Ideal para pasar un completo día en Berlín con niños

14. Sentirse como un aldeano alemán de la edad media

A medio camino entre Berlín y Postdam se encuentra la aldea–museo Düppel (Museumsdorf Düppel), una granja reconstruida como las que existían por toda Alemania hace 700 años que ocupa 13 hectáreas donde no faltan casas, talleres, herrería, graneros, campos y jardines.

Las casas son de madera y están construidas sobre la base del asentamiento original que dada del S XIII. En la granja se pueden encontrar animales domésticos y plantas ya poco comunes hoy pero que lo eran en la Edad Media.

Mucho más es la típica atracción turística facilona para que los niños urbanitas toquen a las cabritas, la pequeña aldea-museo Düppe es también un ejemplo de arquitectura experimental en Berlín reconocido en todo el mundo, que investiga sobre el estilo de vida de una granja-aldea medieval experimentando con el barbecho de cultivos, la silvicultura, la crianza de razas de animales domésticos protegidos o de ganadería en peligro de extinción.

Una atracción habitual para las familias locales, los domingos se puede hacer una visita guiada por el pueblo.

15. Escaparse a descubrir Postdam

Si pasas varios días en Berlín con niños y os apetece aprovechar para hacer una escapada Postdam debería estar en el número uno de vuestras prioridades.

Porque si la capital alemana fue duramente castigada en la II Guerra Mundial Postdam conserva intacto su portentoso patrimonio arquitectónico y es que esta es una de las ciudades más bellas y señoriales de toda Alemania, tal cual. Un mezcla portentosa entre Arte y Naturaleza, un viaje al pasado de la Prusia imperial.

Postdam. Foto de Civitatis

Con Federico el Grande como gran mecenas, en Postdam se encuentran palacios y jardines de gran hermosura.

Una buena idea si vais en familia es dejarse llevar. Puedes consultar aquí una excursión a Postdam guiada en español donde seguro que se descubriréis un poco más sobre la cultura, la historia y la tradición alemana.

La visita incluye los puntos más interesantes de su centro histórico como son la Plaza del Mercado Antiguo, el Museo del Cine, la Plaza del Mercado Nuevo y el edificio Kabinetthaus, la Iglesia de San Pedro y San Pablo, la Plaza de la Unión, , el curioso barrio holandés, la Puerta de Brandemburgo, el Cementerio Memorial Soviético y por último, los jardines y exteriores del Palacio Sanssouci y el molino.

A lo largo de este paseo por “La Ciudad Imperial” descubriremos un poco más sobre la cultura, la historia y la tradición alemana.

+ info sobre Berlín con niños

Tour gratuito en español por Berlín

Berlín for all family

Más destinos familiares en Alemania

 

Bonus extra:

Diccionario rápido para disfrutar Berlín con niños

Kinderflohamarkt: Flohamarkt significa, literalmente, mercado de pulgas. Kinderflohamarkt, entonces, es el mercadillo de los niños. Si tiene la suerte de coincidir con uno -no tienen parada ni día fijo, como los mercadillos tradicionales-, no deje de asistir. Allí se vende todo tipo de juguetes, ropa y libros de segunda mano para niños a precios muy convenientes. Atención a los playmobils, son un juguete típico en Alemania y se pueden conseguir muy baratos. Regatear está aceptado y es algo habitual. FEZ cuenta con un kinderflohamarkt los domingos por la mañana. En los mercadillos importantes como el Mauerpark, entre otros, también se pueden encontrar paradas vendiendo artículos para niños.

Picknickdecke: Palabra clave para quitarse de la frente la etiqueta de turista y vivir como un berlinés más. Significa “manta para el picnic”, tienen un material aislante, aluminio o plástico, por debajo, y arriba suele llevar una tela gruesa a cuadros de diferentes colores. Imprescindible para hacer el picnic en el parque o a orillas del lago.

Platsch: Onomatopeya que podría traducirse como “salpicón”. Se suele emplear en plazas y parques para indicar que hay lugares donde los niños pueden jugar con agua.

Plansche: Similar a la anterior, pero más usada para denominar a una estructura, por lo general circular, con agua dentro de poca profundidad en la que los niños se pueden bañar. Por supuesto, con chorros para hacer todo más divertido.

Spielplatz: Plaza con juegos para niños.

Wasserspielplatz: Wasser significa “agua”, por lo tanto: plaza con juegos de agua para niños.

Strandbad: Playa. En Berlín hay varias, tanto a orillas de los lagos como en el río Spree. La mayoría artificiales y la más famosa es Strandbad Wannsee, a orillas del lago del mismo nombre. Es la mayor playa no marítima de Europa, tiene 1.275 metros de largo y 80 de ancho. Puede alojar hasta 30.000 personas y hay juegos para niños, entre otras instalaciones

Eis: con esta palabra nos indican que hay que entrar sin dudar a la tienda, pues ellos tienen una gran tradición de “eis” –helados- cuales los saborean todo el año, no solo en verano.

Fahrrad: Bicicleta. El medio de transporte cada vez más popular en Berlín. Es muy fácil desplazarse con ellas por la ciudad, porque no solo hay 620 km. de carril bici, sino que las calles y aceras son muy amplias, hay pocos coches, motos y personas. Visitar Berlín también puede ser una buena ocasión para que los niños se suelten y se lancen a la conquista de la ciudad en su propia bici, en compañía de sus padres, por supuesto.

Fahrradstrassen: caminos de la bicicleta, se han convertido en un medio muy popular y fácil para desplazarse en la ciudad, en estas calles las bicicletas tienen prioridad y los coches no pueden ir a más de 30 km/h.

Kindercafé: Cafés con una zona especial para que jueguen los niños.

 

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