Muchas de las familias que han visitado la provincia de Jaén con niños conocen solo la Sierra de Cazorla, uno de los destinos favoritos para los amantes de la naturaleza y las actividades de aventura. Sin embargo, Jaén es mucho más que eso. Sus espacios naturales, su patrimonio y su gastronomía, junto a su ubicación estratégica, suman puntos para que esta tierra de castillos sea el destino elegido para nuestra próxima escapada en familia.

Cuando pensamos en Jaén inmediatamente se nos viene a la mente el aceite de oliva y aquí podemos conocer toda la cultura y la historia que se esconde detrás del “oro verde” con visitas a museos temáticos o una degustación de los mejores aceites del mundo en una almazara.

Además, la provincia de Jaén es la que tiene la mayor superficie natural protegida de toda España. La más famosa es la Sierra de Cazorla, pero la Sierra de Andújar (territorio del lince ibérico), Sierra Mágina o Despeñaperros también merecen una visita. Las mejores épocas para visitar Jaén con niños son la primavera, el otoño y el invierno.

Cómo llegar y moverse en Jaén con niños

La provincia tiene una situación estratégica como puerta de entrada de Andalucía, a poco más de tres horas de Madrid y dos horas y media de Málaga, aunque el aeropuerto más cercano sería el de Granada. (ver vuelos aquí). Puedes ir directamente desde el Aeropuerto hasta Jaén capital con la compañía Alsa. Desde Madrid, lo más rápido y económico es ir en autobús (sale de la Estación Sur), aunque también está la opción de coger el tren.

Los olivos forman parte del paisaje de Jaén

Si optas por visitar Jaén con tu propio vehículo o uno de alquiler (comparador de tarifas), ten en cuenta que las calles del centro de la capital son bastante estrechas y empinadas y puede ser bastante difícil encontrar aparcamiento gratis. En este enlace encontrarás una lista de aparcamientos públicos de la capital.

Al final de esta entrada, como siempre, encontrarás un práctico mapa con todos los planes recomendados de esta entrada.

Apartamentos y hoteles en Jaén con niños

Tanto en la capital como en el resto de la provincia encontrarás hoteles, apartamentos y otros alojamientos en los que sentirte como en casa y con buena relación calidad-precio. En primavera y otoño conviene reservar con antelación, ya que es la temporada alta en esta zona. Estas son nuestras recomendaciones para alojarte en Jaén con niños:

HO CIUDAD DE JAÉN

El hotel HO Ciudad de Jaén es ideal para convertirse en “centro de operaciones” si vamos a Jaén en coche y queremos hacer excursiones por la provincia. Con vistas a Sierra Mágina, está a la entrada de la capital, al lado de la autovía Bailén-Motril. Además de habitaciones familiares, tiene instalaciones deportivas como pistas de tenis y pádel.

PALACIO SIRVIENTE DE MIERES

Los apartamentos Palacio Sirviente de Mieres están en Andújar, ubicación estratégica para conocer la zona occidental de la provincia y en concreto la sierra del mismo nombre. Equipados con cocina, lavadora, secadora, aire acondicionado… tienen todo lo que hace falta para sentirnos como en casa.

COTO DEL VALLE DE CAZORLA

Jaén con niños

Las vistas desde las habitaciones son de lo más valorado en el hotel Coto del Valle de Cazorla, con una ubicación ideal para descubrir este espacio natural y relajarse en el Spa (dejan entrar niños a determinadas horas) a la vuelta de las excursiones. Buen servicio de restaurante y posibilidad de habitaciones cuádruples.

HOTEL ORDÓÑEZ SANDOVAL

Viajar al pasado es posible al hospedarse en una de las habitaciones del Hotel Ordóñez Sandoval de Úbeda, ubicado en un palacete renacentista del siglo XVII y restaurado en el XIX con una ubicación excelente y sin renunciar a las comodidades de cualquier hotel moderno.

COSAS QUE VER Y HACER EN JAÉN CON NIÑOS

1. Recorrer el centro histórico de Jaén

Preparaos para hacer piernas por las empinadas calles del centro de Jaén, pero os aseguro que el esfuerzo merece la pena. Lo suyo es empezar la visita por la Catedral -que tiene elementos de diferentes estilos artísticos (renacentista, gótico y neoclásico), ya que su construcción llevó varios siglos- y después perderse por las calles de la judería de Jaén, una auténtica joya ubicada en lo que ahora se conoce como el barrio de Santa Cruz.

