¿Vas a viajar a Buenos Aires con niños? ¿Te estás preguntando cuántas actividades tendrá la ciudad para disfrutar en familia? ¡Te vas a sorprender! En esta guía queremos compartirte algunos planes para que tus vacaciones en una de las ciudades más grandes e interesantes de Sudamérica sea inolvidable.

Buenos Aires es una ciudad que ofrece actividades para todas las edades y todos los gustos. Y, además y muy importante, para todos los presupuestos. Tiene una vida cultural muy intensa y hay opciones de actividades culturales de lunes a lunes. Con Tahiel, nuestro pequeño niño de cuatro años, solemos revisar todos los fines de semana la Agenda del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, porque siempre hay ofertas de obras teatrales, muestras, eventos y ferias. Así que nuestra primera recomendación es que cuando tengas las fechas del viaje, revises esa agenda para ir planificando el itinerario.

Sobre Buenos Aires con niños

En general, es una ciudad preparada, pero para los niños más grandes. Si viajan con bebés, les recomendamos llevar las mochilas porta-bebés o fulares, porque varias veredas están rotas y no todas las calles tienen bajadas en las esquinas. Además, solo en algunas estaciones de metro hay ascensores (y no siempre funcionan). Por otro lado, no es tan fácil encontrar cambiadores para bebés en los baños de los restaurantes y cafés. En general, son los centros comerciales o los cafés/restaurantes más grandes los únicos que cuentan con este servicio.

Buenos Aires ha mejorado mucho en los últimos años en todos estos aspectos pero todavía falta. También hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos los cambiadores solo están en los baños de las mujeres. Otra cuestión a tener en cuenta es que, en general (y lamentablemente) los conductores de automóviles no suelen parar en las esquinas, por lo que en la práctica, la prioridad no la suele tener el peatón. Por eso, si viajan a Buenos Aires con niños tengan en cuenta cruzar con más atención de lo normal.

Cuándo viajar a Buenos Aires con niños

En cuando al clima, la mejor época sin dudas es la primavera (21 de septiembre al 21 de diciembre, aunque ya desde fines de noviembre la temperatura puede superar los 30 grados). Durante la primavera la temperatura es agradable (y no tan agobiante como en el verano) y la ciudad se tiñe de violeta porque florecen los árboles del jacarandá. Es nuestra estación preferida para salir y disfrutar de Buenos Aires con niños. Luego, le seguiría en orden de recomendación el otoño (21 marzo-21 de junio), el invierno (21 de junio-21 de septiembre ) y, finalmente, el verano (21 de diciembre-21 de marzo).

Lo mejor de viajar a Buenos Aires con niños en las vacaciones de invierno (que, generalmente, son los últimos 15 días de julio) es que la ciudad ofrece muchísimas actividades (de pago y gratuitas) para los niños de todas las edades y suele haber más espectáculos destinados a los pequeños en los teatros de la Avenida Corrientes.

Navidad en Buenos Aires con niños

A diferencia de la mayoría de las ciudades europeas, en Buenos Aires no se realizan grandes actividades extras por ser Navidad. A veces pienso que es por el calor y la contradicción de ver a Papá Noel tan abrigado.

Hace solo cinco años que se inauguró un Parque Navideño y un Desfile de Navidad. Recién en 2017, el parque incorporó actividades para niños de todas las edades, como talleres, peloteros, calesitas y atriles para pintar. Por otro lado, los grandes centros comerciales suelen armar grandes árboles de Navidad y un Santa Claus acalorado recibe las cartas de los niños y está dispuesto a una foto.

¿Cómo llegar y moverse por Buenos Aires?

La Ciudad de Buenos Aires tiene dos aeropuertos, uno internacional, el Aeropuerto Ministro Pistarini, más conocido como Ezeiza porque se ubica en esa localidad, y un aeropuerto doméstico, el Aeroparque Jorge Newbery, al que a veces también llegan vuelos de los países limítrofes. Puedes consultar y comparar aquí vuelos a Buenos Aires.

