Mi diario de campo del León Dormido (1)

por | Jul 21, 2010 | Crianzas del mundo, Destinos, Nuestra ruta | 9 Comentarios

Jugando frente al Tambo del León Dormido

Llevamos más de una semana en el León Domido. Lluna ha conocido algunos niños, ya ha participado en tres sesiones del CEPA, come como una leona y duerme como un lirón. Nosotros vamos aclimatándonos a la tranquilidad del lugar, a sus paisajes y a las nuevas normas que buscan  un ambiente relajado. Después de varias charlas sobre las reglas, recordatorios, explicaciones, intercambio de sensaciones vamos entendiendo poco a poco su sentido. Observar diferentes relaciones entre adultos y niños nos hace cuestionar nuestra propia relación familiar. Aquí se basan en el respeto a los procesos de desarrollo de los niños creando entornos preparados. Una máxima que se traduce en tratar de satisfacer necesidades auténticas a partir de unos límites claros, unas normas de funcionamiento que todos siguen.

En las interacciones entre adulto y niño la paciencia esta ominipresente. El juego termina y hay que ponerse los zapatos. Lluna no quiere hacerlo, pide que yo le ayude. Tenemos el criterio que no le ayudamos en algo que sabe hacer. Margarita, una abuela de la comunidad, también se lo recuerda a su nieto Rolando cuando le pide que le ayude a sacar el coche de la arena: Nosotros no ayudamos, le dice. Y así es, la autonomía no existe si uno no hace las cosas que ya sabe hacer o es capaz de hacer si dejamos que lo intenten. Pues a veces Lluna quiere hacerlo todo ella sola, le molesta que le ayuden sobretodo si no le has preguntado primero pero otras veces quizás por estar algo más cansada o por querer tener cerca a mama o papa pide que le hagan las cosas. Ármate de paciencia y espera a su lado a que ella misma se ponga los zapatos. Pueden aparecer algunos lloros, molestos lloriqueos pero hay que ser paciente y esperar que sea ella misma quien se los ponga. Y así ha sido. Lástima que con las prisas en algunos momentos no hayamos tenido la paciencia de seguir estas pautas. Ahora nos toca acompañar algunos llantos más hasta que nos ubiquemos en esta relación más respetuosa para todos. Paciencia, paciencia es uno de mis grandes retos y creo que es uno de los pilares para el crecimiento personal. Buff, aún me queda por recorrer. Con otros amigos bromeábamos sobre la posibilidad de comprar paciencia, alguien tiene que le sobre?

Lluna con su mejor amigo en el arenal frente al CEPA1

En los pocos dias que hemos estado hemos observado como los niños del lugar expresan con facilidad una asertividad que puede incluso molestar a quienes esperan de las relaciones acomodación y evitación de los intereses personales. En ningún momento hay un ataque o una culpabilización. Incluso niños de 4 años como Rolando saben describir primero lo que ocurre y expresar la emoción que les invade para terminar con una elección de lo que quieren y esperan. Cuántos adultos nos gustaría poder ser tan concretos y tener claro que nos molesta o nos gusta a nosotros mismos, poder expresarlo y reclamarlo como respeto a uno mismo sin ofender al otro.

Cada hij@ es una invitación a crecer. La has aceptado? Pregunta Rebeca.

Más información:

Amigos Fundación Pestalozzi

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9 Comentarios

  1. aurora ( la mami )

    que alegria ver como os espresais todo lo que estas aprendiendo, animos que el esfuerzo creo que merece la pena

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  2. Xavi y Carme

    Hola chicos!!!!
    vaya, se os ve muuuuy bien por las fotos.
    es muy interesante lo que explicais, y la verdad es que da buen rollo.
    Os vamos siguiendo!!!!

    Petons!

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  3. Miguel

    Parece muy interesante el curso, ya contaréis más detalles; a ver si salís con la fórmula de la paciencia y la asertividad y nos la transmitís un poquito. Se os ve muy bien, especialmente a Lluna, que parece que se lo está pasando como un gínjol entre las nubes. Por cierto, nosotros le cantamos a menudo a Ian una canción que va sobre un León Dormido, la conocéis, claro, “The Lion sleeps tonight”:

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  4. Francisca, conserge

    Se os vé estupendo y todo lo que contais muy interesante, seguir así, un beso muy fuerte para Lluna y otro para vosotros

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  5. Malena

    Hola, quisiera saber donde o como puedo encontrar información sobre este tipo de talleres o capacitaciones, tengo un hijo de 3 años y me encantaría poder aprender de Rebeca Wild

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  6. Malena

    muchisimas gracias por la info!!! me sirve mucho!!

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  7. lidia

    hola 🙂
    Me encanta leer esta experiencia vuestra en el CEPA. Me sorprende leer este ejemplo tuyo de los zapatos. Hace unas semanas pude asistir a un curso con los wild en la UAB y justo Mauricio puso el ejemplo de los zapatos en sentido contrario. Atarse los zapatos uno mismo, decía, no es una necesidad de desarrollo, sinó de supervivencia por eso siempre até los zapatos a todos los niños que me lo pidieron en el pesta o en el CEPA, nunca encontré un niño que quisiera atarselos sólo 🙂
    Distinguia también entre necesidad de amor que hace que en ocasiones pidan que se les vista por ejemplo y cómo eso no debe ser entendido como una vuelta atras o falta de autonomia, sinó una necesidad de amor que se debe satisfacer. Por eso me sorprendió…

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    • max

      Gracias Lidia por su comentario. Que bueno que no todos los mamás, papás o abuelas se comporten como clones de las teorias de Mauricio y Rebeca. Ellos mismos comentan, en la capacitación que recibí, que lo más importante es que los adultos sean auténticos, las copias no son bien recibidas por los niños. También hay que comentar que cada adulto interpreta el concepto de autonomía y que cada niño tiene su proceso de desarrollo y que no existen dos relaciones entre niños- adultos iguales. Tengo que aclarar que los zapatos no tenían cordones y que Rolando pudo ponérselos sin mayor complicación tan solo paciencia.

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SOBRE EL AUTOR

susagna

Estudié y trabajé como educadora social, educadora ambiental con postgrados de expresión, terapia y pedagogía sistémica. Amante de la naturaleza y del turismo rural, con mi primera hija Lluna inicié los viajes en familia a Francia y Marruecos. Cuando mi hija Lluna tenía 3 años decidí romper con mi “cómoda” vida en la gran ciudad y me embarque con la familia en un largo viaje por la vida con billete solo de ida con fecha abierta. Siempre 'work in progress' imaginando nuevos viajes.

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