En el barrio de la Magdalena encontraréis el lagarto protagonista de la leyenda más famosa de la ciudad (y que da nombre al festival Lagarto Rock). Al parecer, en la cueva junto a la fuente de la Magdalena apareció un lagarto gigante (o serpiente o dragón) que tenía aterrorizado al personal porque le gustaba comerse a las ovejas que iban a beber agua a la fuente e incluso a los campesinos que se atrevían a acercarse.

Jaén con niños

El lagarto de la Magdalena es la leyenda más famosa de la capital

Sobre la muerte del reptil hay varias versiones, pero una muy extendida es la de que un preso condenado a muerte lo eliminó a cambio de su libertad ofreciéndole de comer un cordero relleno de pólvora. De ahí la expresión para los glotones: “vas a reventar como el lagarto de Jaén”.

Sin necesidad de llegar a esos extremos, las tascas del centro son parada obligatoria. La más antigua abre solo de jueves a domingo y se llama Taberna el Gorrión (Calle Arco del Consuelo, 5). Justo al lado, también con solera, está el Restaurante la Manchega (Calle Bernardo López, 8). La zona de la calle Roldán y Marín y las plazas del Pósito y Deán Mazas están llenas de terrazas con espacio libre de coches.

La Catedral es el punto de partida del paseo por el casco histórico

Los domingos, el Ayuntamiento ofrece visitas gratuitas a dos espacios que no suelen estar abiertos al público: el Arco de San Lorenzo (catalogado como Monumento Nacional) y el refugio antiaéreo de Plaza de Santiago, recuerdo del bombardeo que sufrió la ciudad en 1937 y ahora monumento a la paz. Pregunta en la oficina de información turística de calle Maestra, 8 (justo al lado de la Catedral).

Puedes contratar tu visita guiada por el centro de Jaén en este enlace.

2. Conocer el secreto debajo del palacio

Cuando en el siglo XVI don Fernando de Torres y Portugal, Conde de Villardompardo, tomó la decisión “tirar por la calle de enmedio” y utilizar unos baños árabes que llevaban ahí desde el siglo XI como cimientos para su palacio, en realidad le estaba haciendo un gran favor a la ciudad, ya que esto ha permitido que hoy en día los baños árabes de Jaén sean de los mejor conservados de Europa.

Las luceras en forma de estrella son características de los baños

En el vestíbulo se pueden ver restos de las pinturas murales almohades que decoraban todas las paredes en el siglo XII y después se pueden visitar las diferentes salas (fría, templada y caliente). La verdad es que se echan en falta paneles explicativos en esta área.

La terraza en la última planta es visita obligada

El Palacio de Villadompardo no solo alberga los baños árabes, también hay una exposición de pintura naif y un Museo de Artes Populares con una sala dedicada a la infancia en la que los niños pueden ver cómo eran los juguetes con los que se divertían los peques del pasado. En la planta de arriba, una estupenda cafetería con terraza invita a hacer una parada para reponer fuerzas. Puedes reservar una visita guiada por el Palacio y los Baños.

3. Viajar al tiempo de los íberos

Seguramente la provincia de Jaén sea el mejor lugar para conocer la cultura de este pueblo que vivió en la península ibérica entre los siglos VII y I antes de Cristo. El Museo Íbero, inaugurado en 2017, tiene la mayor colección de este arte del mundo. Puedes visitarlo en un tour junto con el Museo Provincial clicando en este enlace.

Solo el edificio y los alrededores ya son un motivo para la visita

A los niños les suelen llamar la atención esculturas como la figura del guerrero Íbero, la diosa Betatun y elementos como la falcata que dan vida a momentos históricos pasados. En la sala de exposiciones se puede utilizar una app propia del museo para ver en realidad aumentada una tumba que, como por arte de magia, aparece delante de nosotros.

Consulta el Facebook del museo para enterarte de las actividades

El museo organiza habitualmente actividades para niños y familias como talleres infantiles, conciertos, cine, teatro, cuenta cuentos.

4. Dejarse conquistar por el Castillo de Santa Catalina

Hay una manía que es común a muchos viajeros: nada más llegar a una ciudad tienen que subirse al cerro, mirador o edificio más alto que haya para hacerse una composición de lugar desde las alturas y, a partir de ahí, descender para descubrir la ciudad. En Jaén, ese lugar sin duda es el Castillo de Santa Catalina, al que podéis llegar en coche dando un paseo por el sendero que sube por la ladera norte del cerro desde la carretera de circunvalación.