No hay servicios de transporte público desde el Aeropuerto de Ezeiza al centro de la Ciudad de Buenos Aires, salvo un colectivo urbano, la línea 8, que demora más de dos horas y no es la opción más segura. Además, para tomarlo es necesario contar con la tarjeta SUBE, una tarjeta de prepago que no se consigue en el aeropuerto.

Una de las opciones más económicas es el ArBus, inaugurado hace pocos años, que conecta el Aeropuerto de Ezeiza con el Aeropuerto Jorge Newbery. Una vez en este último aeropuerto se puede tomar otro servicio de ArBus para llegar a otros barrios de la ciudad. Pueden ver horarios y recorridos en la web de ArBus.

Luego, están las opciones de los taxis, remises o buses privados. Hay varias empresas. Una de las más conocidas es Manuel Tienda León. Son opciones más caras, pero más cómodas y seguras.

Visitas guiadas y excursiones en Buenos Aires con niños

Para aquellas familias que dispongan de poco tiempo, si además tenéis niños pequeños, una buena opción para no complicarse y sacarle el máximo partido a la ciudad es dejarse llevar. Puedes consultar visitas guiadas, excursiones y compras de entradas a las principales atracciones en Civitatis Buenos Aires

El transporte público en Buenos Aires

Para moverse por la Ciudad de Buenos Aires en transporte público como colectivos (buses), subte (metro) y trenes es necesario tener la tarjeta SUBE. Es una tarjeta que se carga con dinero y se va descontando cada vez que la pasamos por un lector antes de subirnos al medio de transporte elegido. Para obtener la tarjeta SUBE pueden ver los puntos de compra en el siguiente linkLos niños menores de dos años no pagan pasaje de colectivo. Los niños menores de 4 años no pagan pasaje de subte.

La mejor manera de conocer cómo llegar a cada destino es a través del mapa interactivo de Buenos Aires o de la app Cómo llego.

En general, toda la ciudad está bien conectada y es posible llegar a cualquier lugar en transporte público. Al ser una ciudad grande con un centro algo caótico, a veces los traslados demoran mucho tiempo. No es raro tardar casi una hora de un punto turístico a otro (claro que depende el lugar y el horario). Buenos Aires cuenta con más de cien líneas de colectivos y con seis líneas de subte. Además, a la ciudad llegan trenes del Gran Buenos Aires a las estaciones de Retiro, Constitución y Chacarita.

Dónde alojarse en Buenos Aires con niños

Buenos Aires tiene una enorme oferta de alojamientos, desde habitaciones y departamentos hasta hostel y hoteles de todas las categorías. Siempre que se viaja con niños lo más práctico es alquilar un departamento, porque podemos movernos con mayor libertad y, lo más importante, cocinar y guardar algunos alimentos allí. Claro que no todos los alojamientos están preparados para las familias. Esta es una selección de Hoteles en Buenos Aires.

Four Seasson Buenos Aires

Para darse un capricho. Un hotel 5 estrellas, con una muy linda y fina decoración en uno de los barrios más elegantes de la ciudad, Recoleta. Ofrece servicio de cuidado de niños, actividades programadas para los más chicos, películas y juegos para niños y artículos de cortesía de higiene para bebés y niños.

Abasto Plaza Hotel

Este hotel se ubica en el barrio conocido como Abasto, donde se encuentran las principales atracciones relacionadas con el tango. Frente a la entrada del hotel está el ingreso a la línea B de subte, que llega al centro de la ciudad en pocos minutos. Tiene planes familiares que incluyen promociones para familias con dos niños menores de 15 años, que compartan habitación.

Mine Hotel Boutique.

Este hotel se ubica en el renovado y pintoresco barrio de Palermo Soho, cerca de la famosa Plaza Serrano y rodeado de algunos de los mejores cafés y restaurantes. Es un hotel pequeño, en el que destaca el diseño y la buena atención. Tiene artículos de cortesía de higiene para bebés y ofrecen cunas y camas extra.

Bohemia Buenos Aires Hotel Boutique.

Este hotel se ubica en el centro del barrio de San Telmo, ideal para los que quieren estar cerca del casco histórico. Cuenta con baño privado en todas las habitaciones y amplios ventanales que lo hacen luminoso. Tiene la opción de habitaciones familiares.

Planes para hacer en Buenos Aires con niños:

1. Sorprenderse con los colores y la historia de La Boca

Buenos Aires es una ciudad que creció con el aporte de millones de inmigrantes que llegaron de Europa, principalmente, de Italia y España, a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Cuando llegaban al puerto, muchos se alojaban por unos días en el Hotel de Inmigrantes y, luego, buscaban trabajo y una habitación desde donde empezar una nueva vida. Muchos encontraron en los conventillos de La Boca ese lugar, donde convivían personas de distintas nacionalidades en busca de un mismo objetivo.

Cuenta la leyenda que los primeros habitantes de La Boca pintaban sus casas con las sobras de las pinturas que se usaban en el puerto o en las construcciones en las que trabajaban. Hoy en día, la calle Caminito es un pasaje colorido que quedó como símbolo de aquella época. Los antiguos conventillos se convirtieron en atelieres y en galerías de compras de sourvenirs. Hay bares, restaurantes y parejas bailando tango. También se puede visitar el Museo Quinquela Martín, un pintor que supo reflejar en sus obras la vida en el puerto de aquella época. Y, desde la terraza del museo, se tienen buenas vistas de la boca del Riachuelo.

Para los amantes del fútbol, a muy pocas cuadras de Caminito está el Estadio de Boca Juniors y el Museo de la Pasión Boquense. Se puede realizar un tour guiado por el mítico estadio y conocer las instalaciones de La Bombonera.

En Buenos Aires con niños

2. Imitar a un bailarín de tango y descubrir antigüedades en San Telmo

San Telmo es un barrio antiguo que rodea al casco histórico. Un barrio donde vivían las familias tradicionales patricias hasta que una epidemia de fiebre amarilla en 1871 hizo que se trasladaran hacia el norte de la ciudad y que esta zona fuera ocupada por los inmigrantes y familias de memores recursos. Muchas de las lujosas viviendas se transformaron en conventillos.

En la actualidad es el barrio de los anticuarios y tiene su centro tanguero en la Plaza Dorrego. Allí, todas las tardes, se colocan mesas y sillas para disfrutar de una buena cerveza y de las varias parejas de tango. Y, si se animan, imitarlos. Los domingos es el mejor día para visitar este barrio, aunque esté lleno de gente. Sobre la calle Defensa se despliega una hermosa feria con productos de todo tipo, que seguro deslumbrarán a grandes y chicos. Además, está la famosa estatua de Mafalda, con quien toda la familia puede sacarse una linda foto de recuerdo, y la casa mínima, la casa más angosta de la ciudad. Para los amantes del tango, también pueden disfrutar de una cena y show de tango en alguno de los tantos lugares habilitados en el ciudad para estos espectáculos.

3. Descubrir curiosidades en Puerto Madero

Puerto Madero es el barrio más nuevo, caro y moderno de la ciudad. Estuvo abandonado durante mucho tiempo porque era obsoleto para la actividad portuaria, hasta que en la década de 1990 se recicló y se convirtió en un lugar ideal para pasear y disfrutar del atardecer. Los antiguos docks se transformaron en restaurantes, cafés, bares, viviendas y sedes de universidades privadas. En el paseo se puede conocer el Puente de La Mujer, que es un puente giratorio diseñado por el famoso arquitecto Santiago Calatrava y tratar de divisar la forma de una pareja de bailarines de tango (aunque hay que tener mucha imaginación para ver esa figura).

A los niños seguramente les gustará visitar el interior la Fragata Libertad para conocer las curiosidades de su interior e imaginar cómo es la vida en el mar.

También es ideal para recorrerlo en bicicleta, sobre todo si se pasea más allá de los diques. Una curiosidad es que todos los nombres de las calles son de mujeres latinoamericanas que se destacaron en alguna actividad. Pueden jugar a investigar sobre cada una.
Hace unos años se inauguró una nueva actividad: navegar por los diques. Solo está permitido para los niños mayores de 12 años y hay que hacer una reserva previa en el portal del gobierno de la ciudad.