Castillo de Santa Catalina y su interpretación artística

La visita es autoguiada. Al entrar te dan un mapa con el itinerario y unas indicaciones básicas explicando cómo ha ido cambiando el conjunto con las diferentes culturas que han ido dejando su huella en el castillo: musulmanes, cristianos o la ocupación francesa.

Cuidado con los más peques por las escaleras

Los niños se lo pasan pipa subiendo y bajando a las diferentes torres, recorriendo los muros (hay que estar atentos a los más pequeñines porque las escaleras pueden resultar peligrosas) e imaginando batallas, historias de caballeros y dragones. La mazmorra con preso incluido es de lo más festejado, por supuesto.

Desde La Cruz, las vistas son de vértigo

Saliendo del castillo a la derecha un pequeño sendero nos lleva a la La Cruz, uno de los símbolos de Jaén, que mandó colocar Fernando III precisamente ahí por ser el punto más alto de la ciudad como símbolo de la conquista cristiana de la misma. Las vistas de la ciudad y sobre todo de la Catedral desde este punto son magníficas. ¿Foto? A la izquierda está el fantástico Parador de Jaén.

5. Jugar y jugar en Jaén con niños

El parque del Bulevar es la mayor extensión verde de la ciudad y polo de atracción para las familias locales cuando hace buen tiempo. Enormes extensiones de césped, columpios, fuentes. Lo mejor es que está rodeado de bares y restaurantes para todos los gustos y bolsillos. En la cafetería Entre cuentos y cafés te sentirás como Alicia en el país de las maravillas por su original decoración.

Jaén con niños

Uno de las enormes láminas de agua del parque del Bulevar

En la zona norte de la ciudad, la Ciudad de los niños es un parque con muchas atracciones para los más pequeños como un castillo, un barco, animales para subirse… (la referencia para llegar es el polideportivo de las Fuentezuelas). Y a sólo seis kilómetros de la capital merece la pena conocer el paraje de Jabalcuz. Allí veremos los restos de un antiguo balneario junto a unos jardines diseñados en 1925 por Cecilio Rodríguez (el mismo que creó la Rosaleda del Retiro de Madrid).

6. Acercarse a la cultura del olivo

Cerca de Baeza se encuentra el Museo de la Cultura del Olivo, un lugar precioso para conocer cómo son las técnicas de elaboración del aceite, las costumbres y el modo de vida alrededor del cultivo de este árbol en la cultura mediterránea. El Museo está ubicado en la Hacienda la Laguna, una finca histórica cuyo origen se remonta al siglo XVII. Además de las diferentes prensas del siglo XIX, podemos recorrer un jardín con variedades de olivos de todo el Mediterráneo.

Todos los tipos de olivos del Mediterráneo en un jardín

Pero la auténtica joya del lugar está bajo nuestros pies: la impresionante bodega de dos plantas conocida como la Catedral del Aceite, donde se mantenían a salvo de las altas temperaturas de Jaén hasta un millón de litros de oro verde.

Avisando con antelación, podemos contratar una visita guiada o bien actividades como taller de elaboración de jabón casero, de diseño de etiquetas de AOVE, de iniciación a la cata de aceite, degustaciones. Además, la visita al Museo se puede combinar con otra a la cercana Almazara La Labor.

La joya de la Hacienda es el almacén conocido como la catedral del aceite

No te vayas de la zona sin pasarte por el paraje Laguna Grande que da nombre a la finca donde está el Museo, la mayor laguna de agua dulce de la provincia y refugio de numerosas aves. También merece una paradita el Puente del Obispo, en la carretera que une Baeza con Jaén.

7. Saborear pan con aceite en una almazara

La provincia está llena de almazaras turísticas que organizan visitas guiadas en las que nunca faltan las degustaciones del preciado aceite de oliva. En esta web encontrarás un montón de información sobre oleoturismo. Nosotros hemos seleccionado Oleícola San Francisco por lo completa que es la visita y las facilidades que dan para la realizarla (puedes reservar en este enlace).

Jaén con niños

Degustación de AOVE

Durante la visita nos atenderán los dueños de la almazara y expertos en la elaboración de aceite, nos enseñarán cómo se elaboraba antiguamente y cómo ha evolucionando su preparación a lo largo de los años para terminar con una degustación. También existe la posibilidad de completar la experiencia con un paseo por el olivar, situado a dos kilómetros de la almazara, donde veremos árboles centenarios, conoceremos el fruto y sus cuidados y disfrutaremos de unas preciosas vistas desde el mirador.

8. Pedalear entre un mar de olivos

En la provincia de Jaén hay más de 66 millones de olivos y las interminables hileras de estos árboles conforman un paisaje único. Nosotros podemos recorrerlo en bici a través de la llamada Vía verde del aceite: 128 kilómetros que discurren entre las provincias y Jaén y Córdoba entre un mar de olivos.

Las partes de la vía verde más cercanas a la capital son las más transitadas

Empieza en Jaén capital y, como el resto de vías verdes, sigue el trazado de una antigua vía de tren, por lo que el recorrido prácticamente no tiene desniveles, así que es ideal para recorrer tranquilamente en familia. Las antiguas estaciones se han convertido en áreas recreativas y, a lo largo del recorrido, podemos ver viaductos metálicos, túneles (a mis hijos les encanta llevar una linterna y ser ellos los encargados de alumbrar a la expedición) y parar en los pueblos que nos vayamos encontrando a disfrutar de su estupenda gastronomía.

9. Seguirle la pista a los íberos

Como hemos comentado arriba, el Museo Íbero es el epicentro de esta cultura en la región, pero si quieres imaginarte cómo eran sus ciudades en su emplazamiento original tendrás que desplazarte a uno de los numerosos yacimientos que se encuentran desperdigados por toda la provincia. La primera parada para seguirles la pista es la ciudad de Linares, donde se ubicaba la antigua ciudad Ibero-Romana de Cástulo y su Museo Arqueológico.

Taller para niños en Cástulo

Periódicamente se programan actividades como visitas teatralizadas o talleres, sobre todo en vacaciones o durante las Fiestas Íbero-Romanas, que suelen celebrarse en el mes de mayo. En verano, aunque hace muchísimo calor, los visitantes pueden ver cómo trabajan las arqueólogas e incluso colaborar como voluntarios en alguna tarea. Si quieres que te organicen una visita guiada para tu grupo, aquí hay una lista de los guías acreditados en la ciudad.

La ciudad Íbera de Cástulo está ubicada al margen del río Guadalimar y aquí se han encontrado restos de presencia humana desde la prehistoria hasta la baja edad Media, tanto por su posición estratégica en el Alto Guadalquivir como por sus explotaciones mineras de plata, plomo y cobre. Por cierto, la extracción del plomo ha sido crucial para la vida de este municipio hasta prácticamente nuestros días.

Arqueóloga trabajando en el yacimiento de Cástulo

En la zona norte de la ciudad se pueden visitar los restos de las chimeneas, lavaderos, fundiciones o centrales eléctricas que se necesitaban para extraer el mineral. El paisaje es de lo más curioso y merece la pena darse una vuelta entre estas construcciones.

En la Oficina de Información Turística (Iglesia, 5) os darán un mapa con un una red de senderos entre viejos caminos y vías de ferrocarril. Si os interesa el tema, en el Centro de Interpretación del Paisaje Minero os lo cuentan todo sobre esta parte de la historia de la ciudad.

El pasado minero de Linares está muy presente en el paisaje

Volviendo a los Íberos, en esta web se ofrece un itinerario con todos los yacimientos importantes de la provincia. Entre ellos, se pueden destacar el Oppidum Íbero de Puente Tablas, cerca de Jaén, que puedes visitar con guía clicando en este enlace o el yacimiento arqueológico del Giribaile, en el término municipal de Vilches.

10. Recorrer la fortaleza de la Mota

Ya os hemos contado que Jaén es tierra de castillos. De hecho, es la zona de Europa donde se concentran más castillos y fortalezas de toda Europa.

Los niños se lo pasan genial cuando les ofrecemos este tipo de planes, ya que se combinan los espacios abiertos con la aventura de descubrir qué se esconde al final de esas escaleras tan empinadas y las leyendas de batallas, caballeros o magos. Además del castillo de Santa Catalina, del que hemos hablado arriba, podemos destacar el de Baños de la Encina o el de Sabiote, pero nosotros elegimos la Fortaleza de la Mota, en Alcalá la Real (muy cerca ya de Granada) por su excelente conservación, que nos permite viajar al pasado e imaginarnos cómo era la vida de nuestros antepasados en estas tierras.