4. Sacarse una selfie en los íconos del Casco Histórico

No se pueden ir de Buenos Aires sin darse una vuelta por sus símbolos más tradicionales, como la Plaza de Mayo y sus alrededores y el famoso Obelisco. Una manera de hacer más divertido el paseo por el Casco Histórico es proponerle a los chicos que se toman selfies divertidas en cada uno de esos iconos.

La Plaza de Mayo es la más antigua de la ciudad y el escenario de los acontecimiento políticos, sociales y culturales más importantes del país. En sus alrededores se ubica la Catedral y el Cabildo. Desde la plaza, pueden caminar por la famosa Avenida de Mayo y visitar el tradicional Café Tortini, o tomar por una de sus diagonales y llegar al ícono porteño: el Obelisco. Desde el Obelisco, les recomendamos caminar por la Avenida 9 de Julio para visitar el Teatro Colón y seguir hasta el aristocrático barrio de Recoleta.

5. Viajar en el tiempo en un tranvía histórico

En la Ciudad de Buenos Aires, este medio de transporte funcionó desde fines del siglo XIX y dejaron de funcionar en la década de 1960. Pero un grupo de fanáticos de este transporte, decidieron preservar su historia y crearon la Asociación de Amigos del Tranvía, quienes te invitan a realizar un viaje gratuito de unos 25 minutos en alguno de los tranvías históricos de la ciudad. El recorrido comienza y termina en la esquina de Emilio Mitre y José Bonifacio. Allí se encuentra el galpón que guarda estas reliquias. Una de las cosas que más me gustaron fue el boleto antiguo que nos dieron y las explicaciones de un amigo de los tranvías. Pueden conocer cómo fue mi recorrido y ver más fotos en Una vuelta en los tranvías antiguos de Buenos Aires.

6. Explorar los Bosques de Palermo

La Ciudad de Buenos Aires cuenta con el Parque 3 de Febrero, más conocido como los Bosques de Palermo. Un espacio verde de más de 40 hectáreas ideal para pasar un día “lejos” del ajetreo urbano y sorprenderse con la cantidad de actividades que pueden hacerse. A los chicos seguro que les encantará y podrán sentirse verdaderos exploradores de las opciones que ofrece el parque. Desde navegar en los lagos artificiales, visitar un puente griego y descubrir las cientos de variedades de rosas que crecen en la zona del Rosedal, hasta acercarse al cielo en el Planetario Galileo Galilei y acercarse a la cultura japonesa en el Jardín Japonés. Todo en un solo lugar.

Si van los fines de semana, además, suele haber actividades que organiza el Gobierno de la Ciudad y se cierran las calles internas a los vehículos, por lo que los senderos de convierten en pistas para los patines, las bicicletas y los skate. Una vez que lo recorrieron todo, si tienen más tiempo y les gusta la vegetación, no dejen de conocer el Jardín Botánico, a pocas cuadras. Tiene una biblioteca infantil y hay actividades/talleres para los niños. Además de visitas guiadas.

7. Cumplir la consigna en el Museo Prohibido no Tocar

A los niños siempre les decimos que no toquen esto o que no toquen aquello, pero en la Ciudad de Buenos Aires hay un museo exclusivo para ellos donde la consigan es Prohibido No Tocar. Es el Museo Participativo de Ciencias, que se ubica en el Centro Cultural Rojas, al lado del Cementerio de la Recoleta y del paseo de compras y comidas Buenos Aires Designe. La idea es que los niños aprendan a partir de la experimentación directa.

El Museo se divide en nueve salas para que los chicos (y los grandes también) podamos observar, tocar, probar y experimentar. Entre las salas están las de percepción visual, mecánica, arte y luces. Les recomiendo ir con tiempo, porque si experimentan todo se van a pasar allí unas cuantas horas.

Consulten la reapertura del museo en su web porque en diciembre 2017 permanece cerrado por obras en el edificio, pero en cualquier momento reabren y no hay que perdérselo.

8. Hacer ejercicio recorriendo la Reserva ecológica en bicicleta

La mayoría de los turistas llegan a Buenos Aires y conocen Puerto Madero, el barrio más nuevo de la ciudad, pero no todos se detienen en la Reserva Ecológica que se ubica detrás del barrio, junto al río. La Reserva Ecológica es la única reserva natural de la ciudad y tiene más de 350 hectáreas.

El lugar es ideal para refugiarse de la vorágine del centro de la ciudad y disfrutar de la naturaleza. Hay lagunas, senderos, espacios para descansar, hacer picnic y observar el río. Si viajan a Buenos Aires con niños es una muy buena idea darse una vuelta en bicicleta. Los fines de semana, en la costanera, suele haber puestos de alquiler de bicicletas. Sino, también pueden registrarse y usar las bicicletas gratuitas de la ciudad, con el sistema EcoBici.

9. Paseo de la historieta y Museo del Humor

Hace unos años se inauguró un paseo que recorre los personajes de la historieta argentina por los barrios de Monserrat, San Telmo y Puerto Madero. En diferentes esquinas de estos barrios hay estatuas que representan a los personajes. Algunos son más conocidos que otros, pero todos esconden una historia detrás. El recorrido comienza en el Museo del Humor, en Puerto Madero, en el edificio donde funcionaba una antigua cervecería. Allí, se puede conocer algo de la historia de cada uno de los personajes que se verá en el camino. Les recomendamos mirar el mapa del recorrido y algunos datos prácticos en Paseo de la Historieta.

10. Empaparse de arte urbano en Palermo

Palermo es el barrio más grande de la ciudad de Buenos Aires y uno de los más lindos. Desde hace unas décadas, los vecinos comenzaron a denominar Palermo Soho y Palermo Holywood a dos zonas del barrio de Palermo. En Palermo Soho es posible encontrar bares, restuarantes y cafés de todo tipo, especialidad y precio.

En Palermo Hollywood predominan las productoras de radio y televisión, también rodeadas de bares y cafés. En ambos sectores hay casas de diseño que te dejan con la boca abierta y un denominador común: mucho arte urbano. Así que si son fanáticos como nosotros, pueden pasarse toda una tarde caminando, sacando fotos y admirando esos murales. Estos “nuevos barrios” son ideales para caminar, disfrutar de los objetos de diseño que se venden en sus exclusivos locales o en las ferias de los fines de semana, soprenderse con el arte urbano y querer sentarse en todos los bares y cafés, porque uno está decorado más lindo que el otro.

11. Pasear por el Barrio Chino y Barrancas de Belgrano

Como toda gran ciudad, Buenos Aires no podía dejar de tener su Barrio Chino. Desde mediados del siglo XX hubo una gran inmigración asiática, sobre todo de China y Taiwán, que originó una gran comunidad en la ciudad. Poco a poco se fue formando el “barrio chino” donde hay supermercados con productos asiáticos, templos, casas de meditación y negocios con chucherías. También se fueron “colando” otros negocios no muy chinos, pero que aprovecharon el boom turístico de la zona. En 2009 se inauguró el arco oficial.

Este barrio (que en realidad no lo es formalmente, sino que solo abarca unas cuantas cuadras alrededor de la calle Arribeños) se ubica cerca de las Barrancas de Belgrano, un hermoso espacio verde, con lomadas para que los niños suban y bajen y para descansar después de una caminata. En este espacio verde hay una glorieta donde los fines de semana a partir de las 18 o 19 se baila tango y milonga. Una buena opción para ver tango de manera gratuita e intentar aprender algo.

12. Encandilarse en el Museo de los Niños

Otro de los planes destacados de Buenos Aires con niños que cuenta con muchos museos a los que se puede ir en familia y por eso se llama el Museo de los Niños. Un espacio enorme en el que se representa una ciudad en miniatura. En ella, los chicos pueden jugar a ser doctores, dentistas, músicos, camarógrafos, periodistas o empleados en una fábrica de lácteos, en un supermercado, en un banco, en el correo o en una fábrica de galletitas. No solo pueden jugar, sino también aprender sobre cada oficio o profesión a través de láminas explicativas. Les recomendamos ir con tiempo, porque los niños no se van a querer ir. El Museo se ubica en el interior del Shopping Abasto, por lo que se puede combinar la visita con un paseo por sus alrededores donde se ubican algunos iconos del tango, como la Casa Museo de Carlos Gardel.