Jaén con niños

La Fortaleza de la Mota no es solo un castillo, es toda una ciudad

La importancia de esta fortificación se debe a que en los siglos XIV y XV se convirtió en el límite con el reino de Granada y era la “llave guarda y defensa de los reinos de Castilla”. En el interior podemos visitar la Alcazaba (ojo si vais por la tarde porque la cierran antes que el resto del conjunto), la botica, la Iglesa Mayor Abacial, el sistema de pozos y aljibes que abastecía a la ciudad y un curioso nevero que mantenía las bebidas fresquitas gracias un ingenioso sistema.

Si os quedáis con ganas de ver más castillos, en la web de la Ruta de los Castillos y las Batallas de Jaén encontraréis información y actividades muy interesantes relacionadas con el tema.

11. Ver animales salvajes en la Sierra de Cazorla

Uno de los mejores destinos en Jaén con niños La Sierra de Cazorla, Segura y las Villas destaca por la variedad de actividades de aventura en la naturaleza y la posibilidad de contemplar de animales en su hábitat natural.

Armarse de paciencia, ser un poco discretos y contar con unos buenos prismáticos es lo único que hace falta para poder ver ciervos, gamos, muflones, cabras monteses, jabalíes y diversas aves rapaces en el que fuera uno de los escenarios predilectos de los documentales de Felix Rodrïguez de la Fuente.

Ver animales en su entorno natural es uno de los grandes atractivos.

A primera hora de la mañana y la última de la tarde son los mejores momentos del día. En este enlace encontrarás un mapa con las zonas donde es más probable realizar estos avistamientos. También está la opción de recurrir a empresas especializadas como Turisnat, que alternan las rutas por los senderos más emblemáticos de la Sierra con el avistamiento de animales.

Cazorla es el paraíso del turismo activo. Muchas de las actividades se realizan en torno al pantano del tranco, sobre todo en los meses de verano. Kayak, barranquismo, turismo ecuestre, tirolinas, escalada. Hay opciones para todos los grupos de edad y niveles de dificultad.

Ruta por el río Borosa (Imagen turismo Cazorla)

Por último, recomendaros para ir con niños la Ruta por el río Borosa -sobre todo por la zona de la Cerrada de Elías- que podéis comenzar junto al Centro de Interpretación Fluvial del Río Borosa y su piscifactoría.

12. Conocer el nacimiento del Río Guadalquivir

Uno de los lugares que tampoco hay que perderse en nuestra visita a la Sierra de Cazorla es el nacimiento del río Guadalquivir, el más grande de Andalucía o Río Grande, como lo llamaban los árabes. Desde el pueblo de Cazorla se llega siguiendo la carretera de la Sierra, A319, después a la derecha en el Empalme del Valle veremos una indicación del nacimiento a la derecha y, pasado el puente a la derecha hay 11 km hasta el nacimiento.

Nacimiento del río Guadalquivil, un lugar mágico en medio de la naturaleza

Si queréis ver animales, podéis hacerlo en su entorno natural en el Parque de Fauna Silvestre Collado del Almendral. Una parte de la visita se hace en tren y otra caminando, con distintos niveles de dificultad. No dejes de visitar los municipios de La Iruela, con su castillo y su anfiteatro, Segura de la Sierra y, por supuesto, Cazorla (a los niños les llama mucho la atención la bóveda sobre el río Cerezuelo).

13. Hacer un safari por el territorio del lince ibérico

En la Sierra de Andújar, gracias a un importante trabajo de conservación que se ha llevado a cabo en las últimas décadas, se ha conseguido tener la población más importante de los escasamente 300 linces ibéricos que quedan en el mundo. Este enorme gato de rabo corto y orejas puntiagudas es muy esquivo, pero nosotros vamos a adentrarnos en su territorio armados con nuestras cámaras para llevarnos a casa el preciado trofeo: una foto del felino en su hábitat natural. Hay varias empresas que ofrecen tours guiados, safaris fotográficos o rutas por 4×4.

A ver si eres más listo que ellos y pillas a uno in fraganti

Normalmente te recogen en el alojamiento y te llevan en 4×4 a hacer un recorrido por los mejores sitios de la sierra para observar la fauna. Pueden ser de cuatro horas o de todo el día con un picnic que se contrata aparte.