13. Disfrutar de sus centros culturales

La ciudad de Buenos Aires tiene muchos centros culturales con actividades gratuitas para la familia. Entre los más importantes se destacan el CCK, en el hermoso edificio donde funcionaba la sede del Correo Central de Buenos Aires y la Usina del Arte, otro hermoso edificio reciclado donde funcionaba la vieja Usina Don Pedro de Mendoza.
El CCK cuenta con todo el tercer piso dedicado a los niños y se llama Espacio para Infancia. Funciona los fines de semana y feriados de 14 a 19, con actividades creativas, artísticas y musicales para los niños.

En la Usina del Arte suele haber actividades para chicos, pero sobre todo en vacaciones de verano e invierno. Además, en cada barrio hay centros culturales que dependen del Gobierno de la Ciudad con funciones de teatro a la gorra. Y otros centros privados, con actividades y bibliotecas para chicos, como La Nube.

14. Dejarse tentar por el helado, la pizza, las facturas y los alfajores

Cuando uno viaja a Buenos Aires con niños, además de comer un rico asado o milanesas con papas fritas, debería recorrer las pizzerías, heladerías, panaderías y kioscos de todos los barrios. Tendría que estar en el itinerario. Hacerse experto catador de estas delicias. Es que estas especialidades son tan ricas que tientan a cualquiera. Existen muchas pizzerías famosas en la ciudad, pero entre las imperdibles se ubican Güerrin (en Av. Corrientes al 1300) y El Imperio (en la esquina de Av. Lacroze y Av. Corrientes).

Entre las heladerías, las mejores son las artesanales de los barrios menos turísticos, pero como seguramente visitarán otros lugares, no dejen de probar Chungo o Rapa Nui.
Las facturas son masas dulces, muchas rellenas, que suelen acompañarse con el mate o el café con leche. Van a encontrar panaderías que vendan estas delicias en todos los barrios. No dejen de probar las de dulce de leche. Finalmente, si los niños les piden parar en todos los kioscos para comprar un alfajor, no les digan siempre que no. Hay tantas variedades y algunos tan ricos, que unos días de comer mucho dulce no les hará nada.

15. Hacerse una escapada a alguna de las atracciones cercanas a Buenos Aires

A pocos kilómetros de la ciudad es posible visitar muchas atracciones para disfrutar en familia. Entre ellas se encuentran:

– Una escapada a Tigre, una localidad en el Delta del Río Paraná, donde hay un mercado de frutos, una feria artesanal y la posibilidad de hacer paseos por el delta y conocer alguna de sus islas. En las islas hay recreos para pasar el día y algunos alojamientos para pasar la noche.

– Parque de la Costa. Es el único parque de diversiones que hay en la ciudad y alrededores. Se ubica en la localidad de Tigre, al lado del mercado de frutos.

– La República de los Niños. A unos 50 km de la ciudad, camino a la ciudad de La Plata se encuentra este parque temático y educativo para que los niños jueguen y aprendan sobre el funcionamiento del sistema democrático y de la ciudad.

– Euca Tigre. Si son de los que les gustan trepar por los árboles, hacer tirolesa y caminar por puentes colgantes, el lugar es Euca Tigre. Lo recomendamos para pasar un día diferente en familia. Es muy divertido.

Visitas guiadas y excursiones en Buenos Aires con niños

Para aquellas familias que dispongan de poco tiempo si además tenéis niños pequeños una buena opción para no complicarse y sacarle el máximo partido a la ciudad es dejarse llevar. Puedes consultar visitas guiadas, excursiones y compras de entradas a las principales atracciones en Civitatis Buenos Aires

Más información de Buenos Aires con niños:

Disfrutemos Buenos Aires

La República de los niños está en Argentina

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