En estas tierras viven los Cinco Grandes o Big Five andaluces, que atraen a visitantes de todo el mundo: águilas imperiales, águilas reales, buitres negros, nutrias y, por supuesto, los linces, que podremos observar (si tenemos suerte) gracias a los prismáticos que nos dan.

Como a los niños les cuesta eso de pasar mucho rato en el coche, alternan los desplazamientos con actividades en la naturaleza como interpretación de huellas y señales. Algunas de las empresas que ofrecen actividades como esta en la Sierra de Andújar son Birds & Lynx Ecoturism, Iberian Lynx Land o Turismo Verde.

A la caza (fotográfica) del lince. Foto de Birds & Lynx Ecotourism

Ten en cuenta que el 80% de la superficie del parque natural es privada e ir con un tour organizado es la única manera de acceder a determinados parajes. De todas formas en las zonas de libre acceso hay una red de senderos que puedes recorrer con tu familia. Información en este enlace, en el punto de información turística de Andújar (Torre del Reloj) y en el punto de información Cercado del Ciprés.

La Plaza de España de Andújar o plaza del Mercado es el punto de partida para conocer el casco histórico

Un buen restaurante en el camino entre la Sierra y la ciudad es Los Pinos, que también dispone de alojamiento. Por cierto, la ciudad de Andújar, conocida por acoger la Romería de la Virgen de la Cabeza, tiene un animado centro histórico declarado Bien de Interés Cultural. Merece la pena conocerlo y darse un homenaje en alguno de los excelentes bares de tapas y restaurantes que hay por todas partes. Para saber más cosas que ver y hacer en la ciudad pincha aquí.

14. Admirar la bóveda celeste

La región de Sierra Morena ha sido declarada como reserva Starlight, una certificación internacional que se otorga solamente a aquellos lugares cuyo cielo nocturno se mantiene en unas condiciones extraordinarias de conservación (más del 60% de la noches están despejadas y la oscuridad del cielo nocturno se asemeja o supera a la de muchos observatorios profesionales a nivel internacional). Basta con alejarnos un poco de los núcleos urbanos cualquier noche despejada para contemplar el espectáculo, pero si queréis una experiencia más completa lo mejor es que nos lo expliquen los que saben.

Un planazo para las noches de verano

La empresa Astroandalus organiza excursiones en familia para disfrutar del cielo nocturno. Duran unas tres horas, empiezan al anochecer y, con telescopios profesionales, nos enseñan a reconocer los elementos que vamos a ver en el cielo y a resolver todas nuestras dudas. Como también funcionan como agencia de viajes, si queremos que se encarguen de alojamiento, comidas o hacer un tour más largo, pueden organizarlo para que vuestra visita a Jaén con niños sea todo un éxito.

15.  Descubrir Úbeda y Baeza

Dos ciudades con conjuntos renacentistas declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, ambas llenas de hermosos palacios y animadas plazas que puedes conocer con los tours de Civitatis o Get your guide.

En Úbeda, no te dejes atrás la Sinagoga del Agua. Para hacer más atractivo el paseo para los peques puedes dar una vuelta en el tren turístico y conocer los principales monumentos de la ciudad como el Palacio Vázquez de Molina o el Palacio del Deán Fernando Ortega. Para descansar en un ambiente friendly, está Cocolet con una zona de ludoteca para los niños.

En esta página encontrarás información actualizada sobre visitas teatralizadas y otras actividades interesantes en la ciudad.

Jaén con niños

Lo que le gusta a los niños subirse a los trenecitos estos

En Baeza podéis hacer un tour guiado gratuito para recorrer los imperdibles como son su Catedral, la Plaza del Pópulo y el Palacio de Jabalquinto. Sus calles inspiraron a escritores y poetas como Jorge Manrique, Gaspar Becerra o Antonio Machado, que dejaron su huella en la ciudad. Desde el paseo Machadiano se puede contemplar una hermosa vista del mar de olivos característico de la provincia de Jaén. No te vayas de Úbeda y Baeza sin probar un ochío, un panecillo con pimentón que es un auténtica maravilla solo o relleno.

Palacio de Jabalquinto (Imagen Rafa Casas)

Descubrir Jaén con niños es un plan perfecto, sobre todo para familias que buscan ir por libre y montarse el viaje por su cuenta. Monumentos e historia en sus pueblos y ciudades alternando con actividades en la naturaleza. Mucho que descubrir en el corazón de Andalucía.

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